Un bloguero en un café internet en Zagazig en enero 2010.

Nuevas maneras de navegar por el Nilo

Mientras Occidente dictamina que la web 2.0 está muerta y que el Ipad es la única respuesta, Oriente es consciente de que la blogosfera sigue siendo el arma más poderosa contra los desmanes del poder. Es muy posible que tengan mucho que enseñarnos en los tiempos que corren.

2010/12/15

Por Ricardo Vargas Posada

Ibrahim Eissa es uno de los más acérrimos contradictores de las políticas del gobierno del actual presidente Hosni Mubarak y una de las más beligerantes y osadas plumas de Egipto. De complexión robusta, lentes de montura gruesa y oscura, suele llevar cargaderas y fumar habanos. Cuando habla lo hace siempre en voz alta, gesticulando, provocando, atacando. Conoce como pocos los turbios manejos de la política egipcia: por denunciarlos ha estado cuatro veces en prisión y se le prohibió escribir en medios egipcios durante siete años. Hace poco más de un mes fue despedido del periódico el Dustur, donde se desempeñaba como jefe de redacción, luego de que dos empresarios cercanos al gobierno compraran el diario.

 

Historias sobre la persecución y el encarcelamiento de periodistas son comunes en un país como Egipto, en donde la censura estatal es la norma. Casi todos los diarios de mayor distribución son propiedad del gobierno y el contenido de las demás publicaciones está minuciosamente regulado. Los periodistas independientes son vigilados y suelen ser amenazados o encarcelados por sus escritos. No es raro escuchar testimonios sobre los abusos y torturas que sufren los opositores del régimen en prisión, muchos de ellos encarcelados durante varios años sin que existan cargos en su contra. A su vez, el gobierno niega constantemente la salida del país a activistas e intelectuales, cierra a su antojo diarios, revistas y canales de televisión, y confisca material informativo, artístico o literario que contravenga las directrices del gobierno.

 

Desde hace casi treinta años, cuando el actual presidente Hosni Mubarak asumió el poder luego del asesinato de su predecesor Anwar Sadat, se instituyó un estado de emergencia que ha restringido las libertades individuales de los ciudadanos. Las políticas seguidas por el gobierno a lo largo de estas casi tres décadas han dejado un país con altos niveles de corrupción, pobreza y desempleo. Un país en donde el ciudadano corriente se abstiene de hablar por temor a la posibilidad de ser arrestado y torturado en prisión.

 

La blogosfera egipcia

En medio de un panorama tan sombrío, las voces disidentes han encontrado en la blogosfera una plataforma ideal para expresar sus opiniones y promover la movilización de una resistencia activa contra el régimen. Los blogs son gratis, fáciles de manejar y más difíciles de controlar que los medios de comunicación tradicionales. Los activistas en Egipto pronto entendieron el valor de esta nueva herramienta y han hecho buen uso de ella. En 2004, un grupo de intelectuales inició un movimiento político que buscaba, entre otras cosas, la renuncia del presidente, la instauración de elecciones transparentes y el establecimiento de un sistema democrático en Egipto. Kifaya, como se llamó el proyecto, organizó a través de internet una serie de protestas que tuvieron una amplia difusión internacional gracias a la información subida a los blogs de sus miembros. A pesar de que el gobierno reprimió duramente las protestas e incluso encarceló a algunos de sus impulsores, este primer éxito de movilización tuvo una enorme repercusión regional y ha constatado la importancia de los blogs como herramienta para la organización de la oposición, así como espacio alternativo de información en países en donde la libertad de expresión es casi inexistente.

 

Según el Centro Berkman para el Internet y la Sociedad, Egipto es el país del Medio Oriente con mayor número de cibernautas y cuenta con la blogosfera más grande de la región. Sólo en Egipto existen más de mil blogueros activos, casi una tercera parte de los blogs de los países árabes. Aunque muchos de los blogueros abordan materias tan variadas como memorias personales, religión, literatura, música y cocina, el tema preferido es, sin lugar a dudas, la política. Personas de diversas facciones políticas, desde liberales hasta conservadores, pasando por panarabistas, cristianos coptos e islamistas, todos han encontrado en la blogosfera una plataforma para exponer sus ideas y para expresar, no sólo sus críticas al régimen, sino también la necesidad de un cambio radical en las políticas del país.

 

La reacción del gobierno no se ha hecho esperar. Tan sólo en 2008, más de quinientos blogueros fueron arrestados por “atentar contra la seguridad del Estado”. Para 2009 no existen datos fidedignos, pero Reporteros sin Fronteras califica a Egipto como uno de los “enemigos de la internet” y Amnistía Internacional, en su informe anual, condena la falta de garantías para el ejercicio del periodismo y las duras leyes de censura en contra de la publicación de libros, periódicos y el encarcelamiento de activistas y demás personas críticas del régimen.

 

El pasado 15 de noviembre, después de cuatro años de cárcel, fue puesto en libertad el bloguero Abdel Karim Nabil. El veintidós de febrero de 2007, un pequeño tribunal de la ciudad de Alejandría en Egipto lo condenó por “Insultar al Islam” y tildar de “dictador” al presidente egipcio Hosni Mubarak en su blog. Aunque es común que el gobierno encarcele a blogueros que critican abiertamente al régimen, el fallo en contra de Nabil marcó una nueva pauta, pues era la primera vez que se sentenciaba a alguien por lo que escribía en la red. Kareem Amer, su seudónimo en la blogosfera, es un chico de veintiséis años, proveniente de una familia conservadora y devota. Por voluntad de sus padres, sus hermanas sólo alcanzaron a terminar la educación básica y desde temprana edad se les obligó a llevar el niqab (velo completo). Karim estudió en la universidad el Azhar, la más prestigiosa institución del Islam, en donde completó su educación secundaria y comenzó estudios de derecho. No tardó en distanciarse del pensamiento tradicional de la institución y en criticar las posiciones de sus profesores, a quienes acusó de condenar el libre pensamiento e incitar a la violencia interreligiosa. Sus artículos eran controversiales y tocaban temas sensibles como el secularismo o los derechos de la mujer. Sus opiniones eran osadas, su lenguaje, provocador e incluso insultante. En una ocasión tituló uno de sus posts: “no hay más Dios que el hombre”, en alusión a la profesión de fe del Islam “no hay más Dios que Dios”. A comienzos de 2006 fue expulsado de la universidad y meses después fue arrestado por fuerzas de seguridad del Estado.

 

La Hermandad Musulmana

Abdel Moneim Mahmoud es otro bloguero conocido. Corresponsal de la cadena de televisión satelital al Hiwar, con sede en Londres, denunciaba en su blog los recurrentes casos de tortura en las cárceles egipcias. En la madrugada del quince de abril de 2007, Mahmoud fue arrestado cuando se disponía a abordar un avión para Sudán y permaneció en prisión por casi dos meses, en donde fue varias veces torturado. Mahmoud es uno de los miembros más polémicos de la Hermandad Musulmana, una organización de base religiosa con inmensa popularidad en muchos sectores de la sociedad egipcia y con gran capacidad de movilización en los sectores más deprimidos de la sociedad. A pesar de estar prohibida por el gobierno, la Hermandad Musulmana ha logrado posicionar a muchos de sus candidatos en el Congreso y ha sabido establecerse como el más fuerte grupo de oposición en un país en donde el Islam político gana cada día más adeptos.

 

Mahmoud fue quizá uno de los primeros y más destacados blogueros de la organización, pero no es el único. Si muchos analistas pensaron en un principio que los blogs, por su carácter democrático y abierto, serían aprovechados fundamentalmente por un segmento de la población favorable a ideas seculares y pro occidentales, el crecimiento vertiginoso de blogs entre los miembros jóvenes de la Hermandad Musulmana obliga a repensar el papel que las nuevas tecnologías pueden jugar en la construcción de una sociedad que no necesariamente comulgue con los ideales de Occidente.

 

Y es que el crecimiento de blogs de miembros de la Hermandad Musulmana es quizá el fenómeno más destacado en la blogosfera egipcia actual. Si en 2007 los blogs de la organización no pasaban de unos cuantos, este año es fácil contar más de quinientos. Contrario a lo que muchos suelen pensar sobre los grupos políticos de base islamista, los derechos humanos son un tema recurrente en sus posts, así como el diálogo interreligioso y la búsqueda de una sociedad más justa y participativa.

 

La poca atención que despertó el caso de Mahmoud en el mundo en comparación con el amplio despliegue que recibió la campaña para la liberación de Kareem Amer, evidencia el desinterés que los medios internacionales han dado al fenómeno de los blogueros islamistas y las preferencias de la prensa Occidental por escribir sobre aquello que le es política e ideológicamente más afín; una práctica que carece de análisis y profundidad, cuya consecuencia más inmediata consiste en perpetuar los estereotipos que moldean nuestros imaginarios de países tan lejanos y malinterpretados como los del Oriente Medio.

 

No todos son optimistas frente al papel preponderante que la blogosfera y otras redes sociales puedan tener en el panorama político de la región. Tom Isherwood es un analista norteamericano que lleva años estudiando el fenómeno de las nuevas tecnologías en los procesos políticos del Medio Oriente. Según él, en un país en donde la tasa de alfabetismo apenas supera el 70% y en donde la penetración del internet excede con dificultad la barrera del 15%, la influencia de las opiniones expresadas en internet estará irremediablemente reducida a una pequeña porción de la población, en su mayoría jóvenes universitarios de clases media y alta, que expresan su descontento en el ciberespacio, pero cuyo eco queda supeditado al uso del computador, un objeto desconocido para buena parte de la población, especialmente en zonas rurales.

 

Blogs literarios

Pero la blogosfera no se agota en el ámbito político. Los blogs literarios y personales, con su cacofonía de voces e ideas, abren la puerta a un nuevo tipo de comunicación entre las personas, dan la oportunidad de interpretar sociedades ajenas desde una perspectiva diferente al monolítico estereotipo que suele evocar en nuestros países la sola mención del Medio Oriente. Egipto cuenta con una sociedad cosmopolita y vital, una población que se debate entre la fidelidad a un pasado ilustre y la incertidumbre que ofrece el presente, una sociedad vibrante y ansiosa por encontrar canales alternativos de expresión.

 

Uno de los fenómenos literarios del momento es el libro Aiza itgawaz (Me quiero casar). Su autora, Gheda Abdel Aal, lo concibió como un blog en el que compartía su frustración por la presión social y familiar para casarse. En él ironiza sobre el tema del matrimonio en Egipto y critica el que la sociedad sólo conciba a la mujer en su faceta de madre y esposa. El blog fue publicado en forma de libro por la editorial Dar el Shuruk y alcanzó un éxito inmediato. La primera edición se agotó en menos de un mes, ha sido traducido al italiano y al inglés, e incluso se hizo una telenovela que fue la sensación en el pasado mes de Ramadán. Y es que Abdel Aal parece expresar la frustración que siente el grueso de la juventud egipcia, una generación para la cual el matrimonio es visto como un requisito social esencial, pero cuya materialización impone exigencias económicas que les obligan a postergarlo indefinidamente.

 

Además del libro de Abdel Aal, Dar el Shuruk ha publicado en forma de libro otros populares blogs, en su mayoría de mujeres que oscilan entre los 23 y 32 años. Jóvenes escritoras que han encontrado en la blogosfera el medio ideal para afirmar su voz en una sociedad tradicionalmente restrictiva y conservadora.

 

Orz bilaban lishakhsein (Arroz con leche para dos), es un libro de relatos basado en el blog de la joven escritora Rehab Bassam, de treinta años de edad, quien narra episodios de la vida cotidiana entremezclados con recetas de cocina y reflexiones personales. Ghada Mohamed Mahmoud, de veintitrés años publicó en la misma colección el libro de relatos cortos Ama hadihi faraqasti ana (este es mi baile), que ya va por la cuarta edición.

 

Los tres libros tuvieron una recepción muy positiva en la pasada feria del libro de El Cairo, la más importante del mundo árabe, y aunque algunos críticos ven con escepticismo el auge de los blogs convertidos en libros por la pobre calidad literaria que exhiben algunos de ellos, su popularidad ha alcanzado récords de ventas en un país en donde los libros de autores jóvenes no suelen alcanzar una segunda edición.

 

Si bien aún es pronto para evaluar la verdadera injerencia que tiene la blogosfera en la sociedad egipcia, la amplia recepción que ha tenido permite suponer que su influencia será cada vez más importante. La coyuntura que atraviesa el país explica y hasta cierto punto justifica la atención central que se han tenido los blogs de carácter político, pero vale la pena seguir de cerca lo que se está gestando en el ámbito literario, pues con seguridad producirá un impacto importante en la producción cultural de los demás países árabes.

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