María Teresa Ronderos, autora de 'Guerras recicladas'.

La Lista Arcadia de la paz

Estos ocho títulos hacen parte de las mejores obras publicadas en el año 2014 y pueden ser útiles para hablar de paz, reconciliación y posconflicto.

2015/01/20

Por RevistaArcadia.com





PARA CONOCER O RECORDAR LA HISTORIA


Por las sendas del Ubérrimo
, Alirio Uribe e Iván Cepeda


“No es posible estar dentro de una piscina y no mojarse” fue la expresión que utilizó en septiembre de 2013 el magistrado del Tribunal de Justicia y Paz que pidió investigar posibles nexos del expresidente Álvaro Uribe Vélez con grupos paramilitares. La frase fue retomada por los congresistas Iván Cepeda y Alirio Uribe para iniciar este libro. Los autores muestran cómo el senador Uribe continúa su exitosa carrera política a pesar del turbio entorno que lo rodea: primos, jefes de seguridad y militares cercanos a su gobierno condenados por ayudar a paramilitares, su hermano fue acusado de crear un grupo ilegal en Yarumal y una cuñada y una sobrina formaron parte de la red del narcotraficante mexicano el Chapo Guzmán.

Por Las sendas del Ubérrimo da un paso más allá y a partir del testimonio de dos desmovilizados relaciona a su familia con la creación del Bloque Metro. También cuenta cómo los Uribe han comprado las mejores tierras del Medio Sinú, algunas de ellas destinadas a campesinos. La obra, en últimas, pone sobre la mesa unos indicios por investigar.


Guerras recicladas, María Teresa Ronderos

Guerras recicladas logra lo que ningún libro había podido hacer hasta el momento: narrar de manera minuciosa y coherente la espeluznante historia del paramilitarismo en Colombia. La obra, que le valió a su autora la distinción de Periodista del Año en la más reciente edición de los Premios Bolívar, recorre la evolución del sangriento fenómeno, desde su concepción en Puerto Boyacá a comienzos de los años ochenta hasta su desmovilización durante el gobierno de Álvaro Uribe.

Ronderos puntualiza los episodios más conocidos, como las masacres cometidas en Córdoba y Urabá, las visitas al país del israelí Yair Klein y de los mercenarios británicos para entrenar a los paramilitares, y los fratricidios de los hermanos Castaño. La autora, además, reúne un sinfín de archivos y fuentes para desenmarañar la complicidad del gobierno con los paramilitares. Guerras recicladas es un meticuloso recuento de una de las peores épocas del país, una lectura imprescindible para quien quiera conocer el peor atropello de la historia reciente de Colombia.

PARA ESCUCHAR OTROS PUNTOS Y DEBATIR

Poder y violencia en Colombia, Fernán E.González González

Estamos ante el libro más importante del año. La idea que atraviesa su estructura promulga una nueva manera de estudiar al Estado en relación con la nación, las regiones y las localidades. Para el autor, es de poca utilidad la visión tradicional en la que todos los males del país le son adjudicados al Estado, ya que este no es una institución todopoderosa y mesiánica. Por encima de este hay que considerar la configuración social de las regiones, la integración territorial y política de las mismas, junto con las tensiones y las contradicciones sociales. Fernán discute con fluidez la importancia que ha tenido la guerra en la configuración de los estados en Europa y en América Latina, y cómo la realidad colombiana a veces se aleja o se acerca a la de esas otras realidades. El estudio desarrolla una visión basada en una dimensión territorial de la violencia y la economía. Pero lo más interesante es que está comprometido con el propósito de consolidar “relaciones ciudadanas de convivencia y fortalecer las instituciones en regiones”. No es un trabajo menor. Es el gran trabajo de Fernán. Y un libro impresionante.

El arte de disentir, Alberto Aguirre

El título de este libro expresa muy bien el contenido y sintetiza aún mejor al autor. Quienes leyeron alguna vez a Alberto Aguirre, durante los cerca de 40 años que publicó columnas en prensa, recordarán que casi nunca estuvo de acuerdo con algo. Y disentir, si se quiere, es una forma de renegar, pero con cordura y elegancia. Porque quienes lo leyeron también deben recordar que su prosa dura, cruda y