'La conferencia de los pájaros'. Fotos de León Darío Peláez

'La conferencia de los pájaros': un libro que invita al viaje

La agencia de pedagogía Click-arte acaba de reeditar este libro-objeto, que adapta un poema del siglo XII para crear consciencia sobre el ser humano entre sus jóvenes lectores. Es solo una de las obras de una iniciativa que recurre a la imaginación y a la reflexión para hablar sobre la realidad del país.

2017/06/28

Por Daniela Vernaza Civetta

“Los libros son el alimento de la imaginación. La literatura nos hace viajar a lugares, tiempos y galaxias distantes; vivir en la piel de incontables personajes”.  Así comienza el ‘Manifiesto por la lectura‘, impreso en la primera página de Conferencia de los pájaros, un libro en blanco y negro que le apuesta a la paz, al diálogo y a la educación valiéndose de la lectura y la imaginación.

En el siglo XII, Farid al-Din ‘Attar, poeta místico y sufí persa, escribió un poema en el que miles de pájaros emprenden un viaje hacia la montaña más alta del Himalaya en busca del rey de los pájaros, Simorg, poseedor de la sabiduría. El camino es largo y duro y al final solo siete pájaros de los que empezaron la jornada llegan al más alto de los picos para conocer a Simorg, y lo descubren dentro de ellos mismos. En el poema, el viaje exterior, en el que se cruzan valles y montañas, se lucha con vientos y tempestades, resulta ser una travesía interior. Narra el encuentro con el otro y el encuentro con el mismo, a medida que se teje la relación entre el grupo y la individualidad.

Desde este texto de siglos pasados y la visión sobre los viajes y la identidad que contiene, Click-arte, la primera agencia de pedagogía del país, presenta el libro en un cofre para la imaginación, en lo que es sin duda una innovadora propuesta educativa. La agencia, liderada por Lisa Neisa, fotógrafa y economista especialista en desarrollo económico, durante años directora de Save the Children en India y asesora para Asia, y Emmanuel, su hermano, politólogo y periodista en zonas de posconflicto en África, nació en 2013 con el objetivo de reimaginar los procesos educativos. Desde la publicación de la primera edición de Conferencia de los pájaros, la agencia ha trabajado construyendo nuevas estrategias educativas de la mano de diferentes instituciones como el Centro Nacional de Memoria Histórica y Reconciliación Colombia.

Emmanuel y Lisa Neisa de Click-arte. Foto: León Darío Peláez.

El cofre de la imaginación envuelve en un bosque poblado de pájaros la re-edición de Conferencia de pájaros, propuesta que en cada detalle de su construcción honra, despliega y transforma el sentido del texto original para, desde la ficción, apalancar procesos de formación tanto intelectuales como emocionales y comunitarios. Dentro del cofre, el libro con los textos está acompañado de un CD, una máscara, una cédula, unas calcomanías, un metro, unas postales y un móvil de pájaros; cada uno pensado para profundizar y dinamizar los contenidos y las actividades del texto.

Aunque el concepto del libro y de la propuesta está construido a partir del poema original, al adentrarse al texto el lector se encuentra con la versión que Santiago Gamboa adaptó para el proyecto. El libro empieza preguntándole a quien lo abre sobre sí mismo, sobre su singularidad porque, en las palabras de la directora de la agencia, “un proceso de educación no se hace sin ese yo… todo arranca frente a lo que yo pienso, reflexiono e imagino frente a mi realidad”. A preguntas por la identidad como ¿cómo te gusta que te llamen? y ¿qué es lo que más te gusta hacer?, le siguen preguntas sobre la familia y la escuela a la que el dueño del libro asiste. Cuando llega a la historia, las actividades se vuelcan sobre esta y aprovechan cada uno de sus elementos para despertar una reflexión o un juego que disloque a quien está disfrutando del libro de su posición y, con la imaginación, lo lleva a mirar con otros ojos.

Así, en una de las actividades el lector debe reconstruir el lugar de origen de algunos de los pájaros del cuento en un mapa que a primera vista parece de otro mundo porque Europa no es el centro; en otra de las actividades los niños deben oír los cantos de los pájaros en la selva colombiana durante diferentes momentos del día y relacionarlo con su propia experiencia; también tienen la oportunidad de hacerle una pregunta a Santiago Gamboa, quien adaptó el poema original. Además de la adaptación del poema persa, otro de los textos centrales del libro es el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; tanto así que está grabado en una cédula que viene en el cofre, para que los niños lo recuerden y puedan cargarlo en su billetera. La fuerza de este artículo reside no solamente en que reconoce la igualdad de todos los hombres, sino su deber de ser fraternal con los demás:

La construcción de la identidad, la noción del viaje interior como el viaje hacia fuera, el encuentro con el otro y la relación del individuo con la sociedad son ejes transversales que se expresan de manera concreta en cada una de las actividades, dándole un enfoque práctico y a la vez profundo a ideas tan conceptuales que pueden llegar a parecer excesivamente abstractas.

La elegante sencillez con la que el libro construye y desarrolla estos conceptos desborda el texto y se aprovecha del mismo libro como objeto para convertirlo en una extensión física del aprendizaje. El sujeto que se encuentra con el libro está en constante diálogo con él; borrando su encuadernación y colgando sus ideas de un hilo en un móvil; terminando de escribir lo que no se dijo; reconstruyendo historias y dándoles otro final; dibujando otros escenarios imaginados y creando una máscara única para cambiar su cara y lugar frente a la historia. En palabras de su director, “la idea es no cerrarle a los niños los caminos de expresión, sino abrirlos para descubrir”. Quien toma este libro en sus manos, quien acepta jugar con el cofre para la imaginación realmente no puede llamarse a sí mismo lector y, por esto mismo, cuando ha llegado a la contracarátula, lo más natural es que se devuelva a la portada a escribir su nombre en el espacio en blanco que le sigue a “Autor:”. Como objeto, el libro en blanco y negro es una síntesis perfecta entre el decir y el callar, el guiar y el soltar; entre el viaje de todos y el viaje particular porque de nuevo en la voz de su director, “podemos hacer el mismo camino pero no hay dos maneras iguales de recorrerlo”. Así, no hay dos maneras de leer e interactuar con el libro.

El movimiento entre disciplinas del libro hace que se entretejan ideas y conceptos aplicables a diferentes campos, fomentando un aprendizaje integral, dinámico e integrado que solo contribuye a fortalecerlo en el diálogo y la exploración. Su versatilidad y universalidad hacen que el proyecto sea bien recibido en cualquier sector de la población y, además, que sea un vínculo entre el estudiante, el docente y los padres. En cada una de estas navegaciones, el libro comienza a vivir de la mano de quien lo explora, siendo además un perfecto vehículo de aprendizaje y comunicación. En esta navegación y con el ímpetu y movimiento inherentes a esta nueva propuesta educativa, el libro logra romper las barreras del salón de clase y envolver al niño en una verdadera aventura de reflexión y conocimiento.

Desde la publicación de Conferencia de los pájaros, Click-arte ha desarrollado más objetos y estrategias que facilitan procesos de reflexión y resolución de conflictos. Anclados muchas veces en la ficción y en el arte, porque “en ese otro mundo las personas están desarmadas de prejuicios y dolores”, los objetos buscan facilitar reflexiones y multiplicar puntos de vista que de otra manera no existirían. Según sus directores, enfrentarse a la ficción sin prejuicios y dolores sirve para enfrentar la realidad sin ellos y así comenzar un proceso de reconstrucción y reimaginación de realidades tan duras como la guerra. Pensando en este camino la agencia desarrolló objetos por la paz, entre los que se encuentran unos zapatos que llevan al lugar del otro, un objeto que siendo el mismo nunca es visto igual desde cada uno de sus ángulos y una ruleta que propone misiones diarias. Además, junto al diario El Espectador produjeron La aldea, una serie de contenidos educativos a bajo costo distribuidos con el periódico que tanto maestros como niños pueden aprovechar.

Foto León Darío Peláez.

El sueño de Click-arte es transformar las dinámicas pedagógicas del país y formular proyectos en los que la imaginación, la reflexión y el diálogo sean potencializadores de aprendizajes interdisciplinarios arraigados siempre en la realidad del país. Para Luisa Neisa, su creadora y directora, parte de este sueño está en que todos los niños en Colombia se aprendan el primer artículo de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y nos deja con estas palabras: “¿se imaginan que dentro de unas dos generaciones todo el país practicara esto?”

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