La sátira se ha convertido en una voz popular en medios.

La espada cortante de la caricatura

La sátira fue siempre una forma artística peligrosa: la prohibición de escribir, las amenazas de asesinato, de prisión… Una mirada retrospectiva en la historia de la civilización europea.

2015/01/16

Por DW


Polémica contra los dirigentes

La primera publicación satírica con éxito fue la revista Le Caricature. Apareció en 1830 en París como una nueva mezcla de caricaturas, historietas y textos mordaces que llenaban ocho páginas de periódico. Los dibujos aparecían como litografías de colores entre los textos, gracias a un nuevo procedimiento tipográfico hasta entonces sólo utilizado por artistas, así lo explica la historiadora Louisa Reichstetter, profesora de Historia de las caricaturas en Europa en la universidad de Jena. El editor de Le Caricature era Charles Philipon y el cerebro creativo, Honoré Daumier, que seguía con mucho ingenio la política francesa.

En 1832 Philipon fundó el periódico Le Charivari. Ambas publicaciones tuvieron un vertiginoso número de ventas.

La autoridad como blanco

Las caricaturas del rey y sus aduladores de la corte, así como la burguesía francesa, se convierten en motivos muy populares. Estos son objeto de ironía y de indirectas satíricas cortantes. Sólo en Inglaterra el Rey era tabú y el Ejército era, a menudo, el blanco de la burla.

Satíricos viven peligrosamente

En París, a los nobles les deja de hacer gracia. El 14 de noviembre de 1831 el editor Charle Philipon es juzgado por injuria a la realeza. Philipon es declarado inocente, pero poco después su colaborador, Honoré Daumier, es condenado a seis meses de cárcel. Reichstetter afirma que “él siguió sin turbarse, aunque afirmó estar apenado por ´sentir que la libertad y el liberalismo no bastaban en la restaurada Francia para tolerar algo así y garantizar la libertad de prensa´".

El siglo 19 representa el florecer de las revistas de humor y la sátira política en Europa: en Suiza aparece de Nebelspalter, Kikeriki en Austria, Ulk, Berliner Wespen y Leuchtkugeln en el Imperio Alemán. En 1848 aparece el semanario humorístico Kladderadatsch. La revolución y la guerra traen tiradas altas.