BUSCAR:

Las Peroratas de Fernando Vallejo

Peroratas reúne textos no literarios de Fernando Vallejo

Libros

Alfaguara publica Peroratas. Una recopilación de textos no literarios, conferencias y discursos del escritor antioqueño

Por: RevistaArcadia.com

Publicado el: 2013-04-24

Cuando Fernando Vallejo se presenta ante un auditorio parece una estrella de rock. La gente se queda por fuera del recinto y hay jóvenes sentados en los pasillos y en el suelo. Usualmente, además, el público aplaude sonoramente cada vez que Vallejo lanza algún improperio contra la Iglesia o la clase política. Y la escena se repite a donde va: del Gimnasio Moderno de Bogotá, al teatro Amira de la Rosa de Barranquilla, a la casa de la Cultura de Buenos Aires.

Vallejo lleva años asumiendo un papel de provocador en sus apariciones públicas, en las que apunta su vehemencia retórica sin restricciones: a la iglesia, al islam, a Colombia, a la clase política, a Chávez, a Fidel Castro, a Uribe, a Pastrana, a Gaviria...

Ahora, esas intervenciones públicas -discursos y conferencias-, se publican como libro junto a artículos que el autor de El desbarrancadero ha publicado en distintos medios.

La antología incluye las columnas de opinión de publicó durante un año en la revista Soho – una de las cuales le valió una demanda del actual Procurador Alejandro Ordóñez-, las conferencias en que canonizó a Cervantes y a Rufino José Cuervo, el ‘cursillo ideológico para García Márquez, ensayos y discursos, como el que pronunció en Bogotá durante el Encuentro Iberoamericano de Escritores, A los muchachos de Colombia, con el que empieza el documental La desazón suprema,de Luis Ospina.

Apartes

"El cielo y la felicidad no existen. Ésos son cuentos de sus papás para justificar el crimen de haberlos traído a este mundo. Lo que existe es la realidad, la dura realidad: este matadero al que vinimos a morir, cuando no es que a matar, y a comernos de paso a los animales, nuestro prójimo". (A los muchachos de Colombia).

"Ya va para doscientos años que nació esto, un día en que se quebró un florero. ¿Lo quebraron los criollos? ¿Lo quebraron los peninsulares? Unos y otros lo quebraron puesto que eran unos mismos: tinterillos de corazón en busca de puesto. Acto seguido les declaramos la guerra de independencia y se la ganamos. ¿Pero independencia de qué? ¿De quién? ¿Por qué? ¿De España? España era eso: los tinterillos, las estampillas, el papel sellado. Pues los tinterillos con sus estampillas y su papel sellado han pesado desde entonces sobre nosotros y se han parrandeado nuestro destino (...)"
(Discurso del congreso de Escritores Colombianos, 1998)

"...Y miren dónde estamos: Colombia convertida en un matadero, con miles de secuestrados, decenas de miles de asesinados, un millón y medio de desplazados, otro tanto de exiliados, el campo arruinado, la industria arruinada, los niños y los muchachos reclutados para la guerra o convertidos en sicarios, medio país sin empleo de limosnero o atracando, y como burla máxima la farsa de la Ley: leyes y leyes y leyes que lo regulan todo, y esta nueva Constitución desvergonzada que salió con ciento ochenta erratas, para protegerle la vida al que todavía la  tenga y pueda ir a pagarle a la guerrilla la vacuna de la finca y a don Ministro de Hacienda el predial de la casa". (Los difíciles caminos de la esperanza, 1999).