Rayuela, 50 años después

Con mótivo de los 50 años de la primera publicación de la gran novela de Julio Cortázar, aparece una edición conmemorativa que incluye una historia de la novela escrita por él.

2013/06/26

Por EFE y RevistaArcadia.com

"¿Encontraría a la Maga?". Así comienza Rayuela, la novela de Julio Cortázar de la que el próximo viernes se cumplen 50 años de su primera edición, publicada por la editorial Sudamericana.

Y para conmemorar este aniversario se saca ahora una edición conmemorativa (en Alfaguara para España y América), que contiene un apéndice donde el propio Cortázar cuenta la historia de la novela e incluye también un mapa del París de Rayuela: la rue Seine, la Biblioteca Mazarine, el Pont des Arts, el Pont Neuf, Monsieur Le Price, el cementerio de Montparnasse o la casa de Oliveira.

París es recreada por una visión mágica y laberíntica, que alterna en la novela con el Buenos Aires de un melancólico Horacio Oliveira y su recuerdo de La Maga.

La publicación coincide también con el centenario del escritor argentino, que nació en Bruselas el 26 de agosto de 1914 y murió el 12 de febrero de 1984 en París.

Julio Cortazar es un figura capital de la literatura en español del siglo XX. A él debemos obras fundamentales como Bestiario (1951), Historias de cronopios y de famas (1962), Todos los fuegos el fuego (1966) o 62 Modelo para armar (1968).

"Rayuela" salió de la imprenta el 28 de junio de 1963, una fecha clave para la novela por la trasgresión que hizo Cortázar forzando las fronteras de los géneros.

Algunos expertos consideran que con la publicación de Rayuela nació el llamado "boom" latinoamericano, al que luego se sumarían autores como Gabriel García Márquez, Vargas Llosa o Carlos Fuentes.

Una novela o "contranovela", como la llegó a llamar el propio Julio Cortázar, que rompió todos los estereotipos y fronteras al exponer todas las posibilidades de la experimentación narrativa.

Una especie de collage literario que se estructuró en 155 capítulos y podía ser leída de diferentes formas, como una clásica que acababa en el capítulo 56 y otra que empezaba en el capítulo 73 y le seguía una lectura laberíntica, como un juego de rayuela.

Según el escritor chileno y ganador del premio Cervantes (1999) Jorge Edwards, Rayuela "era muy original y muy de vanguardia. En su momento sorprendió muchísimo. Y leída hoy sigue resultando muy atractiva".

"Hoy su lectura me resulta bastante inglesa, parecida a esas novelas inglesas del siglo XVIII del tipo de 'Vida y opiniones del caballero de Tristram Shandy', por su experimentalismo, sus digresiones, su laberinto, por no saber cómo se sale y, cómo no, por sus dosis de humor. Es una novela muy libre, en definitiva", precisa el autor de La muerte de Montaigne.

Edwards, quien conoció a Cortázar en París en los apños 60, lo recuerda como un niño grande, alto y desgarbado que estaba siempre fascinado por lo moderno en todas las áreas de las artes, como la pintura o la música. 

"Ningún otro escritor dio al juego la dignidad literaria que Cortázar, ni hizo del mismo un instrumento de creación y exploración artística tan dúctil y provechoso. La obra de Cortázar abrió puertas inéditas", dijo Mario Vargas Llosa.

En octubre, Alfaguara también publicará un Clases de literatura, con las lecciones de literatura que dio el escritor en Berkeley (California), durante el otoño de 1980.

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