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Kevin Johansen habló con Arcadia

Kevin Johansen.

Música

A finales de 2012 artista argentino conversó con nosotros sobre su disco "Bi", sobre su trabajo con el artista Liniers y sobre la ironía de su música. Recordamos esta breve entrevista y algunos videos del artista.

Por: Revsitaarcadia.com.

Publicado el: 2012-10-11

En "Bi" de Kevin Johansen, uno de sus discos más aclamados, confluyen las variadas raíces de Johansen: las latinas, que heredó de su madre, y las anglosajonas, de su padre. la gira del artista ha pasado por varios países, incluido Colombia, acompañado por el artista gráfico y caricaturista Liniers, quien agrega a la música ironía y buen humor.

¿Por qué deciden hacer un disco doble?

Antes de terminar el disco anterior yo ya estaba pensando en dos discos: uno folclórico y otro más rockero y hasta pachanguero. Empecé grabando el disco folclórico, el de la madre, con un guiño a Uruguay y Brasil. Luego lo dejé descansando y en ese momento se dio el DVD con Liniers, en el que él pintaba un mural detrás de nosotros. Entre 2010 y 2011, retomé el disco que había dejado empezado y me dispuse a hacer un disco más rockero, en el que juntamos material que tiene un poco más de mi parte anglosajona y de mi padre gringo.

¿Esa unión de influencias latinas y norteamericanas tuvo alguna relación con la elección del nombre del disco?

En un principio me gustó la idea de Bi simplemente porque sería un disco doble. Luego empezamos a pensar en todas las posibilidades de lo “bi”. Todo el mundo entra como un caballo a la idea de lo bisexual, es lo primero que se les ocurre, antes de pensar en bilingüe o bicultural, y la idea me gustó, pues creo que hay tantas sexualidades como personas en el mundo.  Justo en esos días mi hermana había encontrado dos retratos de nuestros padres y entonces me pareció perfecto que un disco representara a la madre y el otro al padre. Eso me hizo pensar que, al final, todos somos “bi”, todos somos hijos de un padre y una madre. Y además pensaba en lo que me interesa hacer con la música: encontrar lo compatible en lo aparentemente incompatible. Hay mejores amigos que se entienden a pesar de que uno escuche Montaner y el otro Metallica.

¿Cuáles son las razones estéticas que lo llevan a componer una canción en inglés o en español?

Es muy inconsciente, y eso se debe a la forma en que me he relacionado con esos idiomas durante mi vida. Mi primera lengua fue el inglés pues viví en San Franciso en los años 70. A los 11 años me vine a Argentina, una edad justa para aprender otro idioma sin acento. Después volví a Nueva York y eso restableció algo en mi cerebro. Los dos idiomas son muy naturales para mí, sueño y pienso en los dos idiomas. Igual, me encanta esa frase que dice que la música es el primer idioma. Creo mucho en eso. Además, como cancionista, creo que la música es lo que motiva, después viene la letra. Y, al final, es cuestión de ver qué queda más real y más sincero.

¿Por qué empieza el trabajo en conjunto con Liniers?

Fue muy fortuito y muy sencillo, surgió de la amistad. Empezamos a conocernos y a tener mucha afinidad. Después, alguien de nuestro entorno sugirió que Liniers podría dibujar mientras nosotros tocábamos. Primero el hizo un afiche, luego él sugirió hacer el mural y después hicimos el DVD. La dinámica de ahora consiste en que él se ubica en un escritorio de dibujante con una cámara cenital que va mostrando todo. A mí me encantó la dinámica del dibujante con los músicos, la gente disfruta un montón esa interacción entre dos disciplinas diferentes.

En su trabajo son recurrentes las colaboraciones, ¿por qué?

Uno va conociendo artistas y colegas, y a mí me gusta constatar, cuando hay una afinidad estética y ética, que también hay una afinidad  humana, que son personas a tierra, que no son divos ni divas, que disfrutan lo que hacen. En ese proceso a veces te resuena la voz de alguien: puede ser que te suene la voz de Lila Downs, como me sucedió, o la de Daniela Mercury. Ella vino hace unos años a Argentina y quería hablar conmigo. Cuando nos vimos me contó que se había casado con una canción mía y quería cantarla conmigo en el escenario. Esos regalos de la vida te dan más ganas de colaborar con esas personas.

Su música está llena de ironía y de humor, pero en este se siente un poco menos…

Puede ser un disco un poco más sobrio, pero en realidad el humor no está siempre presente. Recurro a la ironía cuando me aproximo a un asunto social que me llama la atención. Y detrás de ese humor suele haber un trasfondo serio, en el que remarco algo que me importa o en el que hago una crítica. En este disco de todas formas hay frases, líneas y guiños irónicos. Está, por ejemplo, una canción que se llama Los tics del jazzero, que al estilo de Frank Zappa les hace un guiño a los jazzeros recalcitrantes y obsesivos. También está My name is peligro, que habla con cierta ironía de uno mismo. Pero, claro, el disco de la madre es un poquito más serio. De todas formas, en la variedad está el gusto. No creo cuando el artista es siempre igual. Los artistas a veces queremos hacerle creer a la gente que siempre estamos llenos de energía o, por el contrario, que siempre estamos deprimidos y consustanciados con nuestra sociedad… en realidad a esos personajes unidimensionales no les creo.

Bi

 Johansen y Liniers