RevistaArcadia.com

El llamado de la selva

Durante siete meses, seis artistas han trabajado en un ambicioso proyecto en el Museo de Arte de la Universidad Nacional. Bajo el nombre de Selva cosmopolítica, estos artistas urbanos e indígenas han creado un territorio que vale la pena explorar por la calidad y la belleza de sus obras.

2014/09/23

Por Halim Badawi* Bogotá

Por corto tiempo, la selva amazónica, un territorio que parece natural y culturalmente distante de la fría altiplanicie sabanera, se tomará el Museo de Arte de la Universidad Nacional. El edificio del museo, blanco y diáfano, construido en el racionalismo frío de principios de los setenta, será invadido por formas curvas, plantas extrañas, sonidos chamánicos, jaguares, caimanes, pantanos, ceibas, conocimientos ancestrales, plantas psicotrópicas, minerales extintos, figuras míticas y victorias regias. No se trata de una exposición etnográfica o arqueológica; los protagonistas de la exuberancia serán seis artistas contemporáneos (cinco colombianos y una alemana), cuyo trabajo parece ir en contravía de la rancia frialdad predominante en la escena más comercial del arte contemporáneo.

A partir del 1 de octubre, el Museo de Arte abre al público la exposición Selva cosmopolítica, con la participación de los artistas Miguel Ángel Rojas, Miller Lagos, Delcy Morelos, Abel Rodríguez, Fabián Moreno y el dúo Úrsula Biemann/Paulo Tavares, y con curaduría de María Belén Sáez de Ibarra. Durante los últimos años, el museo ha devenido en una especie de laboratorio de proyectos artísticos in situ, impulsando varias exposiciones que comisionan proyectos específicos a artistas contemporáneos reconocidos. En esta ocasión, la exposición, cuyos proyectos se encuentran en proceso de elaboración desde mayo, busca mirar con nuevos ojos la naturaleza, las tradiciones culturales y los procesos sociales de la Amazonía colombiana. En la primera sala, además de las extraordinarias obras de Miguel Ángel Rojas y Fabián Moreno, se presentarán tres esculturas monumentales de dos ceibas, y un ficus, construidos y entreverados en medio de las columnas y vigas del edificio por Miller Lagos, artista egresado de la Universidad Nacional y el participante más joven de la exposición.

Como es tradicional en su obra, Lagos devolverá al papel periódico (escrito, grabado, usado y reciclado) su carácter de árbol, esta vez en escala monumental. Las 26 toneladas de periódicos requeridas para construir su bosque amazónico fueron obtenidas mediante la campaña “Intégrate al arte”, promovida por el Sistema de Gestión Ambiental de la Universidad Nacional, y cuenta con el apoyo de varios recicladores del distrito y un equipo de estudiantes de arte procedentes de distintas universidades de la capital. El proceso de fabricación de los árboles recuerda las clasificaciones taxonómicas de la naturaleza: los periódicos deberán ser agrupados por nombre, tamaño y clase, y luego se reunirán en bloques, que serán utilizados como unidad estructural del bosque.

En el mismo espacio estará Abel Rodríguez, un extraordinario artista de origen indígena, reconocido en el circuito del arte contemporáneo desde hace muy poco tiempo. Abel, quien es botánico, cestero e ilustrador de más de 400 árboles del Amazonas, presentará una serie de acuarelas de gran formato. La obra de este artista ha sido vista recientemente en el Salón Nacional de Artistas (Medellín, 2013) y en Waterweavers: el río en la cultura visual y material contemporánea de Colombia, una exposición curada por José Roca y Alejandro Martín en el Bard Graduate Center (Nueva York, 2014). El más reciente reconocimiento sobre Abel ha ocurrido este año, al ser ganador del Premio Príncipe Claus 2014, una distinción a personas y organizaciones que promueven la cultura y el desarrollo en América Latina, el Caribe, Asia y África.

En una entrevista concedida a Óscar Roldán en 2013, Abel cuenta parte de su proceso: “Como todo mundo, yo empecé a dibujar, a pintar o a sacar figuras. Tuve un acercamiento más cercano [al dibujo] cuando estuve con los misioneros en La Chorrera, en ese tiempo me gustaba sacar figuras de animales o árboles pero no tenía práctica, [entonces era difícil]. Ya después de ser viejo como se dice estuve trabajando con Tropenbos y allí comencé a dibujar de lo que yo sé, de lo que habito. Yo daba los nombres [de los árboles y plantas] a los investigadores y los enseñaba también en dibujos. El dibujo es sacar un pensamiento que uno tiene, sacar la figura para que sea vista y que sea una real figura que uno tiene en palabras, en pensamiento y uno 'eso' lo saca en figuras”.

En las otras salas del museo estarán las obras de Delcy Morelos y el dúo Úrsula Biemann/Paulo Tavares, que realizan una obra comisionada por la Universidad de Michigan.

*

La exposición Selva cosmopolítica es el más reciente eslabón de la tradición inaugurada por Anteamérica en 1992. Entre las décadas de 1960 y 1990, era común que la academia y los museos del hemisferio norte valoraran el arte producido en América Latina desde ciertos estereotipos culturales y geográficos: lo “real maravilloso”, “el realismo mágico”, “lo fantástico” y “lo latinoamericano” (así, como un solo cuerpo hermético). Durante esta época, varias exposiciones temporales y publicaciones fueron realizadas (tanto en Europa como Estados Unidos) empleando estos puntos de vista. Anteamérica, llevada a cabo en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá en 1992, llegó para romper con esta tradición: una exposición creada como reacción a la fiebre conmemorativa del quinto centenario del descubrimiento de América (una conmemoración que revivió todo tipo de estereotipos y prejuicios) que ponía en relieve producciones y perspectivas más pertinentes en la apreciación del arte producido en el continente americano, un territorio desigual y heterogéneo, lejano a la manía homogenizante del hemisferio norte.

Esta vieja dualidad de puntos de vista entre el norte y el sur (que parece ser cosa del pasado en la escena académica del arte contemporáneo internacional) se replica actualmente en el juicio artístico que Bogotá ejerce sobre el arte producido en las demás regiones de Colombia, producciones tradicionalmente calificadas como “artesanales”, “populares” o “cursis” por la crítica dominante, relegadas en muchas ocasiones a la categoría de objetos etnográficos que no ameritan ser insertados en la historia del arte, un hecho que pone en evidencia la persistencia de ciertos prejuicios académicos y la intelectualización de discursos centralistas, clasistas y racistas.

Sin embargo, recientemente varias exposiciones, publicaciones y galerías parecen haberse despojado de los viejos estereotipos y haber incorporado en sus discursos las producciones regionales, los saberes ancestrales (tradicionalmente considerados menores e inexactos por el conocimiento hegemónico) y la poética amerindia, confinada a un lugar de segunda clase por la crítica y la historiografía de corte modernista. Así mismo, sorprende que algunas representaciones de estos saberes provengan del pincel de sus propios protagonistas (como es el caso de Abel Rodríguez), lejos de la manía clasificatoria, la separación cultural o la brecha entre ciencia y experiencia vital. Precisamente, Selva cosmopolítica constituye un hermoso territorio no solo para cuestionar estos juegos de poder, también para discutir la depredación hacia el medio ambiente, la importancia de los saberes sepultados por las ideas de “civilización” y “progreso” (de las cuales el campus de la Universidad Nacional es un buen ejemplo) y para trazar nuevas genealogías hacia aquellos pasados selectivamente olvidados.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación