Una nube de gas ondulante capturada por el telescopio espacial Hubble.

La belleza de la física

En ‘Siete breves lecciones de física’, el italiano Carlo Rovelli expone en menos de cien páginas algunos de los descubrimientos de su campo, siempre pendiente de resaltar su dimensión poética.

2016/06/09

Por Christopher Tibble

No deja de sorprender la calidad de las más recientes publicaciones de la colección Argumentos de la editorial Anagrama. Obras como La crisis del capital en el siglo XXI del economista francés Thomas Picketty o Gratitud, el bellísimo y delgado compendio de las últimas cavilaciones del neurólogo Oliver Sacks. Una de ellas, Siete breves lecciones de física, del italiano Carlo Rovelli, llegó hace poco a Colombia. Se trata de una breve y apasionada introducción al mundo de la física, guiada por una voz al tiempo curiosa y lúcida, pendiente de resaltar en cada ocasión la belleza de todo cuanto existe.

"Era como magia: como si un amigo me susurrase al oído una extraordinaria verdad oculta, y de repente apartara un velo de la realidad para desvelar un orden más simple y profundo", dice el físico teórico en la primera lección, titulada ‘La teoría más hermosa’, sobre la ‘teoría de la relatividad general’ de Einstein. Rovelli no se concentra en la filigrana matemática de la física, sino que, con aparente sencillez, recorre la gran revolución que acaeció este campo en el siglo XX concentrándose en sus a menudo estéticas consecuencias.

Así, por ejemplo, habla de cómo, gracias a Einstein, hoy se concibe el espacio como una entidad que "ondula, se dobla, se curva, se tuerce", que puede "extenderse y dilatarse", de la misma manera en que el tiempo se curva y no siempre transcurre de la misma manera. "En suma, la [teoría general de la relatividad] describe un mundo colorido y asombroso, donde explotan universos, el espacio se precipita en agujeros sin salida, el tiempo se ralentiza al descender sobre un planeta, y las ilimitadas extensiones del espacio interestelar se encrespan y ondean como la superficie del mar…", dice hacia el final del primer capítulo.

En la segunda lección Rovelli trata el otro gran hito del campo en el siglo pasado: la física cuántica. Y aquí, nuevamente, y hasta quizá con mayor vehemencia, el italiano hace hincapié en las capacidades estéticas, casi espirituales, de su profesión. Habla, citando al genio alemán Werner Heisenberg, de los ‘saltos cuánticos’: de cómo los electrones solo existen cuando alguien los mira o, para ser más precisos, cuando interactúan con algo más. "Cuando nadie perturba [a un electrón], no está en ningún lado concreto. No está en un lugar". Esta idea, llevada a sus últimas implicaciones, sugiere que la realidad solo es interacción.

De ahí en adelante, tras exponer los dos principales (e incompatibles) teorías de la física, Rovelli abarca temáticas varias: desde la arquitectura del universo que habitamos hasta la probabilidad de los agujeros negros, pasando por los recientes esfuerzos por compaginar la ‘teoría general de la relatividad‘ con la física cuántica; unos que hasta el momento han arrojado algunas hipótesis hermosas, como la de una nueva red de diminutos átomos independientes que tejen la trama del espacio y de los que emana el tiempo.

Hacia el final, en su última lección, el italiano regresa al humano. Se concentra, esta vez, en nuestra relación con el universo en relación a lo discutido. Afirma allí, no sin cierta poesía: "Este mundo extraño, variopinto y asombroso que exploramos, donde el espacio se desgrana, el tiempo no existe y las cosas pueden no estar en ningún sitio, no es algo que nos aleja de nosotros: es solo lo que nuestra natural curiosidad nos enseña de nuestro hogar…cuando nos hallamos inmersos en el dolor, ya sea cuando reímos y resplandece la alegría, no hacemos sino ser lo que no podemos dejar de ser: una parte de nuestro mundo".

Este contenido hace parte de la edición impresa. Para leerlo, debe iniciar sesión:

Les informamos a todos nuestros lectores que el contenido de nuestra revista impresa en nuestro sitio web será exclusivo para suscriptores.

Queremos conocerlo un poco,
cuéntenos acerca de usted:

Maria,

Gracias por registrarse en ARCADIA Para finalizar el proceso, por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Maria,

su cuenta aun no ha sido activada para poder leer el contenido de la edición impresa. Por favor valide su correo a través del enlace que enviamos a:

correo@123.com

Para verificar su suscripción por favor ingrese la siguiente información:

No tiene suscripción. ¡Adquierala ya!

Si usted tiene algún inconveniente por favor comuniquese con nosotros en Bogotá al 7421340 o a la línea nacional gratuita 018000-911100 (Lunes a Viernes de 7:00 am a 8:00 pm, Sábados de 09:00 am a 12:00 m).

Su código de suscripción no se encuentra activo para esta publicación