Augustin Mawangu con su likembé. Crédito: Daniel Reina.

“Nuestra música es un vínculo entre los vivos y los muertos”

Konono No. 1 es una agrupación congoleña que combina ritmos ancestrales con instrumentos de materiales reciclados. Hablamos con su director, Augustin Mawangu, en el marco del Festival Detonante y su presentación en Latin Power, el 17 de noviembre.

2016/11/16

Por Ana Gutiérrez

En la lengua kikongo, hablada por los pobladores de los bosques tropicales de lo que ahora es la República Democrática del Congo, República del Congo y Angola, la palabra konono se refiere a la posición fetal: la manera en que nacen las personas y la manera en que las entierran.

Augustin Makuntima Mawangu, director artístico de Konono No. 1, grupo ganador del Grammy que se presentará en el festival Detonante 2016, explica que tocan música tradicional de su país, cuya función principal y ancestral son los rituales de entierro: “Está dirigida a los espíritus, a los ancestros. Es el vínculo entre los vivos y los muertos”, quienes están siempre presentes en su cultura.  

Para Augustin, Konono es más que una banda: es su proyecto de vida. La fundó su padre, Mingiedi Mawangu, en 1966. Un camionero, también tocaba el likembé en los entierros de su pueblo, y eventualmente se mudó de su pueblo a Kinshasa, la capital de la República Democrática del Congo. Por tradición de su país, los funerales se hacen afuera, y en la gran ciudad las personas empezaron a conocer la música de Mingiedi en estos eventos y a interesarse por ella . En los años ochenta, un musicólogo de Radio France viajó allí para grabar todas las experiencia de música urbana de las calles la ciudad. Los oyó un sello de Bélgica y así la banda empezó su carrera internacional.

Mingiedi Mawangu murió el 15 de abril de 2015, a sus 85 años. "Él lo creó para la familia, es parte de la herencia de mi padre. No llegué a Konono sino que he estado allí desde siempre", dice Augustin. Una de sus uñas es especialmente larga, y todas son fuertes. Para tocar el likembe, debe poner pegamento sobre ellas para que no se rompan porque el es material muy duro.

El likembé de Augustin Mawangu. Crédito: Daniel Reina. 

El grupo, que cuenta con cinco miembros, combina tres likembés eléctricos (el principal de Augustin, los de acompañamiento y los limkembés bajos, que reemplazan al bajo típico) con voces, bailarines y percusión. Todos los instrumentos son rudimentarios, hechos de materiales reciclados por los mismos miembros del grupo. “Los likembé los construía mi padre -explica Augustin-. Es una madera de bambú de buena resonancia, y el metal viene de carros, abandonados, de todo el marco, de las puertas. Tiene alambres de cobre que le han sobrado a los mecánicos, y los micrófonos que se ven por debajo están hechos con los imanes de los alternadores de los carros”. El instrumento se conecta a un amplificador pequeño y de ahí a megáfonos, porque en su país no tenían para comprar el sistema de sonido. En Detonante, tocaran con su montaje completo.  

Pero el grupo tocará antes: el 17 de noviembre, en Bogotá. Se presentan junto a Simón Mejía de Bomba Estéreo para introducirse al público colombiano antes de viajar a Quibdó, donde además de estar en el concierto participarán en una charla con Lucas Silva, un artista local.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.