Escena de la obra

Guadalupe años sin cuenta, Teatro La Candelaria

2014/01/24

Por Carlos José Reyes

Guadalupe años sin cuenta, creación colectiva del Teatro La Candelaria, dirigida por Santiago García, es una de las obras más logradas y emblemáticas del grupo, y una de las obras más representativas del teatro colombiano del siglo xx, tanto por su estilo de teatro épico como por su referencia a la historia de los duros años que vivió Colombia en la época.

La obra se inspira en varios estudios sobre las guerrillas del Llano, que en un principio contaron con el apoyo de dirigentes del Partido Liberal. La figura de Guadalupe Salcedo aparece como una ausencia significante, en alusiones de los campesinos que lo rodearon y siguieron, en el estilo de una película como Salvatore Giuliano, de Francesco Rosi, realizada en 1962. Se basó en estudios del libro de Eduardo Franco Isaza sobre las guerrillas del Llano, en el libro del coronel Sierra Ochoa sobre el mismo tema y en documentos tomados de la prensa de la época.

Para la elaboración de la música algunos actores, como Hernando Forero y Fernando Peñuela, aprendieron a tocar los instrumentos de la música llanera, el cuatro o el arpa, y a cantar en el tono y con la intención de los maestros del género. El resultado final aparece como una especie de rompecabezas que incluye a los campesinos convertidos en los guerrilleros liberales de Guadalupe Salcedo, las tropas de soldados colombianos que participaron en la guerra de Corea, las procesiones religiosas dedicadas al Sagrado Corazón para pedir la paz de Colombia, los miembros de familias acomodadas tocando puertas en un plan conspirativo y otras escenas que no solo son estampas de la época, sino una visión de los inicios de un conflicto armado que se ha prolongado hasta hoy. Como balance significativo, de esta obra se hicieron más de 1300 representaciones, obtuvo el premio Casa de las Américas, de Cuba, y ha sido montada en México, Angola y Estados Unidos.

A mi modo de ver, es una de las obras colombianas que han logrado conjugar mejor los hechos históricos con el lenguaje escénico, sin limitarse a la anécdota o a la escenificación del documento. Tiene, además, una sólida estructura y una alta calidad artística. Juega un papel crítico, incisivo, sobre los factores de poder en el país y en relación con la entrega de un movimiento guerrillero, sin haber establecido unas reglas de juego y unos acuerdos capaces de lograr una paz estable y duradera. Por eso es una obra que, en las condiciones actuales, conserva una gran actualidad.

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