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Rutas

Catalina Holguín comparte las dos lecturas que se llevó a un viaje: La carretera de Cormac McCarthy y Diario de Oaxaca de Peter Kuper.

2010/09/14

Por Catalina Holguín




Con una poco característica imprevisión y falta de ambición empaqué en la maleta dos libros no más a este viaje en el que ando por Mocoa: La carretera, de Cormac McCarthy y Diario de Oaxaca, de Peter Kuper. (Mis amigos, que me acogen con característica calidez, tienen otros, pero no muchos más, libros, así que el impase, lector, podrá solucionarse).

La carretera, para mi fortuna, es un libro que toca leerse con una calma anfibia. Este libro, que puede parecer sencillo, de poca trama, párrafos breves y diálogos sencillos, es compacto como una piedra, económico en el lenguaje, triste (claro, es un libro apocalíptico) y bello en las descripciones de paisajes deshechos. La novela del escritor norteamericano cuenta la historia de un padre y su hijo de unos ocho años que recorren un país devastado por una especie de llama abrazadora que dejó una ceniza eterna que todo lo tiñe de gris. El evento que todo lo acabó ocurre en un espacio ya lejano de la memoria de los protagonistas: el paisaje deshecho, la dificultad para encontrar comida, la aridez moral de los pocos sobrevivientes consume todo el espacio. McCarthy hace que este paisaje sea bello, que la destrucción se haga nueva y poderosa en cada nuevo párrafo. En medio de este panorama tan desolador lo único que queda valioso, lo único que importa salvar es la vida de ese niño, que representa una última esperanza. Nosotros llevamos la llama, dice el niño, en respuesta a una historia que el papá fabricó para que el niño no desee todos los días acostarse sobre el asfalto desierto y morir.

El otro libro también es sobre un viaje. Claro, estoy de viaje, y para eso, libros de viaje. Éste relato ilustrado de Kuper muestra también, desde otra perspectiva y otro registro, la persistencia de la vida y la belleza. Kuper y su familia están de año sabático en Oaxaca, México, cuando estalla una revuelta de profesores vs. El estado que dura más de seis meses, desfigura la ciudad, revela la delicada verdad que ocultan los medios, y le muestra a este escritor sensible una suerte de belleza rebelde y furiosa como sólo se puede encontrar en México.

Esa clase de belleza furiosa aflora acá, justamente, en el Putumayo, que recién conozco, rodeado de montañas selváticas, de ríos y agua y cascadas, pero también de rumores, tanquetas militares, y los escombros físicos y culturales de DMG. La casa de mis amigos está al lado de la sede de DMG. Un edificio vacío, con una pancarta que dice “Dejen trabajar”, y un policía aburrido que cuida el espacio muerto.

Articulo sobre el rodaje de La carretera --> http://www.revistaarcadia.com/cine/articulo/la-carretera-el-diario-del-director/21556
Reseña del film La carretera --> http://www.revistaarcadia.com/opinion/critica/articulo/cada-cual-mundo-entero-para-otro/23273
Ilustraciones de Peter Kuper -->http://www.drawger.com/peterkuper/?start_date=1199163600&end_date=1201842000


Comentarios: llena.cerebro.leer@gmail.com

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