Irwin Hoffman.

Irwin Hoffman dirige la Orquesta Filarmónica de Bogotá

El director, quien durante tres años (2003-2006) tuvo bajo su batuta a la orquesta, regresa de nuevo como director invitado para los próximos conciertos, el 2 y el 3 de marzo, en el Auditorio León de Greiff. Como solista invitado estará Misha Keylin, violinista destacado que debutó a los 11 años en el Carnegie Hall de Nueva York.

2012/02/28

Por Revistaarcadia.com

La orquesta prepara un repertorio que incluye, la ‘Sinfonía en si bemol mayor’, de Ernest Chausson; el ‘Concierto en sol mayor No. 3 para violín y orquesta’ de Wolfgang Amadeus Mozart, y ‘La Valse’ de Maurice Ravel.

Hoffman estudió violín y piano desde los seis años. Posteriormente, realizó estudios completos como violinista y director en la renombrada academia Juilliard School of Music.

Como director titular estuvo al frente de la Orquesta Sinfónica de Colombia durante tres temporadas a partir de 2000. Igualmente, fue director titular de la Orquesta Sinfónica Nacional de Costa Rica desde 1987, y realizó giras por Estados Unidos, Hungría, República Checa, Alemania y España. En Chile fue director titular de la Sinfónica de Santiago en 1994. En Estados Unidos fue Director Artístico del Festival de Flagstaff, en Arizona, desde 1983 hasta 1996.

En esta ocasión, la orquesta interpretará la ‘Sinfonía en si bemol mayor’ de Ernest Chausson; en realidad es su única sinfonía, aunque existe un esbozo para una segunda, y tiene cuatro poemas sinfónicos. Según Ellie Anne Duque, musicóloga, “la sinfonía en si bemol constituye una ocasión única para admirar las líneas melódicas definidas y elegantes que caracterizan la composición de Chausson, como también el lirismo dramático que subyace en su obra”.

Sobre el ‘Concierto en sol mayor No. 3 para violín y orquesta’ de Wolfgang Amadeus Mozart, cabe destacar que tanto este como los otros cuatro conciertos para violín y orquesta que Mozart escribió en Salzburgo, en 1775, fueron compuestos para ser interpretados por el propio compositor, como parte de sus funciones de concertino de la capilla musical del Arzobispo Colloredo. “De esta temprana época también datan otras obras suyas bien logradas y  bastante conocidas: el ‘Exultate jubilate’, la ‘Sinfonía en sol menor’, el ‘Concierto para piano no. 5’, la ‘Sonata para piano en re mayor K. 284’, el ‘Concertone para dos violines’, la ‘Sonata para fagot y chelo’, y una de sus primeras óperas, ‘La finta giardiniera’”, resaltó Duque.

Para finalizar este concierto, la orquesta interpretará ‘La Valse’ de Maurice Ravel,  sobre la cual comentó Duque: “Desde 1906, Ravel quería escribir un buen vals inspirado en la más pura tradición vienesa, pensando en una composición a la que llamaría simplemente Viena. Fue solo hasta 1919 cuando Diaghilev, empresario de los Ballets Rusos en París le encargó una pieza para ser coreografiada. Ravel le presentó una versión para dos pianos que Diaghilev no encontró plenamente satisfactoria, y el compositor se decidió a realizar la versión orquestada, y desde entonces, ‘La Valse’ se convirtió en una de las obras más inolvidables de repertorio del siglo XX”.

Solista invitado

Como solista invitado, para este recital, estará Misha Keylin, violinista reconocido por dos sucesos: su debut con tan solo 11 años en el reconocido Carnegie Hall de Nueva York, uno de los auditorios más importantes en Estados Unidos; y su premier mundial, en la que lanzó una serie de tres discos compactos presentando los siete conciertos para violín de Henry Vieuxtemps, trabajo que ha vendido más de 100 mil copias en el mundo.

Pero estos hitos no son los únicos que han enmarcado la trayectoria artística de Misha Keylin. Cuando tenía nueve años se trasladó de San Petersburgo, Rusia, a Estados Unidos, e inmediatamente fue aceptado como estudiante por la legendaria Dorothy DeLay en la Escuela Juilliard.

Detrás de las partituras

Ernest Chausson

Este compositor francés, se decidió tardíamente por el estudio de la música, ya que sus primeras inclinaciones fueron más bien de índole literaria. Para satisfacer las demandas de sus padres, se graduó como abogado, aunque nunca ejerció la profesión.  En 1886 fue nombrado secretario de la Sociedad Nacional de Música de Francia, fundada en 1871 por Saint-Saëns y Franck, entre otros. Allí entró en contacto con una gran cantidad de música de autores franceses y confirmó su gusto por las tendencias neoclásicas.  Murió el 10 de junio de 1899 en Limary, a los 44 años de edad, debido a un accidente de bicicleta en el que tras perder el control, chocó contra un muro de su casa rompiéndose el cráneo.

Wolfgang Amadeus Mozart

En su infancia, Mozart había descollado como pianista intérprete, lector a primera vista e improvisador. También tenía dotes de violinista, y junto con su padre y su hermana mayor, Nannerl, realizó largas giras de concierto que lo llevaron a París, Londres y diversos escenarios de Italia.  El padre de Mozart, Leopold Mozart, escribió uno de los tratados más importantes de su tiempo para el aprendizaje del violín, y su hijo resultó ser uno de sus mejores alumnos.

Maurice Ravel

Ravel fue el mayor de los hijos de Pierre Joseph Ravel y Marie Delouart, oriundo del pueblo de Ciboure, ubicado en la región vasca en la frontera entre Francia y España. Ravel siempre se sintió cercano a su herencia cultural vasca y a las tradiciones españolas. Desde el inicio de la Primera Guerra Mundial, Ravel pretendió enrolarse al ejército, pero fue eximido del servicio militar debido a su pequeña estatura.

Viernes 2 de marzo a las 7:30 p.m., y el sábado 3,  a las 4:00 p.m.

Auditorio León de Greiff de la Universidad Nacional de Colombia.

Boletas: desde $6.000 hasta $21.000.

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