El libro "Alicia en el país de las maravillas" fue vetado en China por la extraña razón de que ponía a humanos y animales en el mismo nivel.

5 raros casos de veto a libros

¿Sabía usted que en 1985 Mubarak vetó Las mil y una noches? Ese es uno de los casos de nuestros 5 libros vetados por extrañas razones en donde también encontrará el veto a Alicia en el país de las maravillas, Hamlet y hasta La Odisea.

2011/02/16

1. Alicia en el país de las Maravillas prohibido en China

De este clásico de la literatura infantil se ha dicho de todo. Que su autor era un pedófilo incorregible, que es una carta de amor a una pequeña niña y que las aventuras de Alicia fueron bandera del movimiento para la legalización de las drogas en Estados Unidos. Sin embargo, estos no fueron los argumentos del veto mas extraño que tuvo el libro. Lo hizo el gobernador de la provincia china de Hunan en 1931, quien consideró inmoral que “un libro mostrara a los hombres y a los animales en un mismo nivel”.

2. Hamlet en Etiopía

¿Quién duda hoy de la importancia de Hamlet? En la Etiopía de los años setenta, sin embargo, sí dudaron: la obra cumbre del “maestro de lo humano” fue considerada peligrosa. Después del golpe militar de 1974, todo lo que no apoyara al nuevo gobierno era prohibido. En la redada cayeron la prensa escrita, algunos libros y canciones románticas de moda. Y como Hamlet hablaba de un gobierno ilegítimo, su puesta en escena fue vetada en 1978 y su director, Tsegaye Gabre Medhin, que por ese entonces era el ministro de Cultura, perdió su trabajo.

3. La Odisea que ofendió a Calígula

Aunque hoy se conoce como el educador de un pueblo, Platón no era muy amigo de los poetas. Su molestia era tanta que sugirió exiliarlos de su república ideal y, de paso, vetar La Odisea por no ser apta para las jóvenes mentes. Más tarde su sueño por poco se hace realidad. El emperador romano Calígula quiso vetarla, pero por razones muy distintas a las alegadas por el filósofo: a él la narración lo ofendía pues “mostraba los valores griegos de la libertad”.

4. Roald Dahl contra la buena moral

Roald Dahl decía que los padres eran los villanos ideales de sus libros infantiles. Y lo decía por algo. Sus polémicos libros infantiles, que incluyen la palabra culo y son protagonizados por niños desobedientes, enfureció a los padres estadounidenses. Tanto que lograron hacer que muchas de las bibliotecas escolares sacaran sus volúmenes de sus estanteajo los más disímiles argumentos: que promovían las drogas, que eran machistas, racistas o muy violentos. Las aventuras del pobre James, de James y el melocotón gigante, fueron prohibidas en Winconsin porque su compañera de piso, la araña, se lame los labios y esto “puede ser tomado de dos distintas maneras, incluyendo la sexual”.

5. Las mil y una noches sin profetas

A pesar de recoger muchas de las leyendas árabes, milenarias historias y buena parte de la tradición oral de Oriente Medio, Las mil y una noches ha sido vetado en más de diez países de esa región. En 1985, el polémico Hosni Mubarak, confiscó el libro en El Cairo por tener “pasajes obscenos que amenazaban el tejido moral de todo un país”. Por la misma época, el director de la Biblioteca del Consulado Británico en Israel decretó que las historias de Sherezada no eran aptas para los estudiantes judíos.

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