Juan José Saer nació el 28 de junio de 1937. Crédito: Ulf Andersen / AURIMAGES / AFP.

'El concepto de ficción' de Juan José Saer

La editorial Rayo Verde ha reeditado una serie de textos escritos por el reconocido escritor argentino entre 1965 y 1996 en los que reflexiona sobre el oficio de escribir, teoriza sobre el lugar actual de la novela, analiza la obra de escritores que lo influenciaron y más.

2017/07/19

Por Gloria Susana Esquivel*

Acercarse a la literatura de Juan José Saer (Argentina, 1937 – Francia, 2005) es aproximarse a una narrativa experimental que reflexiona constantemente sobre lo que se está contando y sobre el lugar desde el cual se cuenta, por medio de un lenguaje sinuoso, que habla desde el borde y que rompe las lógicas de la sintaxis. Su obra ha sido reconocida por la crítica como “la mejor narrativa que ha dado Argentina después de Borges” y, aunque el autor siempre mantuvo un estatus de “escritor de culto”, novelas como El entenado (1983) o Glosa (1986) se han convertido en referentes a la hora de discutir posibilidades narrativas mucho más interesantes y complejas que las que han sido reconocidas tradicionalmente por el canon.

La editorial Rayo Verde ha reeditado El concepto de ficción, una serie de textos escritos entre 1965 y 1996 en los que Saer reflexiona sobre el oficio de escribir, teoriza sobre el lugar actual de la novela, analiza la obra de escritores que lo influenciaron profundamente como Joyce o Faulkner, y hasta hace sesudas disquisiciones sobre la manera en la que el mercado editorial contribuye a una literatura poco crítica y complaciente con las masas. Desde el mismo prólogo, Saer nombra estos textos —que transitan entre el ensayo crítico y la autobiografía intelectual— como “notas de lectura”, cuyo único propósito es, en sus palabras: “Discutir conmigo mismo ciertos aspectos de un oficio de lo más solitario”.

A lo largo de los textos compilados en este volumen, Saer no solo hace un ejercicio por develar los hilos que se mueven detrás de la creación de sus ficciones, sino que reflexiona sobre el lugar que debe ocupar el escritor: “[quien] tiene el privilegio de forjar para todos imágenes que son emblema del mundo y que si llegan a perdurar traerán tal vez con ellas, duradero, el sabor compartido de un lugar que es al mismo tiempo delicia, misterio y amenaza”.

En estos textos, Saer también se revela como un lector cuidadoso, crítico y muy actual. El concepto de la ficción es también una genealogía literaria íntima, argentina, que recorre hitos como el Martín Fierro, pero que también reconoce la importancia de La Invención de Morel, de Bioy Casares, o de Zama, de Antonio di Benedetto. Dice Saer que: “Toda lectura es interpretación, no en el sentido hermenéutico sino más bien musical del término. Texto y lector viven una vida común, en la que cada uno se alimenta del otro”, y este libro es una rareza que nos permite espiar la biblioteca de uno de los escritores latinoamericanos más interesantes y entender, de su mano, la manera en la que la lectura y la escritura reflexiva se transforman en creación.

*Escritora y periodista.

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