• Fotos: Cortesía Patricia Samudio y Ediciones Jaime Vargas/ 'Ojo en dos cerrojos'/ Antonio Samudio
    Fotos: Cortesía Patricia Samudio y Ediciones Jaime Vargas/ 'Ojo en dos cerrojos'/ Antonio Samudio
  • 'Pasando los años, todo sigue igual' / Antonio Samudio
    'Pasando los años, todo sigue igual' / Antonio Samudio
  • 'Los políticos dicen pio, pio, pio' / Antonio Samudio
    'Los políticos dicen pio, pio, pio' / Antonio Samudio
  • 'La huelga'/ Antonio Samudio
    'La huelga'/ Antonio Samudio
  • 'Esos'/ Antonio Samudio
    'Esos'/ Antonio Samudio
  • 'Espera'/ Antonio Samudio
    'Espera'/ Antonio Samudio
  • 'Pensante' /Antonio Samudio
    'Pensante' /Antonio Samudio
  • Foto: Ximena Samudio/ Antonio Samudio junto al torculo
    Foto: Ximena Samudio/ Antonio Samudio junto al torculo

| 2016/06/21

Antonio Samudio, “el ilustrador de la vida diaria”

por Paola Moreno

2016/06/21

Por Paola Moreno

El pintor y grabador Antonio Samudio nació el 18 de marzo de 1935, en Bogotá. Su obra se desarrolló entre las esculturas de Edgar Negret y Eduardo Ramírez Villamizar, entre el desborde de color de Alejandro Obregón y Fernando Botero. Como lo relata el escritor colombiano Juan Manuel Roca en el recién publicado libro Los grabados de Antonio Samudio: “de no haber permanecido fiel a sí mismo, a sus obsesiones y a las incansables búsquedas formales de una voz más que de subsidiario eco, sería otro de los nombres de artistas internos en el vago mapa del olvido […]”

Así, los grabados de Samudio se caracterizaron por la elección de colores planos, formas angulares y poco uso de volúmenes. Para Roca las palabras del poeta francés Max Jacob son las más pertinentes para describir su obra: “existe algo en mí que no es el sentimiento ni la inteligencia; es la necesidad de una locura armoniosa”. Los personajes de Samudio son cotidianos, transitan entre lo íntimo del hogar y lo público de la ciudad. Es así como la obra de este artista logra, desde la sutileza, utilizar la ironía y la crítica para mirar a la sociedad.

“Sus personajes no gesticulan ni son estentóreos. Son las suyas puestas en escena que hasta en los ámbitos eróticos de cámara y recámara tiene algo de irónico, un registro familiar en el álbum de una vidas un tanto deshabitadas y calcáreas”, describe Roca.

El escritor Santiago Mutis agrega que al mundo de Samudio acuden tres mundos: "el de la ciudad invisible que hace visible a estas criaturas; el de la familia que forma- y que es el que vemos-, y el que se sumerge en los más profundo de su silencio y surge en sus ojos. Sociedad, mundo doméstico y secreta intimidad […]”.

Una parte de los mundos de Samudio estará al alcance de los interesados con el libro Los grabados de Antonio Samudio, que recoge 250 de sus obras que van desde las xilografías, los linóleos, las litografías en piedra, hasta las diferentes técnicas sobre metal: buril, aguatinta, aguafuerte y mezzotinta.                        

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