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Las fotos de mi vida

Sesenta y cinco museos alrededor del mundo inauguran en octubre y en simultánea Herejías de Pedro Meyer.

2010/06/30

Por Mauricio Builes

A Pedro Meyer le gustan las frases sentenciosas y lapidarias: “La fotografía siempre ha mentido”, “Los curadores se creen más importantes que los artistas”, “En todas mis actividades yo siempre he ido a contrapelo”, “El que hizo las primeras impresiones digitales en el mundo fui yo”... y así hasta armar todo un discurso de un fotógrafo experimentado, apasionado por la era digital y arriesgado en sus proyectos. No se considera un obseso de la tecnología pero fue la primera persona en comprar un Apple en México, su billetera es un iPhone desde el que puede ver toda su colección de imágenes y tiene el portal de fotos más visitado del mundo (www.zonezero.com).

En una era dónde la tarea de los museos se está redefiniendo, Meyer ha seleccionado 65 para exponer la colección de todas sus fotos, Herejías de Pedro Meyer. Como fiel discípulo de las nuevas tecnologías, su apuesta es por la simultaneidad y el mismo día de su cumpleaños número 74 el 6 de octubre, el fotógrafo mexicano inaugura lo que él considera el acto más contestatario de su vida.

Acostumbrado a la polémica desde que comenzó a experimentar con equipos digitales (en 1991 lanzó Fotografío para recordar, el primer CD ROM con fotos digitales y sonido), Meyer se proclama el gran abanderado de la fotografía mexicana: “Las nuevas generaciones no tienen ni idea de lo que pasó para que hoy estén pasando cosas como estas”.

¿Desde cuándo venía con la idea de Herejías?

Desde hace cinco años, cuando me invitaron a hacer una retrospectiva en el Centro de la Imagen de México y me negué. Entré en una etapa reflexiva —a veces depresiva— porque tengo 320.000 imágenes, pero en ese centro solo cabían 120 fotos... ¿qué iba a pasar con el resto?, ¿me pasé toda mi vida trabajando para que mi obra terminara en el basurero?

La reflexión lo llevó a que no se fuera a un basurero sino a 65 museos de todo el mundo. ¿Cómo escogió las fotos que estarían en cada uno?

Un equipo de 20 curadores se tomaron la tarea de seleccionar 1.600 imágenes y organizarlas por temas. Luego las presentaron a los museos que mostraron interés. Fueron los muesos los encargados de decidir qué fotos querían para su ciudad.

¿Cuáles son algunos de esos temas?

Son los temas de mi vida como fotógrafo. Están Autorretratos, Espectáculos, Religión, América Latina, Estados Unidos, Cuba Imaginada, México 68, Imágenes de Europa, la Mixteca, Retratos, Terremoto... es una selección muy juiciosa que han hecho los curadores durante todos estos meses.

Pero se ha dicho que usted no es muy amigo de los curadores...

Es verdad, pero si de algo me ha servido este trabajo es para darme cuenta de que los artistas, los autores, los fotógrafos necesitamos de los curadores. Solo que su trabajo no puede ser más importante que el del creador.

En cambio es muy amigo de las nuevas tecnologías

No me considero un obsesivo de la tecnología e incluso la considero irrelevante como tema. Lo que pasa es que me gusta hacer uso de las herramientas que tenga a mi alcance para hacer bien mi trabajo. Yo no creo que haya razón para negarse a hacer una exposición simultánea en 65 museos del mundo solo porque se siente nostalgia por la era análoga.

Usted fue el fundador en la década del 70 del Consejo Mexicano de Fotografía y de los Coloquios Latinoamericanos de Fotografía; ¿qué tantos avances hasta hoy ha notado en ese sentido en el continente?

La verdad es que aún noto muchos nostálgicos en el continente de la fotografía análoga, me he ganado muchos contradictores en ese sentido y, aunque los respeto, creo que para avanzar hay que ser pragmáticos. Eso es lo que yo he aplicado desde los años 70 cuando no había un solo espacio dedicado a la fotografía, un solo curador o becas para los que estamos en el oficio.

Como pionero en la era de la imagen digital, sus contradictores también han puesto en duda la veracidad de su trabajo, cuestionan los límites entre la verdad, la ficción y la realidad, ¿las fotos nos dicen mentiras?

El acto fotográfico es una a alteración de la realidad. Lo que hacemos los fotógrafos son interpretaciones de la realidad. Lo que pasa es que eso nunca se ha cuestionado. El que tiene un lente nunca es neutro. Mire, le doy un ejemplo: cuando la fotografía era en blanco y negro, ¿eso qué significaba?, ¿que el mundo era en blanco y negro? No. Las fotos solo son una parte de la realidad.

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