Philip Roth, escritor estadounidense.

¿Por qué este hombre debería ganar el premio Nobel de Literatura?

Arcadia explica por qué le gustaría que este escritor se llevara el Nobel de Literatura 2014, a sólo un día para que sea anunciado el nombre del ganador.

2014/10/08

Por RevistaArcadia.com

 

Han pasado cuatro años desde que un latinoamericano ganara el premio Nobel; tres de que un gran poeta --Thomas Tranströmer-- consiguiera que su voz triste alcanzara a la mayoría, dos desde que un escritor chino arraigado fuera reconocido por sus búsquedas en una sociedad criticada y admirada por igual y uno desde que Alice Munro, la estupenda cuentista canadiense se uniera al grupo de mujeres que han logrado obtener la atención de la Academia sueca. Hoy y mañana el mundo de las letras vuelve a estar pendiente de quién ganará un premio para muchos sobrevalorado y para otros un reconocimiento que dispara las ventas y hace que, por un momento en un mundo de demasiados libros, estos sean protagonistas.

Desde hace años el nombre del norteamericano Philip Roth se menciona con insistencia. Aunque sus primeros libros, Goodbye, Columbus, Letting Go y Cuando ella era buena, no tuvieron un éxito significativo, con el lanzamiento de El mal de Portnoy en 1969, Roth empezó a figurar en el panorama literario norteamericano, posición que reforzaría con su etapa creativa en la década de los 70, cuando experimentó con diversos estilos.

Justamente para 1979 Philip Roth creó a Nathan Zuckerman, personaje y narrador de nueve de sus libros –entre los que se encuentran sus obras de la década de los ochenta El escritor fantasma, Zuckerman desencadenado, La lección de anatomía y La orgía de Praga–. Esta continuidad generó un vínculo significativo con los lectores y críticos literarios, algunos de los cuales identificaron en éste un alter ego del escritor, lo que Roth tuvo que desmentir en varias ocasiones.

En los noventa escribió su segundo libro autobiográfico y publicó también El teatro de Sabbath y Pastoral americana, dos libros cuyos protagonistas se contrastan radicalmente, pues uno es un decadente titiritero y el otro un atleta cuya hija se convierte en terrorista. La década finalizó con dos obras políticas, Me casé con un comunista y La mancha humana.

La carrera literaria de Philip Roth llegó a su fin en el año 2012, después de un periodo creativo en el que publicó La conjura contra América, una historia alternativa con el aviador Charles Lindbergh, Adolfo Hitler y Franklin D. Roosevelt; El animal moribundo, libro en el que se inspira en la mitología griega; Sale el espectro, en la que se refleja el deterioro de Nathan Zuckerman; y Nemesis, el último de sus libros.

Aunque las quinielas de las casas de apuestas no lo ponen entre los favoritos, es tiempo de reconocer a Philip Roth y la brillante carrera que se silenció hace dos años con una decisión que habría que valorar y considerar más allá de las vanidades del mundo literario.

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación