Jamie Cullum nació en Essex en 1979. Foto: Commons / Simon Bierwald

Una explosión llamada Jamie Cullum

Frente un auditorio que conquistó desde el primer instante, el artista británico de 37 años se entregó al público de Montreux. Antes de su presentación del sábado 9 de julio, 'Arcadia' habló con él.

2016/07/12

Por Natalia Ruiz Giraldo

Ningún abanico será suficiente para menguar el calor del auditorio Stravinski. Jamie Cullum sale al escenario con la energía de mil fuegos artificiales. Las primeras notas de Don’t you know en el piano dan inicio a uno de los conciertos más esperados del festival. De repente, la sala está envuelta en la intimidad de un jazz bar.

Jamie Cullum está cansado pero el público no lo notará. Su avión llegó tarde a Montreux y estuvo concediendo entrevistas hasta dos horas antes de salir a escena.

La primera vez que vino a este festival fue en 2004. ¿Es una experiencia diferente cada vez que pisa este escenario?

Sí. Es uno de los mejores festivales que existe en el mundo. Estar aquí es un privilegio y la hermandad musical que se vive es una fuente de inspiración. Siempre se está buscando crear algo nuevo y especial.

Usted empezó su carrera muy joven, tocando el piano en bares mientras asistía a la universidad. ¿Dedicarse al jazz es algo que siempre supo que quería hacer o cree que el jazz lo encontró a usted?

No empecé tan joven. En realidad sólo comencé a tomar las cosas en serio hacia mis 13-14 años. De cierta forma eso puede considerarse como un inicio tardío. Yo nunca estudié música; aprendí a tocar de oído. En esa época yo escuchaba rock and roll, grupos como Rage Against The Machine, AC/DC o Nirvana. Llegué al jazz a través del hip-hop, con bandas como A Tribe Called Quest, Farside o The Beastie Boys y el “sampling”. El jazz me cautivó primero a través de su iconografía: las fotografías, la historia, su connotación cultural… Antes de entender de qué se trataba realmente, me enamoré del concepto mismo de jazz.

En su primer álbum, “Twenty Something”, interpreta What a difference a day made, un bolero de la compositora mexicana María Grever. ¿Cuál es su relación con las formas musicales latinoamericanas?

Siento una sana fascinación por la música que tiene una imprenta cultural y geográfica. Escuchar música brasileña, cubana, haitiana es como oír su historia, tanto como se aprende sobre un país a través del sabor de su comida.

(Sus influencias musicales se reflejan en la versión de I took a pill in Ibiza, balada pop de Mike Posner. Ante un silencio total, Cullum comienza a improvisar alternando voz y piano pounding, explorando cuanto sonido pueda sacar del instrumento. Sin pausa, sigue Love for sale, un clásico de Cole Porter, con un arreglo en donde predomina el sonido de sintetizador).

(La música es el campo de juego de Jamie Cullum, un juego al que invita en su programa de radio semanal en la BBC 2).

Usted demuestra que disfruta hacer descubrir música pero sobre todo le interesa cómo reacciona la audiencia ante la novedad.

Me gusta compartir música pero es más divertido hacerlo con personas que no la conocen. En el mundo del jazz, de cierta forma uno puede estar predicando a los ya conversos. Lo que me permite este programa es hacer una selección para personas a las que no les interesa el jazz. Por eso es más difícil, pero ver la reacción de la gente que descubre a John Coltrane por vez primera es excitante.

Hablemos de su proyecto The Song Society. En él propone una versión muy suya de canciones populares que luego graba en video sin ensayo previo. Pero también invita a que la gente comparta sus versiones siguiendo su mismo método.

Me gusta lo espontáneo, la idea de todo lo que se puede hacer con el pop. Es una manera divertida de mantenerse creativo, de hacer una versión en tan solo una hora y de aprender escuchando lo que la gente propone.

(Durante dos horas el artista británico, quien aún tiene un rostro adolescente, demuestra su versatilidad y buen sentido del humor. El público baila, salta, ríe con sus anécdotas y grita al verlo cantar y saltar desde arriba del piano).

En su discografía ha incluido standards de jazz vocal, ha hecho duetos con Gregory Porter, Laura Mvula… ¿Hay algún crooner con quien le gustaría grabar una canción?

Me encantaría hacer un dueto con Tony Bennett. ¡Ha hecho dúos con todo el mundo! (risas) Él no es sólo un crooner, es un gran músico de jazz y entiende el proceso creativo de los músicos de este género. 

(Cullum sabe por qué ha dedicado su vida a la música y sin dejarse cegar por la fama, ofrece un apasionante recorrido por su universo musical).

Desde su experiencia, ¿qué le diría a alguien que quiere comenzar una carrera en el estado actual de la industria discográfica?

Le diría que se lance sólo si ama lo que hace porque es un camino muy difícil. Lo que menos importa es el resultado final, disfrutar del momento es lo que cuenta para tener una carrera musical exitosa.

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