Ilustraciones de Santiago Rivas.
  • Ilustraciones de Santiago Rivas.

Por eso la cultura está como está

A propósito del lanzamiento de ‘Por eso estamos como estamos’, Arcadia le comparte algunos fragmentos del libro que hablan de forma satírica sobre la cultura del país. El 'Intelectual trágico', las 'Damas de la cultura' y el 'Músico paisa del género urbano' son algunos de los personajes que se describen allí.

2015/11/25

Por Santiago Rivas, Nicolás Samper, Federico Arango y Juanfelipe Sanmiguel

La sátira es la esencia de ‘Por eso estamos como estamos’, un libro escrito por Santiago Rivas, Federico Arango, Juanfelipe Sanmiguel y Nicolás Samper. Aunque principalmente los autores se ocupan de resaltar los defectos de nuestra idiosincrasia, la lectura de estos textos ‘ociosos’ - como ellos mismos los consideran - , ofrece una perspectiva fresca de los rasgos más característicos de nuestra nación.

La burocracia, la gastronomía, el deporte y el poder son algunos de los temas de los que se ocupan el libro. Arcadia comparte algunos fragmentos del capítulo de cultura. Conozca a:


Las damas de la cultura

Además de ser bilingües, saben francés. Siempre francés, porque es el idioma del arte y de Francia, destino de múltiples viajes con «papá». Allá aprendieron a tomar vino y a disfrutar de los grandes maestros de la pintura. Saben de ópera pero también apoyan la música étnica colombiana.

Así se visten: prendas de marca, exclusivas piezas de diseñador, combinadas con prendas de marcas underground francesas, combinadas con otras hechas por artesanos, también accesorios, «porque ahí, finalmente es dónde están nuestras raíces» y «porque todos somos cultura».

Van, desde luego, a todos los eventos desde la inauguración del Festival de Teatro hasta la corrida de un catre. Con frecuencia muchas veces por semana hacen comidas y eventos en su casa para reunir a pensadores, políticos y nuevos famosos como deportistas exitosos, soldados recién liberados o personajes que alcanzaron la fama en redes sociales como insignes colados de Transmilenio.

Sus casas tienen destinado el noventa por ciento del espacio al área social. Se rumora de una de ellas que mandó remodelar su apartamento para que fuera una gran sala comedor y que ella dormía en una estera en el cuarto destinado al servicio doméstico.

Van mucho a teatro, a cine, ven poca televisión —únicamente la serie de la que todo el mundo está hablando— y todas las noches leen alguna novela, usualmente escogida con el mismo criterio.

Si trabajan en oficina
, se despiertan temprano a contestar emails. Suelen pronunciar la palabra «secretaria» con un tono de voz más bajo, esto dependiendo de su nivel de encumbramiento pues, al contrario, si son «relajadas y bacanas», prefieren el término «asistente» y no tienen problema en pedir domicilios a la oficina y almorzar con la gente de ahí, lo que incluye comer pizza con la mano y, más importante que todo lo anterior, Pepsi en pocillo.

Usan gafas con cuerditas que cuelgan, si son mayores, esto para no dejarlas botadas en alguna reunión. Y es que el sector público, y en particular, las entidades culturales, son su ecosistema natural. Además, como es bien conocido, en estos ámbitos, el promedio diario de reunión por funcionario se encuentra entre los más altos del mundo. Se hacen reuniones para los más diversos fines, desde decidir la destinación del presupuesto del año siguiente hasta la marca de café para la greca o si pedir el taxi de esta noche a Taxis Libres o mejor usar Tappsi.

Usan anillos voluminosos que compraron en algún viaje a Italia o que les regaló alguna personalidad. Accesorio que aspirarían, pero no se atreven a exteriorizarlo, que les besaran sus subalternos. Tienen, obvio, una colección de arte. Y de precolombinos que no han pasado por la lupa del ICANH, donde tienen siempre una amiga que borra su dirección de las residencias a visitar por sospecha de poseer piezas del patrimonio arqueológico nacional. Que empezaron porque «mamá» les inculcó ese gusto. Las hay también —insistimos— con menos afán de aparentar. Son las mismas que invitan a teatreros a la finca.

Las de perfil emocional más inestable terminarán sus días con su voz aguardientosa en Barichara tomando antidepresivos y pegadas a un telar. Otras, también en Barichara, prefieren tomar vino rosé, incluso en ayunas, y recibir visitas de expresidentes. Luego de ser damas de la cultura se dedican a ser viejas socialités y a ser el equivalente a las barras bravas del fútbol pero del Hay Festival de Cartagena, donde se les verá siempre vestidas de lino blanco.

Algo clave: son depositarias de chismes que, de revelarse, pulverizarían los cimientos del estado de derecho. Todas estaban «buenas» de jóvenes. «Ella siempre tuvo buenas piernas», comentan hoy sus allegados; «qué lempo de vieja, carajo. Era el churro más churro de Bogotá», añaden. «Lástima que tanta juerga la haya acabado, ¿la has visto recientemente?».

Bestiario

SECRETARIO DE CULTURA
A estos especímenes se los encuentra en toda la geografía nacional. Se trata de una especie menor de damas de la cultura, que no solamente está compuesta de hembras. Un secretario de cultura es normalmente la evolución de un miembro de otra especie hacia una posición de poder. En pueblos y municipios menores, suele ser el amigo compasivo del alcalde, o un artista que lleva toda la vida exponiendo en el hall de la alcaldía. En ciudades suele tratarse de intelectuales o gestores de capacidad superior, que han encontrado afinidades con la política. En el caso específico de los secretarios de cultura mayores (en las ciudades principales), se trata de una especie que constantemente entra en riña con las damas de la cultura, incluyendo a la ministra.

PERIODISTA CULTURAL
Este lagarto es uno de los saurios más voraces de la fauna cultural. Como todos los periodistas, hace alarde de sus relaciones de mutualismo y comensalismo con aquellos que son el objeto pasivo de su cacería. Es decir, el periodista es un animal que vive y come de fanfarronear su amistad con las figuras de la cultura, más que de trabajar en el medio que le da de comer. De todos los saurios que conforman el medio periodístico, es el más colorido, pues su supervivencia en las noticias del entretenimiento y la cultura en parte depende de su capacidad de hacerse visible a los ojos de quienes son visibles por naturaleza: los famosos, de quienes ya se sabe que son una especie de limitados recursos mentales, muy dados a seguir las cosas brillantes y ruidosas, como los periodistas culturales.

TEATRERO
Esta es la denominación despectiva que se hace de varias especies, siendo las principales: el actor de teatro, el director de teatro y el coreógrafo de danza contemporánea. A estos especímenes les molesta mucho que se les llame por ese apelativo, pero con el tiempo han convertido lo que era un mote ofensivo en un motivo de orgullo, pues el teatrero se identifica con su propia vida deficitaria, así como con su entrega al trabajo, razón por la cual el teatrero de vieja data viste siempre con ropa cómoda, como si fuera a ensayo general todos los días de su vida, o viviera en el clásico musical Fame.


EDITOR INDEPENDIENTE

Esta especie de camaleón es un animal cuya evolución ha sido prodigiosa. Su especie, como tantas otras en el mundo de la cultura, migró hace años, motu propio, a los terrenos más áridos posibles. Desde entonces se ha puesto a prueba la resiliencia de estos laboriosos animales, que a veces parecen tiburones, a veces hormigas y a veces pájaros negociantes, incluso algunos han adoptado la forma de lagartos grandes, para clamar por toda la ayuda posible. Se mueven rápidamente y, con poco tiempo en su territorio, son capaces de hacerse a un acervo suficiente de autores, a quienes escogen por olfato, prediciendo las posibilidades, de cada autor en particular, de crecer en tamaño. Un escritor que con el tiempo alcance buen tamaño, les puede traer alimento por años, mientras que una mala decisión los puede devolver al oprobio en lo que dura un libro en quemarse.

ILUSTRADOR/ ARTISTA URBANO La fusión entre estas dos especies, antes separadas, obedece a un asunto de supervivencia entre los habitantes de sistemas freelance. Siendo el mercado de la imagen bidimensional uno tan apretado y pobre, las distintas alcaldías y secretarías de cultura en Colombia decidieron hacer criaderos que, al igual que los humedales, cuidaran los entornos de fauna local dedicada al dibujo por encargo. De esa forma, los ilustradores ganaron algo de calle y los artistas urbanos tradicionales se hicieron un puesto en las publicaciones impresas del país, generando una simbiosis conveniente para ambos. Se trata de especímenes desarreglados, entregados durante toda su vida al dibujo y todos los magros negocios que puedan salir de ese arte.


MÚSICO PAISA DEL GÉNERO URBANO
Son los referentes del neonadaísmo. Pero no porque se trate de discípulos tardíos de Gonzaloarango, sino porque una de cada cuatro palabras que pronuncian es <<nada>>








INTELECTUAL TRÁGICO
Se trata de una especie que puede resistir incluso el embate de la muerte, pues hay un tipo de intelectual trágico cuya vida cobra sentido solo con el fallecimiento de su ser físico, para pasar a ser una voz de peso, omnipresente en la memoria del país, sobre todo para aquellos que se encuentran en permanente discordia con su entorno. La segunda especie es la del intelectual trágico que siempre lo será y que vive muchos años, hasta el punto en que su relevancia y sus seguidores se van mermando. Al final de su existencia solamente cacarean y gruñen, pero todavía hay quien cita cada cosa que sale de sus bocas. A pesar de renegar de su nacionalidad en muchas ocasiones, su país de origen sigue amamantándolos hasta el día en que dejan esta tierra, convirtiéndose en trending topics de Twitter y en búsquedas frecuentes de Wikiquote.

ARTISTA COTIZADO  Animal de gran reconocimiento, es considerado un tesoro del país en el que nace. Su evolución puede ir desde ser <<El consentido de los Galeristas>> hasta el <<El Maestro>>, ampliando progresivamente su círculo de la influencia hasta llegar a un nivel de reconocimiento similar al que logran, en la mitad del tiempo, las estrellas del cine y la televisión internacional. Se les reconoce por conservar un actitud uniforme en todas sus fotos desde joven (ver caso Botero) y por un aire que oscila entre el drama afectado y la adultez del sabio.

ARTISTA MARGINAL Como su nombre lo dice, este bicho ha decido ser raro. No lo empujaron para allá ni la evolución, ni la necesidad. Viviendo en los extremos de todos los ecosistemas, muchos se preguntan cómo hacen estos pequeños animales para sobrevivir y la verdad es que sus fuentes de sustento siguen siendo un misterio. Son incapaces de encaminar su obra hacia el gusto del promedio y en cambio llevan hasta las últimas consecuencias la forma en que piensan. Esto se refleja en la forma en que trabajan pero también en su apariencia, pues ellos mismos terminan por encarnar aquello en lo que creen. Por esta descripción, son muchos los exploradores que, yendo en su búsqueda, han querido encontrar a los animales más coloridos de esta creación, pero se han encontrado con la decepcionante sorpresa de que este principio solo se cumple e su pelo, pues ellos generalmente usan ropa negro y rota.

COLECCIONISTA DE ARTE Este tipo de  pavo real, tan habituado a verse en entornos poblados de su misma especie, es un animal entrenado para interactuar en entornos cerrados, con otros pájaros raros, como los galeristas y los curadores. Juntos, pueden hacer alharacas inmensas durante una semana entera, en rituales en que convocan a todos los miembros locales de las tres especies y montan ferias con entradas suntuarias. El ritual que los define es el de hacer su nido con obras de arte de muy alto precio, para luego publicitarlos en algunas revistas.

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