Otra lista caprichosa

El año pasado, Arcadia propuso una lista de grandes escritoras. En esta ocasión, el turno es para nueve novelas y un libro de cuentos de autoras contemporáneas, imprescindibles en cualquier biblioteca.

2010/10/13

Estupor y temblores, de Amélie Nothomb

 

Se dice que cuando en Japón los súbditos estaban ante el emperador del sol naciente sentían estupor y temblores. La joven belga Amélie atraviesa algo similar al regresar a Japón, su país natal, para trabajar en una multinacional. Desconoce sus funciones pero no se atreve a preguntar porque eso resultaría deshonroso. Su jefa inmediata, la señorita Fubuki, tiene 25 años y no se ha casado —lo que es visto con vergüenza— y por eso dedica todo su tiempo al trabajo. Fubuki y los demás compañeros de oficina se burlan de las costumbres occidentales de Amélie y sus jefes la desprecian. Una novela autobiográfica de párrafos cortos y escenas de gran belleza en ese universo surrealista que tan bien construye Nothomb.

 

La flor púrpura, de Chimamanda Adichie

 

Nadie como la escritora nigeriana Chimamanda Adichie para tejer la situación de su país con la vida de dos jovencitos, los hermanos Jaja y Kambili, hijos de un respetado hombre de negocios y devoto católico. Todo va bien en la ciudad de Enugu hasta que el clima político se agita. Un golpe de estado es inminente. Al tiempo, los hermanos visitan a su tía en Nsukka y descubren que el maltrato que hasta entonces han recibido de su padre —acompañados, claro, de una hermosa casa y todas las comodidades posibles— chocan con las ideas de amor y libertad de su tía. ¿Qué pasará cuando vuelvan a la casa paterna? La voz de Kambili, la hermana de 15 años, conduce esta profunda historia.

 

Sobre la belleza, de Zadie Smith

 

Que la joven escritora inglesa Zadie Smith —hija de una modelo jamaiquina y un fotógrafo inglés— haya ganado el prestigioso premio Orange en el 2006 por su novela Sobre la belleza no sorprende. En cabeza de la nueva generación de autores británicos, Zadie es una maestra de los diálogos, las atmósferas y el humor. En esta ocasión, dos familias de padres académicos, entran en una hilarante relación de amor y odio. Howard Belsey, profesor universitario, está estancado y sus tres hijos se alejan cada vez más de él. Todo empeora cuando le anuncian que su rival intelectual, el también profesor Monty Kipps, dictará clases en su misma universidad. Con una agilidad arrolladora y siempre alejada de las emociones falsas, la autora de Dientes blancos, vuelve a deslumbrar.

 

La puerta, de Magda Szabó

 

La precisa y detallada narración de la relación de una escritora, también llamada Magda Szabó, y su sirvienta, Emerenc Szeredas, ha dado pie para múltiples interpretaciones que abarcan desde la hermenéutica hasta el manejo ético del discurso. La relación, que se articula por medio de los secretos que comparten las mujeres, pone sobre la mesa la tensión que hay entre el discurso intelectual y el discurso de la sabiduría popular, encarnado en cada una de las protagonistas. Esta novela le mereció a Szabó el premio francés Prix Femina a mejor novela extranjera.

 

Memento Mori, de Muriel Spark

 

“Recuerde que debe morir”. La frase deja en vilo a Lettie Carson, una anciana dame inglesa, quien cuelga el teléfono y avisa a las autoridades. Así empieza la novela de la genial, y poco conocida en Colombia, escritora escocesa Muriel Spark. Publicada en 1959, es una narración macabra y llena de humor negro que trata el tema de la muerte desde distintos ángulos: miedo, negación y anticipación de la vejez. No solo la dame Carson recibe la sospechosa llamada; también un grupo de octogenarios con los más disímiles perfiles y obsesiones se ve afectado. Un retrato de la alta sociedad británica en la que es casi seguro que el lector no parará de sonreír.

 

La historia del amor, de Nicole Krauss

 

La historia del amor es la historia del recuerdo, la historia de las búsquedas y los desencuentros, la historia de la pérdida. La deslumbrante novela de la joven escritora Nicole Krauss, que le valió elogios de novelistas tan importantes como J. M. Coetzee y Philip Roth, es una laberíntica historia escrita como un rompecabezas en donde una de las piezas fundamentales es el amor por la literatura. Es el testimonio de cuatro personajes cuyas vidas aparentemente inconexas terminan fuertemente ligadas, y en donde la escritura se convierte, irremediablemente, en el único antídoto para lidiar con el exilio y la soledad.

Nadie me verá llorar, de Cristina Rivera Garza

 

Basada en la investigación de su tesis doctoral sobre la llegada de la modernidad a México, Nadie me verá llorar es la obra más reconocida de la escritora Cristina Rivera Garza. Matilde Burgos es una prostituta y Joaquín Buitrago es un drogadicto. Ambos personajes conducirán, por medio de preciosas reflexiones interiores, una mirada a la historia del México de principios del siglo XX desde el manicomio de Mixcoac. A través de los encuentros de Matilde y Joaquín el lector entra en un entramado de recuerdos que abren la puerta a la reflexión sobre la manera en la que la historia podría estar escrita si se contara desde el punto de vista de los perdedores y los marginales.

El cielo es azul, la tierra blanca, de Hiromi Kawakami

 

Enmarcada en una tradición literaria japonesa de precisión y austeridad, es la historia de un amor entre un profesor y su alumna, menor que él por algunos años (aunque no muchos). Lo que podría ser un relato demasiado visto en la literatura —dos personajes solitarios y algo desencantados que ponen obstáculos a su relación hasta que se dan cuenta de que es mejor estar juntos—, se convierte en una obra de increíble sensibilidad gracias a la sutileza de Hiromi Kawakami. Una narración más de atmósferas que de acciones, sin descripciones de sobra ni grandes acontecimientos, pero llena de sugerencias, es lograda por Kawakami, una de las escritoras más leídas en su país.

Pasajera en tránsito, de Yolanda Reyes

 

Madrid en los 80, un romance que se construye a partir de viajes y la indiferencia política de una estudiante veinteañera son los elementos de Pasajera en tránsito, de la colombiana Yolanda Reyes. María Fernanda del Castillo es una jovencita mimada bogotana que se va a vivir a una pensión argentina en Madrid. Es ahí donde descubre las lecturas que la marcarán por el resto de su vida, lo infinito que puede llegar a ser el mundo y lo esquivo del amor de la mano de un misterioso porteño. Una novela que retrata hermosamente el espíritu de la juventud desde la distancia de la adultez.

Pétalos y otras historias incómodas, de Guadalupe Nettel

 

Trastornos, patologías y fetiches son los protagonistas de los seis relatos que hacen parte de Pétalos y otras historias incómodas, de la escritora mexicana Guadalupe Nettel. Cuentos construidos para provocar e incomodar al lector, con un tono deliberadamente ingenuo que celebra lo extravagante. Un oficinista japonés que se desvive por los cactus, un fotógrafo que quiere registrar la belleza de los párpados imperfectos y un fanático del olor de los baños de las mujeres son apenas algunos de los personajes que complementan una galería de voyeristas, coprofílicos y maniáticos que retrata la autora con gran maestría.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.