Moisès Bertran. Cortesía Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo.

“España ha olvidado a Latinoamérica”

En el marco de los 150 años de la Universidad Nacional, se estrena la ópera ‘El último día de Francisco Pizarro’. Hablamos con su compositor y libretista, Moisès Bertran, un español radicado en Colombia, sobre la conquista, la memoria y la búsqueda de la paz.

2017/10/12

Por Ana Gutiérrez

El 12 de octubre se celebra el Día de la Raza, la fiesta nacional de España. Es una celebración que ha suscitado polémica porque ese es el día en que llegó Cristóbal Colón a América, desatando siglos de violencia y colonización. Una nueva ópera, El último día de Francisco Pizarro, aborda el complejo legado de la Conquista de Latinoamérica. Escrita por Moisès Bertran, un español radicado en Colombia, la obra tendrá su estreno mundial el jueves 12 de octubre de este año en el Auditorio León de Greiff. Luego de esaa presentación, la ópera estará en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo en una función exclusiva el domingo 15 de octubre.

La primera presentación se enmarca dentro de la celebración de los 150 años de la Universidad Nacional de Colombia. La ópera trata temas que siguen incidiendo en la sociedad y cultura del país a pesar de que el conquistador que retrata estuvo en lo que hoy llamamos Perú. “El tema principal de ópera es el último día de vida de Francisco Pizarro. Él se despierta en su habitación y empieza a recordar. A partir de esos recuerdos vamos a ir jugando con el tiempo y la escenografía. Vamos a ir contando la historia de su llegada a Latinoamérica, el encuentro con Atahualpa y así. Vemos cosas que pasan ese día de su muerte, que lo asesina el hijo de Diego de Almagro. Pizarro traicionó a su padre, un compañero de conquista, en el pasado entonces el hijo de Almagro juró tomar venganza y matarlo”, explica Bertran sobre la obra. También toca temas como la culpa, la creación de la sociedad latinoamericana y los ciclos de violencia.

"El momento que vivimos es parecido en el sentido de que la ópera habla de la guerra, hasta de guerrilla, porque el hijo de Almagro arma su propio ejército para liquidar a Pizarro como venganza por haber asesinado a su padre. Eso, tristemente, es algo que luego se ve en la sociedad latinoamericana, la idea de hacer justicia por tu propio lado. Pero la ópera también habla sobre la búsqueda de la paz. Al final Pizarro siempre está diciendo lo mismo: yo no quiero volver a pelear. Le están avisando todo el tiempo que lo vienen a matar pero él ya está cansando, lo que quiere es la paz", dice Bertran.

Una de las razones por las que escogió a Pizarro como personaje central es que, para Bertran, la conquista del imperio inca a es el inicio de las culturas latinoamericanas. La sociedad inca era tan avanzada que conquistarla suponía asentarse en ese territorio y empezar a crear las estructuras que hoy reconocemos como los países de Latinoamérica.  

Pero otra razón que motivó la ópera fue poder lidiar con las deudas de España con sus antiguas colonias. “Cuando llegué acá me di cuenta de que España había olvidado a Latinoamérica. Se les olvidó todo lo que pasó aquí, se les olvido que existen todas estas naciones hermanas. En la cotidianidad del español realmente Latinoamérica está lejana, no hay una preocupación real. No hablan de eso, es como si no existiera”, explica Bertran, quien trabajó durante unos cuatro años y medio en Colombia para escribir su ópera.

Bertran con el director musical de la obra. Cortesía Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo.

El compositor llegó al país en 2001, como profesor de composición en la Universidad EAFIT de Medellín. Cuatro años más tarde, se vínculo con la Universidad Nacional y le pidieron desarrollar un proyecto de creación a dos años. “Yo dije que tiene que ser algo grande y pensé en escribir una ópera. Como español decidí tocar el tema de la Conquista. De pura casualidad me encontré con el libro El último día de Francisco Pizarro de Alberto Massa Murazzi. Me encantó y me sugería música. Ahí nació la idea de adaptar esta novela a la ópera”, explica alegremente Bertran. Buscó al autor por Internet y entraron en contacto. A Massa le gustó la idea y le ayudó a Bertran a corregir el libreto.

En cuanto a la música, Bertran dice que no tomó música preexistente ni de España ni de América Latina. “Con la música siempre intento pintar el texto, explicarlo con el sonido, con el color de las armonías y de las líneas melódicas”, dice el compositor. Con una sonrisa, Bertran señala que aunque cada vez que se habla de ópera se habla de compositores muertos, y muchos creen que ya no se hace, él es parte de la poquita producción a nivel mundial de ópera contemporánea.

Bertran terminó el manuscrito completo de El último día de Francisco Pizarro en 2009, pero no fue sino hasta 2015 que surgió la idea de montar la ópera en el marco de la celebración de siglo y medio de la Nacional. No hay planes para mostrarla en más lugares u ocasiones en el momento, fuera de la presentación en el Teatro Mayor, pero Bertran dice que le ilusiona pensar que pueda llegar a Perú y que se pueda seguir viendo en Latinoamérica.

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