| 2015/10/14

La importancia de digitalizar el pasado

2015/10/14

Hace pocos días, la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano hizo público un proyecto que había estado esperando por más de 20 años. Buena parte de la obra de Carlos Mayolo, que estaba archivada en las bóvedas de la Fundación, fue organizada y digitalizada en una caja de colección en DVD y Blu-ray.

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La entidad conservaba los negativos en 35 milímetros de los largometrajes Carne de tu carne (1982) y La mansión de Araucaíma (1985) y se dirigió a Proimágenes Colombia, titular de los derechos de estas producciones, para iniciar un proceso de restauración y remasterización.

Vea cómo fueron los primeros ensayos del cine sonoro en Colombia.

A estos trabajos se sumó una lista de 12 cortometrajes, de los cuales solo tres estaban en poder de la Fundación. De modo que hubo que realizar una investigación y recolección de material fílmico en lugares tan dispares como la Cinemateca Catalana, en España, o el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos. Además, como no existían los negativos originales de ocho cortos y aquí no se cuenta con los equipos suficientes para recuperar ciertos tipos de cinta, Patrimonio Fílmico tuvo que coordinar el envío de las copias de proyección a la Cinemateca Portuguesa para que allí se restauraran y digitalizaran.

No es la primera vez que hacen este proceso. Alexandra Falla, directora de la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, explica que la labor de la entidad no se limita a archivar los negativos de las películas colombianas.

“La Fundación hace quizás un trabajo oculto y callado de preservación de ese material, pero hasta que no se logra modificarlo a otros formatos y no se hace posible que circule con la colección que hoy tenemos disponible, pues creo yo que no se ha cumplido con toda la labor que implica liberar el tema del patrimonio del país”, afirma Falla.

La directora de la Fundación cuenta que antes de que cada proyecto salga a la luz, deben priorizar, evaluar y seleccionar el material para que alguna entidad decida apoyarlo y distribuirlo al público. Hay un comité de preservación que se encarga de evaluar criterios como el estado de un material o su relevancia histórica.

De modo que si la Fundación sabe que existe una sola copia de una película, que además está en mal estado y es un referente invaluable de la historia del cine nacional, sin duda este será un proyecto que presentarán de forma prioritaria a los socios para iniciar un proceso de restauración y digitalización.

Falla cuenta que desde la ley 814 de 2003, conocida como la Ley de cine, existe un Proyecto de Fortalecimiento del Patrimonio. A partir de los elementos de curaduría y análisis que realiza la Fundación, emiten un concepto al Ministerio de Cultura para priorizar la restauración y digitalización de algunos materiales.

Dentro de estos entró la colección de Carlos Mayolo y Falla cuenta que próximamente quieren restaurar Rodrigo D: no futuro, de Víctor Gaviria.

El Ministerio de Cultura realiza algunos aportes con base en estos criterios y así han publicado colecciones como Documentales colombianos 1915-1950 o la Colección de cine silente colombiano. Pero para sacar adelante más proyectos, la Fundación recurre a otras entidades.


Con la Fundación Mapfre, por ejemplo, publicaron toda la colección de los Hermanos Acevedo en una caja de DVDs y con la Alcaldía de Bogotá e IDARTES publicaron una colección sobre los movimientos sociales en el cine colombiano.

Alexandra Falla aclara que detrás de estos proyectos se encuentra la naturaleza de la Fundación pues son uno de los caminos para acercar a la población al patrimonio audiovisual colombiano.