El escritor portugués José Saramago fue reconocido con varios galardones a lo largo de su vida. Entre ellos el Premio Nóbel de Literatura en 1998.

José Saramago (1922-2010)

El escritor portugués, ganador del Premio Nóbel de Literatura en 1998, falleció a los 87 años. RevistaArcadia.com comparte algunas entrevistas en donde el escritor reflexiona sobre la religión, la literatura y el ser humano.

2010/06/18

Hay quien dice que tras los libros de José Saramago ronda la pregunta ¿qué pasaría si? Si, por ejemplo, toda la población perdiera la vista (como ocurre en Ensayo sobre la ceguera) o si un hombre encontrara alguien idéntico a él (como ocurre en El hombre duplicado). Dudas –que pudieron haber sido hechas por cualquier persona– pero que fueron interpretadas de forma magistral, con un particular sentido de la ironía y una sutil voz poética, por el escritor portugués. Saramago murió en la madrugada del viernes 18 de junio, en la localidad de Tías, en España. Tenía 87 años. Había nacido en 1922 en Azinhaga, a 100 kilómetros de Lisboa, en una familia de campesinos que emigró a la capital portuguesa cuando el pequeño José tenía tres años. Realizó varios trabajos administrativos, se unió al Partido Comunista y en 1947 publicó su primera novela Tierra de pecado. Pasarían varias décadas hasta que, en 1998, recibiera el Premio Nobel de Literatura, aunque para entonces Saramago ya era un autor reconocido –de hecho, el crítico Harold Bloom lo nombró “el novelista vivo más talentoso del mundo”–.

Las novelas Levantado del suelo (1980), La muerte de Ricardo Reis (1984), El evangelio según Jesucristo (1991), Ensayo sobre la ceguera (1995), Las intermetincias de la muerte y Caín, sumadas a sus poesías, los autobiógraficos Cuadernos de Lanzarote y hasta a su blog Cuadernos de Saramago, son muestra de su prodigalidad con las letras. Aunque con juegos de forma, como la falta de marcas en los diálogos, sus libros no son excluyentes. Al contrario, despiertan la imaginación y el pensamiento: “Escribo para comprender, y desearía que el lector hiciera lo mismo, es decir, que el lector leyera para comprender. ¿Comprender qué? No para comprender en la línea que yo estoy tratando de hacerlo; él tiene sus propios motivos y razones para comprender algo, pero ese algo lo determina él”.

 

 

 

 

El siguiente es un cortometraje que se realizó en España inspirado en el relato de José Saramago "La flor más grande del mundo". La narración la hace el escritor portugués.

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