Charles Dickens.

Charles Dickens en su aniversario

Hoy se cumplen 200 años del nacimiento de Charles Dickens, escritor que defendió con ferocidad las desigualdades sociales y se convirtió en la conciencia de la Inglaterra victoriana. El autor no ha parado de leerse nunca, pero sus novelas son especialmente apropiadas cuando el horizonte social se oscurece. En la actualidad, las reediciones de sus obras y sus biografías de venden de maravilla, y su antología digital, que pesa más de 22 megas, solo cuesta 1,57 dólares. El mundo celebra su vida y adora su obra.

2012/02/07

Por Efe y Revistaarcadia.com.

Claire Tomalin, una de las biógrafas del conocido escritor, estima que en la actualidad no hay nadie que pueda compararse con Dickens. "Tenía una energía extraordinaria y era un trabajador incansable. Sus tres primeras novelas –Los papeles del Club Pickwick, Oliver Twist y Nicholas Nickleby– fueron publicadas inicialmente como una serie mensual", explicó Tomalin.

"Cuando estaba a mitad de Los papeles del Club Pickwick empezó a escribir Oliver Twist, o sea que cada mes escribía dos entregas de novelas bastante diferentes –agregó–. ¿Puede imaginarse hacer esto ahora?".

Dickens sólo había asistido a la escuela de manera intermitente, pero fue contratado como chico de oficina en un bufete de abogados. Tenía 15 años. "La cosa más extraordinaria sobre su vida es que nueve años después era famoso como autor de Los papeles del Club Pickwick –dijo Tomalin–. Lo hizo aprendiendo taquigrafía, relatando sesiones judiciales o parlamentarias y escribiendo para un periódico. Era un escritor genial. Después de Shakespeare, era el mejor inventor de personajes".

El escritor encontró tiempo para tener 10 hijos y mantener una prodigiosa producción de libros y artículos, sin olvidar las numerosas conferencias que daba.

Contrariamente a muchos de los grandes escritores y artistas, Dickens fue una estrella en su época, y Tomalin lo atribuye a que daba a los lectores exactamente lo que querían.

"Quería mostrar que la gente ordinaria era tan interesante como la gente rica, famosa y fabulosa" –señaló–. Lo consiguió. Era muy divertido, hacía reír a la gente. Y también quería que la gente llorara, y lo hacía todo escribiendo argumentos emocionantes".

Literatura de denuncia

Desde Oliver Twist o David Copperfield hasta Casa desolada, todas sus obras, en su mayoría ambientadas en Londres, denuncian la corrupción  y la hipocresía de las instituciones británicas del siglo XIX. Por esta razón, mientras los necesitados se ganan su compasión, es evidente su hostilidad hacia los ricos.

"No tenía motivaciones políticas, ya que aborrecía a los políticos tras su experiencia como reportero en el Parlamento –asegura John Bowen, experto en Dickens de la universidad de York–. Su obra fue producto de los inmensos cambios que atravesaba Inglaterra en aquel momento, cuando empezó la industrialización y miles de personas emigraron a la capital, donde vivían en condiciones paupérrimas”.

Dickens, nacido el 7 de febrero de 1812 en una familia de clase media-baja, sufrió en carne propia el estigma de la pobreza, pues con doce años trabajó en una fábrica de betún cuando su padre fue encarcelado por deudas.

El escritor fue un activista social tanto en la literatura como en la vida. Promovió diversas campañas para mejorar la educación y la sanidad de los pobres y fundó un centro para mujeres marginadas en colaboración con la millonaria filántropa Angela Burdett-Coutts.

De religión protestante, liberal y progresista, el autor, que tuvo mucho éxito y se enriqueció, "era un reformista radical", pero "no hay ninguna duda de que no era un revolucionario", señala a Simon Winder, directivo de la editorial británica Penguin, que acaba de publicar una nueva biografía del novelista. "Su idea era que, si las personas hicieran más el bien, la sociedad sería mejor", una posición que actualmente "ha quedado desfasada", aclara Winder.

Pese a que no fue un socialista revolucionario, en el sentido de que nunca abogó por un cambio estructural de la sociedad, Dickens se interesó por revoluciones como la francesa de 1789, que abordó en su novela Historia de dos ciudades.

Su crítica social fue elogiada por el ideólogo del socialismo Karl Marx, que fue su contemporáneo en Londres y gran admirador de su obra.

Para todos los tiempos

Con todo, Dickens, considerado por muchos académicos como el mejor escritor británico del siglo XIX, influyó en muchos de sus contemporáneos, como los rusos Tolstói y Dostoievski, y su obra continúa inspirando a escritores actuales, como Salman Rushdie o Martin Amis.

Además de su innegable creatividad y sus inolvidables personajes, lo que lo conecta con sucesivas generaciones de lectores es, a juicio de Bowen, "su acertado retrato de los efectos del cambio en las sociedades modernas", hecho "con pasión pero sin amargura".

Aunque Dickens arremetió sin piedad contra las instituciones británicas, desde la justicia hasta la educación o el sistema de prisiones, lo hizo, como observó en un ensayo el escritor George Orwell, "sin enemistarse con nadie", hasta el punto de que, paradójicamente, "él mismo se convirtió en una institución nacional".

La fiesta inglesa

El Reino Unido celebra el bicentenario del nacimiento de Charles Dickens, aclamado como uno de los mejores escritores en lengua inglesa y cuyas novelas, adaptadas profusamente al cine y teatro, se han convertido en grandes clásicos de la literatura universal.

Varios eventos están planeados. Para empezar se hará una fiesta callejera en la ciudad costera de Portsmouth (sur de Inglaterra) donde el literato nació el 7 de febrero de 1812.

El príncipe Carlos, heredero de la Corona británica, y el conocido actor Ralph Fiennes participarán en una ceremonia en la tumba de Dickens en la abadía londinense de Westminster, donde se depositará una corona de flores.

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