Durante la inauguración de los Olímpicos, la revolución industrial volvió al presente en compañía de una melodía rítmica y estimulante; los atletas desfilaron por el estadio mientras oían a los Chemical Brothers, y la pieza central de la ceremonia fue un largo tributo a la música británica de las últimas cuatro décadas.
Poco después de que terminara el evento, dos discos que reunían 36 de las canciones de la ceremonia fueron lanzados en iTunes y en solo dos días llegaron a ser los primeros en las listas de los más vendidos en Bélgica, Inglaterra, Francia y España. En Estados Unidos alcanzaron el quinto lugar. Apenas fueron presentados, se vendieron 10.000 copias inmediatamente. La colección completa cuesta 19.99 dólares y cada sencillo está en 1.29.
La banda sonora se llama Isle of Wonder (Isla de maravilla) y cuenta con canciones de David Bowie, The Pet Shop Boys, Chemical Brothers, Dizzee Rascal, Emeli Sande, U2, Arctic Monkeys y Underworld, entre otros. Por ahora Arctic Monkeys, Underworld y Sandé llevan la delantera en las listas de sencillos, pues cada uno tiene dos canciones dentro de las más vendidas.
Danny Boyle, el cineasta detrás de la película ¿Quieres ser millonario? y el director artístico de la deslumbrante inauguración de los Olímpicos, se involucró en la elección de las primeras 14 canciones.
El 12 de agosto también se lanzará un disco con las canciones de la ceremonia de clausura, que contara, entre otros, con la presencia de The Who.
Recordamos tres de las presentaciones musicales más conmovedores y emocionantes de la ceremonia.
Arctic Monkeys
Emily Sande
Paul McCartney
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