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A falta de Mundial, elecciones (y esto sí tiene que ver con libros)

Catalina Holguín reflexiona sobre el clima electoral y sobre la manera en la que los medios de comunicación parecen estar hablando desde un "megáfono imbécil".

2010/06/02

Por Catalina Holguín

Hay emoción en el ambiente y las conversaciones en mi oficina se han hecho más animadas gracias a las elecciones. Todos vemos los debates, todos sufrimos porque nuestro candidato no diga una bestialidad, todos conocemos las encuestas.



Colombia no va al Mundial de fútbol, pero al menos los colombianos no nos quedamos con las ganas de sufrir y anhelar colectivamente en frente de una televisión.



Semana elogia a los candidatos en su último número; los medios extranjeros alaban a los verdes; los analistas dicen una cosa, los columnistas de opinión otras más. ¿Y los candidatos? Los de corte uribista reciclan el discurso de su sensei y lo adoban con palabras nuevas: “empleo”, “prosperidad”, “salud”. Los otros añaden palabras que no se oían hace rato en los medios: “legalidad”, “educación”, “cultura”, “justicia social”. La conversación nacional parece estar cambiando.







Pero, cuando pienso en la conversación nacional, pienso en el ensayo “The Braindead Megaphone” [el megáfono imbécil], del divertidísimo escritor norteamericano George Saunders. En este ensayo (publicado en el 2007 en un libro que lleva el mismo título), Saunders hace una crítica satírica de los medios norteamericanos. Saunders parte de la siguiente premisa: imagínese que está en una fiesta hablando con sus amigos hasta que llega un tipo con un megáfono y empieza a gritar cosas como “¡Coma más camarones!” o “¡Los violadores tienen que morir presos!” Es entonces cuando las conversaciones de todos los asistentes a la fiesta no pueden ser más que un eco o una reacción a las frases emitidas por el megáfono.



Así son los medios norteamericanos, dice Saunders, estúpidos y agresivos. Con su lenguaje simplista y su omnipresencia han impedido que los ciudadanos discutan de manera inteligente y ética problemas reales con implicaciones reales, como una guerra en Irak, por ejemplo, o una en la frontera venezolana. Cuando el botón de ‘inteligencia’ del megáfono está apagado, dice Saunders, y el del volumen está al máximo, corremos el peligro de ahogar la conversación democrática.



Basta ver los debates tipo Juego de la Oca orquestados por nuestros canales en las últimas semanas, las intervenciones de los periodistas que los lideran y las respuestas de los candidatos para darse cuenta de que lo mejor de las elecciones es el aumento del rating.



En el mismo libro de ensayos, Saunders publica un comunicado de prensa de su propio grupo político, el PRKA.Trascribo y traduzco algunos apartes de este grupo, al parecer más populoso y popular que los partidos tradicionales y los recientemente creados acá en Colombia:



“A las 9 de la mañana en punto, trabajando con precisión y sigilo, todos los miembros del grupo lograron no decapitar a nadie. A las 10, empezó la Fase II, durante la cual nadie del grupo forzó a ningún hombre a lamer el pene de otro. Además, ninguno de nosotros/nosotras se estalló en un lugar lleno de gente; ningún civil fue explotado de adentro hacia afuera literalmente con nuestros explosivos. Adicionalmente, a las 11, en la Fase III, cero aviones fueron estrellados contra edificios”.



“Desde que el mundo empezó, hemos trabajado silenciosamente, resistiendo la urgencia de generalizar, valorando al individuo sobre el colectivo, lo concreto sobre lo conceptual, la dulzura inherente del presente sobre el futuro teóricamente pacífico que obtendremos por la vía del asesinato. [...] Nos levantamos en las mañanas sin planes de convertir a nadie usando golpizas, humillaciones o invasiones. Para ser francos, estamos cansados. Trabajamos. Solo queremos un poco de paz y tranquilidad.”



“Somos PRKA. Y a aquellos que se nos opongan, simplemente les diremos: somos muchos. Estamos en todo el mundo. Es más, somos más que ustedes. Así ustedes hablen más fuerte, aunque creen una pasajera onda en las aguas de la vida, nosotros resistiremos y prevaleceremos.”



Por cierto, PRKA (People Reluctant to Kill for An Abstraction) significa Gente Reacia a Asesinar por una Abstracción.




*Comentarios: llena.cerebro.leer@gmail.com

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