BUSCAR:

INICIO / IMPRESA / ESPECIAL

“Mi mejor amigo es heterosexual”

Iván Duarte, Nataly Ortegón, Andrés Felipe Suaréz, Ana Catalina Salazar, Juan Camilo Roa y Juan Pablo Londoño del Círculo Elegebeté Uniandino.

Los gays en la universidad

Hace veinte años ninguna universidad bogotana se preocupaba por los estudiantes elegebeté. Hoy, la mayoría tiene grupos que trabajan por sus derechos. Claro que hay excepciones…

Por: Lina Vargas, Bogotá.
Publicado el: 2012-06-21

¿Hombre o mujer? Se lee en un afiche sobre la foto de Marlene Dietrich, la icónica actriz alemana que en 1930 popularizó el uso del pantalón entre la población femenina. La misma pregunta se lee esta vez ante la imagen de Judith Butler, la filósofa estadounidense representante de la teoría queer de los años noventa —que suele llevar el pelo corto y saco negro— para quien el sexo y la sexualidad son construcciones sociales. Y para Jenna Talackova, la transexual que tras una larga polémica logró competir hace un mes por el título de Miss Universo Canadá. Decidir no es fácil. ¿Qué es Luis XIV, el rey sol francés, con sus bucles sobre los hombros, sus mejillas maquilladas y sus mallas blancas rematadas con unos simpáticos zapaticos de moño y tacón rosado? La pregunta fue hecha a los estudiantes de la Universidad de Los Andes por el Círculo Elegebeté Uniandino.

En Bogotá existen al menos diez grupos universitarios cuyo tema es la diversidad sexual. La Nacional tiene al Grupo de Apoyo y Estudio de la Diversidad de la Sexualidad (Gaeds), Los Andes al Círculo Elegebeté Uniandino, la Javeriana al Stonewall Javeriano, la Distrital a Ud.Es.Igual y UDiversia, el Rosario al Grupo Rosarista de Intereses en las Diversidades Sexuales (Griis), la Tadeo a Policromía Tadeista, la Libre a Identidad Libre y la Salle a Alterzona. La Sabana y la Sergio Arboleda no los aprueban. Sin embargo, los estudiantes de la Sergio Arboleda crearon el grupo Odissea. En la Sabana, en cambio, es un tema invisible.

Todos son dirigidos por estudiantes entre los dieciocho y veinticinco años que se mueven como peces en el agua en Internet: páginas de Facebook, Twitter, blogs y canales de YouTube. Están abiertos a cualquiera que quiera hablar sobre orientación sexual, identidad, VIH, travestismo, placer, prostitución o acoso escolar. Funcionan igual a otros grupos universitarios —los hay por montones, desde cristianos hasta seguidores del anime japonés—: hacen foros, proyectan películas, recaudan fondos en fiestas y participan en las ferias universitarias. Gaeds, por ejemplo, llenó la Plaza del Che en la Nacional con el símbolo del VIH y repartió velas. Stonewall invitó a los estudiantes a escribir algo que los molestara en papeles de colores. El Círculo Elegebeté Uniandino organizó una jornada de belleza con prostitutas trans del barrio Santa Fe y suele llevar camisetas en las que se lee: “Mi mejor amigo es heterosexual y lo apoyo” y “Perra y dueña de mi cuerpo”.

Otra característica de estos grupos es que no son aburridos. Lo que, desde luego, no quiere decir que tomen su trabajo a la ligera. Al contrario, saben que para difundir un mensaje hay que captar la atención de la gente. Por eso tienen grupos de apoyo en donde los asistentes cuentan su experiencia al salir del clóset sin que nadie les diga que estuvo bien o mal, hacen campañas de prevención en las que alguien aparece disfrazado de pene gigante mientras se escucha de fondo una canción de Katy Perry y organizan fiestas con nombres sugestivos como Del mismo modo en el sentido contrario y El Toque-Toque.

“La universitaria es la etapa final de la adolescencia en la que una persona pasa de tener una identidad de niño a buscar una identidad como adulto. Reconocerse como elegebeté en ese momento es fundamental porque se empieza a sentir la pertenencia a un grupo”, dice Miguel Rueda, psicólogo, profesor de Los Andes y miembro del Círculo Elegebeté Uniandino.

Un poco de historia

El primer grupo universitario de diversidad sexual que se creó en Bogotá fue Gaeds. Fue en 1995 en la Facultad de Sociología de la Nacional, con el apoyo de la Escuela de Estudios de Género. “Los fundadores del grupo, que eran estudiantes, se convirtieron en líderes distritales cuando el tema elegebeté ingresó en el 2004 como política a las alcaldías”, dice María Elvia Domínguez, directora de Bienestar estudiantil.

Luego vino el Círculo Elegebeté Uniandino en el 2006. La inauguración fue en el Edificio R —que todo el mundo conoce en Los Andes— en un acto en el que se repartieron rosas. Andrés Felipe Suárez, coordinador de activismo y estudiante de Derecho, dice: “El activismo necesita un vehículo de comunicación efectivo y personas que estén dispuestas a conversar. Tú no puedes tener activismo con el procurador Ordóñez porque está cerrado. Sentimos que logramos algo cuando la gente se apropia del discurso y se atreve a hablar, a publicar en Facebook y a no quedarse callado cuando escucha un término despectivo”. En su iPhone, Suárez tiene fotos de un tanque militar hecho con globos de colores que el Círculo llevará a la Marcha del Orgullo Gay este 1 de julio.

El Stonewall Javeriano nació en la facultad de Comunicación Social en el 2007. La noticia de su creación fue registrada en varios medios pues, como recuerda Camilo Pardo, uno de los cinco fundadores del grupo: “Fue la primera universidad católica en Latinoamérica que apoyó oficialmente a un grupo homosexual estudiantil”. El nombre —tomado del bar neoyorquino donde en 1969 ocurrieron los disturbios que llevaron a la consolidación del movimiento por los derechos de los gays— se lo pusieron cuando la Javeriana dejó ver sus dudas sobre el tema del bisexualismo y lo trans. Como al parecer no había problemas con las lesbianas y los gays, el grupo quitó el elegebeté y pasó a llamarse Stonewall.

En los últimos años se han creado varios grupos de diversidad sexual en las universidades. Una causa podría ser la preocupación de las recientes alcaldías frente al tema elegebeté. “Hoy es más fácil asumir la orientación sexual —dice Miguel Rueda—. Obama aprueba el matrimonio gay y la Corte es consciente de las necesidades de grupos que históricamente hemos sido denominados minorías en términos políticos”.

¿Un buen momento?

Y, sin embargo, continúa Rueda: “Hay sectores de la sociedad con prejuicios por concepciones dogmáticas, políticas y religiosas negativas”.

En el 2009 el Círculo Elegebeté Uniandino pegó afiches en la universidad con imágenes de parejas gay dándose un beso. Días después sobre los afiches aparecieron calcomanías que decían: Grupo de Limpieza Moral. La misma firma apareció en amenazas enviadas a varios participantes del Círculo a través de correos electrónicos.

La mayoría de las universidades tiene políticas en contra de la discriminación, aunque no explícitamente sobre diversidad sexual. Aún así, las cosas parecen marchar. Las recientes declaraciones de la Nacional, Los Andes y la Javeriana a favor de la adopción por parte de parejas del mismo sexo son muestra del trabajo que han venido haciendo los grupos universitarios. Miguel Rueda recuerda que cuando se graduó de Psicología en la Universidad de la Sabana, el rector no quiso firmar su diploma. Nunca supo por qué. Hoy dicta la clase “Diversidad y comunidades elegetebé” que hace parte del ciclo básico de Los Andes. Algo tuvo que haber pasado en el intermedio.