Carmen en la versión de Calixto Bieito.

Carmen llega a Bogotá

La ópera "Carmen", de George Bizet, llega en una original versión del director español Calixto Bieito, que sube al escenario a una mujer libre, que se quita la bata de cola y los demás clichés flamencos para presentarse como una víctima de la violencia doméstica de este siglo. Es una opera en la que hay carros, violencia y sexo.

2012/02/10

Por Ana Gómez, EFE.

Esta "Carmen" fuerte y pasional abrirá la temporada Bogotá Lírica del Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo bajo la dirección escénica de la mano derecha de Bieito, el andorrano Joan Antón Rechi.

"Es una 'Carmen' diferente, es una mujer que vive de una manera muy libre y sin prejuicios, que sigue sus impulsos, que cuando ama, ama hasta el fondo, y cuando ya no ama más rompe directamente las relaciones", reveló Rechi.

Pero el tono renovador no solo toca el perfil de la cigarrera, sino también el de su enamorado, el cabo Don José, quien deja de ser el "héroe romántico" para dejarse llevar por los celos y convertirse en un maltratador que piensa: "O eres mía o no eres de nadie, y te mato porque eres de mi propiedad".

"Nuestra visión de estos crímenes ha cambiado desde 1940. En ‘El Caso’ (antiguo semanario español de sucesos) salía como 'crimen pasional' y ahora sale en el telediario como 'violencia doméstica'. Ahí hay una gran diferencia en el enfoque de los personajes", argumentó Rechi.

Bajo esta mirada, hoy no se aprobaría el argumento de "Madame Butterfly", ópera en la que un marinero se enamora de una quinceañera japonesa, es decir, una menor; mientras que las idas y venidas amorosas de la protagonista de "La Traviata" no corresponderían a una cortesana francesa, sino a "una prostituta de hoy en día", defendió el director de escena.

La producción de Bieito y Rechi le da, así, otro giro a las innumerables versiones clásicas de la ópera que estrenó Bizet en 1875, en este caso sin "concesiones al folclore" y, en lugar de transcurrir en Sevilla, acontece en la ciudad española de Ceuta, situada en el norte de África, en la frontera con Marruecos.

"En Ceuta encontramos el universo que queremos reflejar, que es muy de frontera, de gente que vive a los dos lados de la ley", y en donde tiene sede el Tercio "Duque de Alba" del cuerpo militar de la Legión española, recordó Rechi.

Un escenario que en principio no parecería muy lírico, pero, según el director escénico, la masculinidad de los legionarios y el mundo femenino de las cigarreras ceutíes casa a la perfección con la música de Bizet; al igual que los antiguos modelos de Mercedes y Ford que entran y salen de escena a su antojo.

Tampoco desentona el vestuario, en el que las gasas y encajes de la clásica Carmen dejan paso a tejidos tejanos y joyas de plástico.

La mezzosoprano puertorriqueña Jossie Pérez, que encarna a "Carmen" con picardía y descaro, explicó que esta versión contemporánea "es tan libre y tan fuerte que no cuesta tocar al público, porque conecta directamente".

"Para muchas personas va a ser fuerte pero es tiempo de que la ópera evolucione, y necesitamos esto, necesitamos más directores que hagan cosas así", valoró Pérez.

Y es que, según la mezzosoprano, tanto Bieito como Rechi le dan vía libre para explorar e incluso plasmar sus propias experiencias sobre las tablas, eso le permite improvisar y "vivir hasta el punto de las lágrimas", como reza el tatuaje que porta la actriz sobre su cuerpo.

"Tengo curiosidad de ver la reacción del público, porque según me han explicado, Colombia es un país con una tradición operística más clásica, y de golpe y porrazo aquí no está la bata de cola ni el cuadro flamenco, ni hay nada de eso: hay coches, hay violencia, hay sexo", confesó Rachi en vísperas del estreno en Bogotá.

Entre los 164 artistas que componen el elenco hay una nutrida cuota colombiana: cuatro solistas, el director musical Alejandro Posada, el Coro de la Ópera de Colombia y el Coro Infantil Crescendo Arte.

El teatro Julio Mario Santodomingo tiene programadas tres representaciones de esta "Carmen" tan especial los días 10,12, 17 y 19 de febrero.

"Es una 'Carmen' diferente, es una mujer que vive de una manera muy libre y sin prejuicios, que sigue sus impulsos, que cuando ama, ama hasta el fondo, y cuando ya no ama más rompe directamente las relaciones", reveló Rechi.

Pero el tono renovador no solo toca el perfil de la cigarrera, sino también el de su enamorado, el cabo Don José, quien deja de ser el "héroe romántico" para dejarse llevar por los celos y convertirse en un maltratador que piensa: "O eres mía o no eres de nadie, y te mato porque eres de mi propiedad".

"Nuestra visión de estos crímenes ha cambiado desde 1940. En ‘El Caso’ (antiguo semanario español de sucesos) salía como 'crimen pasional' y ahora sale en el telediario como 'violencia doméstica'. Ahí hay una gran diferencia en el enfoque de los personajes", argumentó Rechi.

Bajo esta mirada, hoy no se aprobaría el argumento de "Madame Butterfly", ópera en la que un marinero se enamora de una quinceañera japonesa, es decir, una menor; mientras que las idas y venidas amorosas de la protagonista de "La Traviata" no corresponderían a una cortesana francesa, sino a "una prostituta de hoy en día", defendió el director de escena.

La producción de Bieito y Rechi le da, así, otro giro a las innumerables versiones clásicas de la ópera que estrenó Bizet en 1875, en este caso sin "concesiones al folclore" y, en lugar de transcurrir en Sevilla, acontece en la ciudad española de Ceuta, situada en el norte de África, en la frontera con Marruecos.

"En Ceuta encontramos el universo que queremos reflejar, que es muy de frontera, de gente que vive a los dos lados de la ley", y en donde tiene sede el Tercio "Duque de Alba" del cuerpo militar de la Legión española, recordó Rechi.

Un escenario que en principio no parecería muy lírico, pero, según el director escénico, la masculinidad de los legionarios y el mundo femenino de las cigarreras ceutíes casa a la perfección con la música de Bizet; al igual que los antiguos modelos de Mercedes y Ford que entran y salen de escena a su antojo.

Tampoco desentona el vestuario, en el que las gasas y encajes de la clásica Carmen dejan paso a tejidos tejanos y joyas de plástico.

La mezzosoprano puertorriqueña Jossie Pérez, que encarna a "Carmen" con picardía y descaro, explicó que esta versión contemporánea "es tan libre y tan fuerte que no cuesta tocar al público, porque conecta directamente".

"Para muchas personas va a ser fuerte pero es tiempo de que la ópera evolucione, y necesitamos esto, necesitamos más directores que hagan cosas así", valoró Pérez.

Y es que, según la mezzosoprano, tanto Bieito como Rechi le dan vía libre para explorar e incluso plasmar sus propias experiencias sobre las tablas, eso le permite improvisar y "vivir hasta el punto de las lágrimas", como reza el tatuaje que porta la actriz sobre su cuerpo.

"Tengo curiosidad de ver la reacción del público, porque según me han explicado, Colombia es un país con una tradición operística más clásica, y de golpe y porrazo aquí no está la bata de cola ni el cuadro flamenco, ni hay nada de eso: hay coches, hay violencia, hay sexo", confesó Rachi en vísperas del estreno en Bogotá.

Entre los 164 artistas que componen el elenco hay una nutrida cuota colombiana: cuatro solistas, el director musical Alejandro Posada, el Coro de la Ópera de Colombia y el Coro Infantil Crescendo Arte.

El teatro Julio Mario Santodomingo tiene programadas tres representaciones de esta "Carmen" tan especial los días 10,12, 17 y 19 de febrero.

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