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Nuestras guerras: 'Roza, Tumba, Quema'

La novela de la escritora salvadoreña Claudia Hernández retrata una guerrilla a partir de una mujer anónima obligada a unirse a sus filas. La violencia, el abuso y la maternidad se entrelazan en un poderoso texto editado por Laguna Libros.

2017/06/21

Por Laura Panqueva*

Cuando los fusiles ya no la persiguen, comienza otra lucha: la de proteger a sus hijas y conservar una casa. Cerca de las montañas, ella alimenta a su familia sin pedir a nadie. Con un molino y algunas gallinas, consigue el sustento para abrigarlas en una habitación que huele a madera.

Vive en una comunidad rural, donde los vecinos no hablan de los robos y las violaciones que sufren, quizás por miedo, apatía o costumbre. Esa inseguridad la obliga a mantenerse muy cerca de sus hijas y a enfrentarse a cualquier hombre que las amenace, algo que aprende siendo muy joven, cuando le ponen un arma en la cabeza para intentar abusarla y no se deja.

En medio del silencio y del ruido de la guerra, entiende rápidamente que no tiene muchas opciones. O se queda en la casa o se va al monte, como lo hacen su padre y sus hermanos. Sin más camino, la mujer huye a la selva para resguardarse. Nunca vuelve. Durante años, sobrevive a las órdenes patriarcales de esa guerrilla que la obliga a separarse de sus dos primeras hijas y a permanecer en la línea de combate. Las cicatrices aumentan y las cenizas cubren los recuerdos.

Un día la guerra termina y ella comprende que el enemigo también puede ayudarla, que la lealtad no se parece a los partidos políticos y que con ayuda de algunas conocidas es posible encontrar a su primogénita y darles estudio a sus demás niñas. La madre viaja muy lejos para conocer a la hija que le quitaron. Le cuenta la razón por la que no creció a su lado y le habla sobre sus hermanas, sobre el lugar donde vive. Ella anhela que lo conozca, pero su hija aún no está preparada. Dice que ya tiene otra vida. La madre se consuela con verla.

De vuelta a su refugio, recuerda sus días en el monte, su lucha por el territorio; por el propio cuerpo. El arma que la protege, Roza. La guerra y la paz, Tumba. La lucha interminable, Quema. Es la humanidad que sobrevive todos los días lejos de la ciudad. Aquí nace una historia bastante cercana a Colombia.

*Periodista.

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