Alemán nació el 30 de septiembre de 1968.

'Humo': Paraguay física y espiritual

La novela de la escritora ecuatoriana Gabriela Alemán explora las fronteras, tanto reales como morales y mentales que gobiernan la experiencia, y la tragedia, humana.

2017/05/23

Por Ángel Castaño Guzmán*

Las atmósferas estéticas de Humo, la más reciente novela de la ecuatoriana Gabriela Alemán, surgen de la combinación de la extrañeza de los foráneos frente a códigos culturales desconocidos —en este caso, los de Paraguay— y la vida en una casa que, en vez de ser simple escenario, ocupa el lugar de un personaje capaz de esconder en sus pasadizos los fantasmas de la memoria y las amenazas del hoy.

Alemán, como en un péndulo, alterna el pasado de Andrei —un sujeto de la misma estirpe del gaviero de Mutis: trashumante, marcado por el hierro candente de la lucidez y el desencanto— y el presente de Gabriela —trasunto de la autora—. Provista de una prosa muy atenta al detalle, Humo se inscribe en ese acervo de ficciones que procura trazar una de las tantas metáforas posibles de nuestro continente a partir del tópico de una vivienda. En sus páginas se perciben ecos de Aura, de Carlos Fuentes, de La casa grande, de Álvaro Cepeda, y de, por supuesto, La caída de la casa Usher, de Poe.

Alemán, conocida por los lectores colombianos desde su visita al país en el marco de Bogotá-39, tardó casi 12 años y 19 versiones en culminar Humo. Fascinada por la historia enigmática de Paraguay, logró el encuentro en su geografía física y espiritual de protagonistas signados por la travesía y los dramas del siglo. El cruce de discursos orales y escritos le confiere mayor densidad narrativa a un libro que no oculta las deudas con la historiografía, la literatura y el poliglotismo. La guerra del Chaco —una de las más salvajes en ese inventario de horrores que fue la centuria de Cambalache— y la dictadura de Alfredo Stroessner son dos hitos imbricados con la existencia de los personajes principales del relato.

El interés por los temas paraguayos le viene a Alemán de su residencia en tierras guaraníes y ya la había manifestado en la crónica “Los limones del huerto de Elisabeth”, sobre las excentricidades de la hermana de Nietzsche en esos confines americanos.

*Periodista cultural.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.