RevistaArcadia.com

Presidente Bling bling

El presidente de Francia es noticia desde su posesión por sus escándalos románticos. Su popularidad ha bajado dramáticamente en tiempo récord. La reconocida escritora francesa Yasmina Reza lo siguió un año antes de su posesión y lo pintó de arriba abajo en su nuevo libro, que acaba de llegar a Colombia.

2010/03/15

Por Lina María Aguirre Jaramillo

En junio de 2006, la escritora Yasmina Reza se reunió con Nicolas Sarkozy y le propuso acompañarlo durante un año. Lo seguiría a los sitios de la campaña presidencial. Estaría presente en reuniones privadas, tomaría todo tipo de notas. Asistiría a manifestaciones. Viajaría como una miembro más del equipo pero con el privilegio de la distante observación. Al final publicaría un libro y no, él no lo vería antes de su impresión. Sarkozy, “honrado”, aceptó y prometió transparencia. El resultado es El alba la tarde o la noche.

Yasmina Reza advirtió antes de llegar a Barcelona que solo hablaría en términos literarios, no admitiría preguntas sobre su vida privada, o la de Sarkozy, y no permitiría fotografías. (Las personas interesadas en revelaciones sobre la fugaz ex Primera Dama, Cecilia, o intrigadas por la actual, Carla Bruni, estarán decepcionadas porque las señoras no intervienen en el libro). Salvo unas instantáneas tipo paparazzi publicadas en algunos diarios, Reza se salió con la suya. Cuando le pregunté por qué se oponía a las fotografías me dijo “¡Detesto las fotos! Y no veo por qué tienen que ser importantes. Un escritor se ve en su obra y es suficiente”.

Reza es escritora y dramaturga de éxito internacional. Nació en París en 1959, de madre húngara y padre ruso-iraní. Entre sus títulos están Conversación después de un entierro, En el trineo de Schopenhauer y Arte, sátira cómica galardonada con varios premios. La aparición de su libro sobre el atípico presidente produjo mucha expectativa. ¿Cuál es la novedad del de Reza? Se trata de un testimonio que encadena anécdotas de diversa índole, trivialidades comentadas, citas literarias, reflexiones íntimas de la escritora, y hechos de la campaña en una cronología bastante libre. Hay referencias políticas, sí, pero como parte de un gran tema escrito en párrafos independientes. Este es su retrato de Sarkozy. No una fotografía ni reportaje periodístico. Más bien una pintura que juega con las proporciones, con la luz, con la paleta de colores, que dispone de un lienzo enorme sobre el cual intervenir de una manera muy subjetiva. Un retrato escrito que hay que entender en la suma de puntos, trazos y pinceladas.

El libro incluye un elenco variopinto de políticos. Para quien no esté familiarizado con Nicolas y Ségolène, tanto nombre confunde. Como puede desconcertar, a primera vista, el estilo narrativo: aquí una reflexión sobre hombres solos, allí una conversación con Marc, un amigo, y luego un listado de paisajes. Párrafos tipo: “Regreso. Es de noche. Los asiduos se suben a los coches... Barreras, faros, carretera ciega, aeropuerto, ¿enumeraciones que traducen qué?”. De pronto, un almuerzo con Vera y Milan Kundera, “verdaderamente emocionados” de ver las fotos de Sarkozy en el celular de Reza, que concluye: “Por eso me gustan los Kundera”.

Pero cuando uno francamente empieza a preocuparse si El alba será un libro de insoportable levedad, traslucen ideas interesantemente elaboradas por la autora. ¿Qué lleva a un hombre a buscar el poder? ¿Por qué? ¿Qué teme, qué lo ofusca, qué lo asusta? Y, sobre todo, ¿cuál es la relación del hombre poderoso con su tiempo? Sarkozy queda pintado en una lucha con cada minuto: lo devora, para que no la venza. Hiperactivo, frenético, impaciente... Un hombre-adrenalina que no entiende por qué, en el fragor de la campaña, tiene que recorrer tantos kilómetros para terminar hablando con un campesino que le pregunta por ovejas y subsidios. Un candidato que no lee artículos, solo los ojea. Un hombre público que, ya sabemos, es rápido con el insulto. Un político convencido de su lugar: “Quiero decirles sin arrogancia: Yo soy la prioridad”. Un hombre nervioso a quien, según la abuela de Reza, “le faltan diez centímetros, esto le fastidia en el plano del carisma internacional. Con Mitterrand no te dabas cuenta de que era bajo porque era plácido, pero Nicolas es un fox-terrier que corretea por todas partes, ladrando”.

El título va sin comas, sin pausa, sin respiro. Así es la vida del político. La artista ausculta su modelo. Se acerca, conversa con él, lo acecha, escucha sus conversaciones privadas y observa sus emociones, que contrastan con las propias: en un aparte, Reza le confiesa a Sarkozy que sigue queriendo a los hombres que ha amado. “No me tomes por un imbécil”, replica él. Reza se incluye en su pintura. El libro es, también, sobre ella, sobre su inicial desconocimiento de la “dramaturgia política”, sobre su fascinación con la dinámica del eterno desplazamiento en una campaña. “No tenía una idea preconcebida de él, ni buena ni mala”.

Reza no ha recibido buenas críticas en Francia. El alba no es un retrato blanco y negro de Sarkozy. Puede parecer inclasificable. Suele sucederle así a ella con los franceses, a quienes, de paso, “no entiendo”. En su país, despierta suspicacias: por el éxito, porque sus obras han traspasado las fronteras con inmenso éxito, porque se autodefine artista en contraposición con la obsesión intelectual de la república francesa.

El 2 de junio de 2007, Yasmina Reza tuvo una última reunión con Nicolas Sarkozy. Tuvieron una conversación, pero nada que mereciera la pena para cerrar el libro. Reza optó por un perfil que dibuja a un hombre brillante, un apostador fuerte capaz de alcanzar el poder... Un tipo parado en su balcón, luciendo su Rolex y sus bluyines... y, de manera osada, en una suerte de paráfrasis borgiana, un Ulises que viaja hacia la Ítaca de sus sueños. Los franceses pueden llamarle “Presidente Bling Bling”, un término tomado del hip hop con el que se hace referencia a su exhibicionismo, pero Yasmina Reza ha logrado ir más allá de eso: ha capturado al “animal político” que habita el Palacio del Elíseo.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.