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El Conquistador

¿Cómo hizo un inglés que denigró de James Brown para ser un artista de culto en Estados Unidos? Con ustedes: el presentador, actor, director, cantante y compositor Declan Patrick MacManus...

2010/03/15

Por Daniel Pardo

La foto de un periódico canadiense lo muestra en una terraza donde se ve Manhattan. Se ve sentado a un hombre con un sombrero Fedora negro de ala ancha y gafas de sol moradas.La historia de Declan Patrick ?MacManus —a saber, Elvis Costello— se parece a la que canta Sting en su famosa canción “Englishman in New York”. La historia de un “extraterrestre legal”, que “no toma café sino té”, y que llegó a Estados Unidos como en tiempos del Imperio británico a conquistar el nuevo mundo con sus particulares modales y su ideal eurocentrista del universo. En 1979, Costello describió a Ray Charles como “un ciego e ignorante negro” y a James Brown como un “negro hediondo”.

Y no obstante, logró triunfar en América. Conquistarla. Y la primera batalla fue muy particular: En 1977 Costello fue arrestado en Londres por cantar de manera ofensiva frente a la disquera CBS Records (que produjo su primer álbum, My Aim is True), porque ésta no quería distribuir sus discos en Estados Unidos. El episodio llegó a la prensa y consiguió firmar un contrato con Columbia Records. La controversia fue la plataforma para entrar con fuerza al mercado más competitivo del mundo. Y con qué fuerza.

Elvis Costello es un admirador de la cultura norteamericana y Secret, Profane & Sugarcane, el álbum que lanzó hace dos semanas con Hear Music, la productora de la cadena de cafeterías Starbucks, es una evidencia más de ese fanatismo que ha proyectado a lo largo de 33 años de carrera. A sus 54 años, Costello sigue saltando de género en género como una rana que brinca de ninfea en ninfea. En los setenta fue el New Wave, un punk-rock sin radicalismos estilo Sex Pistols; en los ochenta fue el country y después de eso vinieron el jazz, el swing y la ópera. El hecho de que ahora vuelva al country explica por qué Bob Dylan quería salir de gira con él y por qué Paul McCartney y Burt Bacharach hicieron fila para colaborar con él. Porque no es cualquiera tocando country.

Esta es la historia de un genio adicto a producir. Un workaholic que en la terraza de su apartamento en Nueva York se sienta con vestido de paño negro y corbata morada. “Las gafas de sol tienen aumento y soy ciego sin ellas —le dijo al diario canadiense Edmonton Journal—; en todo caso, usted no quiere ver mis ojos de apenas tres horas de sueño”. Costello no duerme, sino que, como decía, produce: 36 discos originales grabados, actor secundario en una docena de películas, activista político y presentador de un exitoso programa de televisión sobre música, Spectacle: Elvis Costello with…, en el que ha entrevistado a Bill Clinton, Smokey Robinson y Tony Bennet, entre otros. Lo produce Sundance Channel, la cadena de televisión más importante de Canadá, país donde Costello reside parte del año con su esposa, la exitosa cantante y pianista de jazz Diana Krall. Se casaron en el 2003 en la finca de Elton John, productor del talk-show, y en el 2006 tuvieron gemelos quienes, por cierto, piensan que su padre se parece al Señor Cara de Papa, de ToyStory.

Así que el hombre de tirantas violeta que se toma un gin tonic en su terraza de la Gran Manzana también es presentador y periodista. Lou Reed tiene fama de ser el músico más difícil de entrevistar, no solo porque contesta sin adornos y detalles, sino porque evade discusiones y puede acabar una entrevista en 90 segundos. A Costello, sin embargo, después de una rica conversación sobre las giras, Sweet Jane y el artista Julian Schnabel, Reed le dijo: “Me impresiona su interés por los demás”, a lo que Costello respondió: “Me ha llegado tarde en la vida”. “Mi diferencia con los periodistas tradicionales —le dijo Costello a The Guardian— es que no me tengo que preparar para las entrevistas; yo soy un fanático de los invitados”. Pues bien, la diferencia entre el Costello actual y el de los años setenta es cuestión de madurez. “Con el tiempo me di cuenta de que mi opinión no era tan importante como pensaba”, dice el inglés.  

La elocuencia y la humildad de un hombre en medias púrpura es precisamente lo que encontramos en Secret, Profane & Sugarcane. Costello se tuvo que reunir durante tres días en una casa en Nashville con T Bone Burnett —el músico que ganó un Grammy por la banda sonora de O Brother, Where Art Thou?, de los hermanos Coen, y un Óscar por la de Cold Mountain— para grabar un disco que, en trece pistas, hace un recorrido serio por el country clásico del talante de Willie Nelson y Jim Reeves. Con eso, iremos a lugares oscuros, como en “I Feltthe Chill” en los que un hombre sin esperanzas canta: “Sentí el frío antes de que el invierno llegara”. También iremos a escenarios misteriosos de historias oblicuas, como la que se cuenta en “Hidden Stories”. Seremos testigos de un blues plano en “Sulphurto Sugarcane” y de acordeones y violines saltones en “The Crooked Line”, canción de la que Costello dice: “Es la única canción sobre la fidelidad que he escrito sin ironía”.  

El hombre de zapatos marrones que da la cara a Manhattan como si le estuviera preguntando en qué momento fue que todo esto pasó, nació el mismo año que Elvis Presley, y grabó su primera canción e hizo su primer gran concierto en el año en que Presley murió. “El ‘Costello’ viene de la abuela”, dijo Sting cuando fue invitado al Spectacle, antes de que ambos entonaran “Message in a Bottle” con los demás miembros de The Police. Costello dice que no ha tomado vacaciones desde que está en Estados Unidos y se le cree. Igual, no se las merece. Para el bien de todos, es mejor que siga conquistando América. Y el mundo. 

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