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El momento de Dylan

Música

Tras medio siglo de carrera, Bob Dylan presenta su nuevo álbum, ‘Tempest’, un mes después de que su biografía saliera a la venta y en días en los que las apuestas para el Nobel de Literatura lo señalan como uno de los posibles ganadores.

Por: EFE y Revistaarcadia.com.

Publicado el: 2012-09-11

Con sus aires de "saloon", el primer sencillo del disco, "Duquesne Whistle" –coescrito con Robert Hunter–, es el perfecto arranque de un viaje por caminos polvorientos, aguas pantanosas y noches profundas por las que Dylan arrastra su voz de lija acompañado por su equipo habitual: Tony Garnier (bajo), George G. Receli (batería), Donnie Herron (guitarra steel) y Charlie Sexton y Stu Kimball (guitarras).

Al experimentado grupo de músicos que le siguen por todo el mundo en el ya mítico Tour Interminable se ha unido de nuevo en las sesiones de grabación David Hidalgo, de Los Lobos, que aporta un toque fronterizo al sonido austero y clásico que marca todo el disco.

En Tempest (Sony), Dylan se muestra como un narrador incontenible de principio a fin. Las letras del álbum son textos descarnados que se desarrollan en relatos en ocasiones increíblemente largos.

Es el caso del tema que da nombre al disco, que cuenta en catorce minutos la tragedia del hundimiento del "Titanic". Son casi cincuenta estrofas, sin estribillos, y con referencias a la película de James Cameron y su protagonista, Leonardo Di Caprio: "Leo tomó su cuaderno de dibujo/ Él era a menudo tan dispuesto/ Cerró los ojos y pintó/ El paisaje en su mente".

Los textos son la columna central de un disco en el que la producción, que el propio Dylan firma bajo el seudónimo de Jack Frost, da protagonismo a la voz, que va como un guante a las historias que narra.

Dylan parece olvidarse del reloj en algunos temas y sus estrofas salen a borbotones en narraciones infinitas envueltas en un sonido que se vuelve hipnótico y que intenta volver a los orígenes de la música estadounidense.

Dylan cierra Tempest con una mirada sobre John Lennon en "Roll on John". "Ardiste con tanto brillo", canta en el estribillo de un tema que cita "Come Together" y "A Day in the Life", y recuerda el fulgurante camino de Lennon "desde los muelles de Liverpool".

La similitud del título del álbum con La tempestad, considerada la última obra escrita por Shakespeare, no ha pasado desapercibida a los "dylanólogos", que ven en este disco el testamento de Robert Zimmerman. Una posibilidad que el propio Dylan se ha encargado de desmentir ya, precisando que no es lo mismo Tempestad que La tempestad.

Su momento

El nuevo disco de Dylan se lanza solo un mes después de que su biografía saliera a la venta en Estados Unidos, y en días en los que las apuestas para el Nobel de Literatura lo señalan como posible ganador del galardón.  

La vida del cantautor y poeta de 71 años quedó registrada en el libro  Forget About Today: Bob Dylan’s Genius for (Re)invention, Shunning the Naysayers, and Creating a Personal Revolution (que podría traducirse Olvida el hoy: el genio de Bob Dylan por la (re)invención, el rechazo a los negativos y la creación de una revolución personal).

Jon Friedman, su biógrafo, comentó en la revista Time: “Dylan a estado presente durante los últimos cincuenta años, y eso tiene un gran significado para mí. ¡Es número es enorme! Quería que la gente supiera cuál había sido la estrategia de Dylan, para alcanzar el éxito en lo personal, en lo artístico y en los negocios, y cómo logró mantenerse vital por tanto tiempo. Lo que buscamos en nuestras vidas es longevidad, especialmente en nuestros trabajos, y Dylan lo ha logrado más que cualquiera”.

Su importancia como ícono cultural es tal, que en las últimas apuestas para el Nobel de Literatura Dylan se ubica en el segundo lugar, solo detrás de Haruki Murakami. Esta información surge de la casa de apuestas británica Ladbrokes, en la que personas de todo el mundo indican quién podría llevarse el galardón. El ganador del Nobel el año pasado, el poeta sueco Tomas Tranströmer, también era el segundo en la lista de Ladbrokes, así que, a pesar de que son meras especulaciones, Dylan tiene una posibilidad. Si ganara, este podría ser el año más grande de sus cinco décadas como artista.

Duquesne Whistle