Desde el 2012 Vargas realiza el programa radial Inmerso, dedicado a música contemporánea de Colombia y América Latina.

Las mejores propuestas musicales de Bogotá este año

La compositora, intérprete y pedagoga Melissa Vargas comparte sus cinco momentos musicales esenciales que vivió en la capital este año. Es la segunda parte de nuestra serie para celebrar los mejores sonidos de 2016.

2016/12/12

Por Melissa Vargas*

Bogotá recibió este año, en sus diversos escenarios, una gran cantidad de, propuestas musicales nacionales e internacionales que resonaron en mí. Quiero presentarles mi top 5 de este punto de giro que ha sido el 2016.

Soy asidua asistente a los conciertos de música de cámara. Me gusta la intimidad de las salas pequeñas, poder apreciar los detalles, estar cerca de los músicos y, en el mejor de los casos, escuchar algo que nunca había escuchado antes. Por esto comienzo con el legendario Ensamble CG y el concierto que presentó el 27 de abril en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango en el marco de las VI Jornadas de Música Contemporánea que organiza el Círculo Colombiano de Música Contemporánea. Todas las obras que interpretaron ese día fueron escritas por tres generaciones de compositores colombianos. Durante el concierto, el Ensamble CG interpretó Visiones (2005), obra comisionada por el Banco de la República a nuestro queridísimo Jesús Pinzón Urrea, quien falleció el pasado 1° de febrero. La obra fue un canto de amor que, en interpretación de Beatriz Martínez, Daniel Áñez Eduardo Caicedo y Rodolfo Acosta, se convirtió en homenaje al gran compositor colombiano. Escuchar ese día la ensoñación de Somnium (Rafael Llanos), el enérgico Hexaedro (Víctor Agudelo), la intuición de El árbol Cantor (Rodolfo Acosta R.) y la declaración de Visiones (Jesús Pinzón), me lleva a pensar que para Laura Cubides, Beatriz Martínez, Guillermo Bocanegra, Daniel Áñez, Eduardo Caicedo, José Gómez y Rodolfo Acosta la música es la vida misma y de ahí la profundidad de lo auténtico en su sonido.

Agosto trajo nuevos vientos y música ruidosa. Quiero mencionar en este recorrido el fabuloso concierto de la agrupación estadounidense SWANS. Noiseros, improvisadores, seguidores del rock y la música experimental nos encontramos el 5 de agosto en el Teatro Estudio Julio Mario Santo Domingo para sumergirnos en el poderoso sonido de esta banda. Fue curioso ver la advertencia por parte de SWANS acerca de la cantidad de decibeles que se escuchan en cada uno de sus conciertos y saber que a la entrada me iban a entregar tapones para que no me molestara el alto volumen. Digo curioso porque lo que terminó sucediendo es que, al quitarme los tapones en medio de la primera canción, aprecié qué es un buen sonido ¡Impecable, brillante y brutal! La interpretación, la amplificación, la acústica, la estética, todo, está relacionado con cómo suena, y SWANS lo tiene muy claro. Admirable la perfección que resulta de entender que el sonido es material a manipular. Viví ese concierto como un rito, una especie de meditación en la escucha, dejé que el sonido me traspasara percibiendo lo real como una manifestación del ruido perfecto. Resalto el trabajo de Nova et Vetera, una agencia productora independiente que trabaja trayendo a artistas de mundos sonoros menos comerciales a Colombia. Además de SWANS, gracias a esta agencia, hemos escuchado en nuestro país a Marc Ribot, al Cuarteto Arditti y, nuevamente, al reconocido John Zorn.

Finalizando agosto se llevó a cabo la segunda entrega del festival de improvisación. ‘El Marrano No Se Vende’ organizado, entre otros, por los músicos Santiago Botero y Ricardo Arias. De este festival quiero destacar el concierto La Orquesta Libre de Niños + Invitados Capitales que se realizó el 27 de agosto en el Aula Múltiple del Edificio Gerardo Arango de la Pontificia Universidad Javeriana. La Orquesta Libre está conformada por niños improvisadores entre los siete y dieciséis años y funciona bajo la dirección de Santiago Botero quien trabaja con ellos hace varios semestres. Durante el concierto escuché improvisación libre, colectiva, dirigida, espontánea y experimentación sonora. Que existan proyectos como la Orquesta Libre de Niños es emocionante. Estas nuevas maneras de enseñar y de aprender la música son muy importantes hoy en nuestro contexto. Larga vida a esta arriesgada vivencia de la música en donde el encuentro y la escucha son fundamentales en la construcción de mundo.

En la línea de la música de cámara quiero mencionar también el bellísimo concierto del dúo brasileño conformado por Fábio Cury y Alessandro Santoro quienes se presentaron el 23 de octubre en la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. La singular mezcla tímbrica del formato, fagot y clavecín – piano y el exquisito repertorio, que se movió entre música del siglo XVIII y el XX, me llevaron por un viaje sonoro bellísimo. Fábio Cury es uno de los intérpretes de fagot más relevantes en la actualidad y, además del concierto, su viaje a Colombia incluyó clases y talleres para intérpretes de este instrumento.

La poesía sonora y la experimentación con la palabra es algo que poco escuchamos como propuesta musical en Bogotá. El 18 de octubre llegó a *matik-matik*, espacio emblemático de la experimentación en la capital, el dúo suizo conformado por Jacques Demierre y Vincent Barras y sus invitados locales, Laura Cubides, Beatriz Elena Martínez, Rodolfo Acosta y Benjamin Calais, para ponerse en sintonía con sus lenguas y hacer de la comunicación y la escucha una forma más de creación musical. En la escena había una mesa larga en donde estaban sentados los intérpretes; parecían traductores, cada uno con sus audífonos y su micrófono. La obra IBDI Interpreting BarDem Interpreting (2016) consistía en que cada intérprete escuchaba atentamente lo que sonaba en sus audífonos y cuando lo oía debía traducirlo al idioma que le fue asignado, una mixtura de tecnología y palabra que resultó en múltiples sonoridades apareciendo en distintos lugares de la sala y del tiempo. Mágico y extraño a la vez porque aquí se hizo evidente que comprender lo que se dice no tiene sentido alguno.

Siempre me ha causado curiosidad la ubicación geográfica de Colombia. Es una especia de nodo entre las Américas, entre el Caribe y el sur, donde confluye una multitud de manifestaciones sonoras. Aquí sucede de todo y se escucha de todo. En Bogotá ocurre desde un festival de música hasta sacra un festival anti militarista, sumándole los festivales al parque, los conciertos de música de cámara y sinfónica, entre otros, arrojan como resultado un sin fin de eventos simultáneos. Animarse a salir a descubrir música y escucharla en vivo es un plan muy bogotano, una experiencia transformadora y una forma de conocer, compartir esas emociones con ustedes es una inmensa felicidad. Les deseo un sonoro 2017.

*Compositora, intérprete, pedagoga e improvisadora. Estudió Artes Musicales en la Universidad Distrital Francisco José de Caldas - Facultad de Artes ASAB. Ha participado en los proyectos de investigación Estudios Colombianos para Piano, Arte y Género y Música-Mujer-Resistencia; en la actualidad realiza estudios sobre compositoras vivas en América Latina y la relación mujer – creadora. Sus obras han sido estrenadas en diversas salas de concierto por intérpretes de diferentes partes del mundo. Como intérprete hace parte de Kling Ensamble y de convulsiones dúo. Es miembro de número del Círculo Colombiano de Música Contemporánea en donde se desempeña como directora de la División de Publicaciones y Circulación. Desde el 2012 realiza el programa radial Inmerso, en la UN Radio 98.5 f.m., dedicado exclusivamente a música contemporánea de Colombia y América Latina.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.