El de la noche del viernes 11 fue el primero de una gira de conciertos que acaba de iniciar Florence + The Machine. Foto: David Chávez.

Florence Welch y su máquina de mover multitudes

El segundo día del Festival Estéreo Picnic cerró uno de sus escenarios con la banda inglesa Florence and the Machine. La noche del viernes quedó demostrado porque son una de las agrupaciones preferidas en los line up de los Festivales del mundo.

2016/03/12

Por Paola Moreno

A las doce y media de la noche en el escenario Tigo Music, debían salir al escenario Florence and The Machine. En medio de la lluvia los asistentes gritaban el nombre de la cantante. Pasados cerca de 20 minutos, The Machine apareció ante el público. <<Florence, Florence, Florence>> seguían gritando los grupos de espectadores aleatoriamente, hasta que la pelirroja salió al escenario.  

When the water gave me, fue la canción escogida para abrir el concierto: “that’s what the water gave us/ so lay me down/ let the only sound /be the overflow”. Cuando Florence Welch la compuso, recordaba la poética muerte de la escritora Virginia Woolf: con los bolsillos llenos de piedras en la profundidad del río Ouse. La pasada noche del 11 de marzo la lluvia acompañó la presentación: cientos de personas dejaron que el agua los llevara a la profundidad de la música de Florence and the Machine.

Florence saludó a los bogotanos, haciendo notar su emoción por ser la primera vez en visitar Colombia. Ella, que le ha regalado toda su energía a una multitud de espectadores alrededor del mundo, sin dar espera puso a las personas a saltar al ritmo de Ship to wreck, primer sencillo de su último álbum, How Big, How Blue, How Beautiful (2015). Y su petición se cumplió, apenas comenzaba el concierto y la gente ya estaba conectada.

La misma mujer que ha hecho vibrar a miles de personas en festivales como el  Glastonbury llegó a hacer lo propio al Estéreo Picnic. Florence Welch hace que los cuerpos que están frente a ella se conviertan en uno. Es sublime y desgarradora. Estira los brazos como queriendo abarcar todo lo que tiene al frente; pero también se mueve de un lado para otro como queriendo abarcar todo lo que tiene alrededor y a pesar de los constantes movimientos que hacía, su voz nunca se mermó.

Antes de interpretar Rabbit heart, pidió que la gente se levantara, que se subieran unos a los hombros de otros. El público se miró entre sí, lo pensó unos segundos. La mayoría estaba cubierto con un plástico para la lluvía, pero Florence seguía insistiendo, levantaba los brazos como diciendo ¿qué pasa? dejando de lado las dificultades, varios se subieron a los hombros de sus amigos, y cantaron desde más alto “I must become a lion hearted girl / ready for a fight / before I make the final sacrifice / we raise it up".

En la mitad de la canción Dogs Days Are Over, le pide al público que se quite algo que tenga puesto y lo levante, después que salten lo más alto y lejos que puedan y llega el coro: “run fast for your mother run fast for your father/ run for your children for your sisters and brothers/ leave all your love and your longing behind you / can‘t carry it with you if you want to survive”. El piso tembló e incontables cantidades de plásticos de colores para la lluvia se movían sobre las cabezas. Se apagaron las luces del escenario.

Cada canción fue una demostración de la profunda voz de Florence. La cercanía con su banda es notoria, juntos son capaces de levantar a cualquiera. Queen of Peace, You’ve Got the Love, How big, How Beautiful, Delilah y Wich Witch sonaron durante la noche, esta última por petición del público que seguía con ganas de más, <<Florence, Florence>> gritaban insistentemente. Algunos salieron. Los demás seguían frente al escenario.  

The Machine apareció en el escenario, luego Florence: “what kind of man loves like this?/ what kind of man?”. Bajan las luces del escenario. Y es que la maquinaria que la acompaña, engrana perfectamente. Florence es iluminada por una luz amarilla, el baterista da golpes secos al bombo, ella contorsiona su cuerpo con cada uno: Drumming Song, "louder than sirens/ louder than bells / sweeter than heaven /and hotter than hell". Florence agradece y se despide del público. Las luces del escenario se apagan.

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