Leila Guerriero

Una historia sencilla

Leila Guerriero / Anagrama

2013/12/12

Por Revista Arcadia

 

El inicio de Una historia sencilla, el más reciente libro de Leila Guerriero, es –como todos los comienzos de sus textos– contundente: “Esta es la historia de un hombre que participó en una competencia de baile”. Esa precisión marca el tono de todo el texto: una crónica que narra –con una elegante delicadeza– la travesía de un hombre que, efectivamente, participa en una competencia de baile. Pero, claro, detrás de eso hay mucho más. En el 2011, la cronista argentina viajó a Laborde, una localidad de Córdoba donde se entrega el trofeo al mejor bailarín de Malambo, una danza gaucha. Aunque poco conocida, es una competencia prestigiosa: “En el pequeño círculo áulico de los bailarines folklóricos, un campeón de Laborde es un eterno semidiós”.

http://www.anagrama-ed.es/img/portadas/NH520_G.jpgEl baile requiere de una preparación brutal –igual a la de un atleta profesional– y, lo más curioso, el ganador se compromete a no volver a bailar en su vida: “Ser campeón de Laborde es, al mismo tiempo, la cúspide y el fin”. Durante los tres años siguientes, Guerriero siguió a uno de los competidores, Rodolfo González Alcántara, para entender por qué alguien se prepara para una competencia cuyo premio es el retiro. La historia, sencilla en apariencia, de este bailarín le sirve para explorar esas profundas resonancias que se encuentran entre el triunfo y la derrota.

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