Debora Voigt después de rebajar 61 kilos.

La cantante de ópera que estuvo dispuesta a cerrar la boca

La reconocida soprano Deborah Voigt, que dará un concierto en Bogotá el 29 de mayo, tenía la voz perfecta para interpretar a Ariadna en la ópera de Strauss que se presentaría en la Casa Real de la Ópera de Londres; sin embargo, fue expulsada de la obra por razones ajenas a su talento. Conozca por qué la botaron de su trabajo y qué hizo ella para recuperarlo.

2012/05/10

Por Revistaarcadia.com.

Corría el año 2004 y la voz de Deborah Voigt era una de las más prodigiosas del momento. Había actuado en piezas de Richard Wagner y Richard Strauss, y había sido aclamada cuando interpretó a las grandes heroínas de la ópera italiana. En una de las fases más exitosas de su carrera, Voigt solo tenía un inconveniente: era gorda.

En el mundo de la ópera, el público está acostumbrado a ver grandes voces en grandes cuerpos. Es tan frecuente que algunos podrían pensar que es un requisito: para llegar a esas notas que parecen inalcanzables tal vez hay que tener una compostura física extraordinaria. Pero en realidad la gordura no es una exigencia sino una coincidencia. Como en cualquier otro trabajo, el sobrepeso es un obstáculo que no solo representa un riesgo para la salud, sino que dificulta las prácticas cotidianas. ¿De qué manera afectó a Voigt su peso?

Hace ocho años, la soprano –quien dará un concierto benéfico para la Fundación Notas de Paz en Bogotá– sería la estrella de la pieza “Ariadna en Naxos” de Strauss, que se presentaría en la Casa Real de la Ópera de Londres. Pero los planes de Christof Loy,  director de la obra, cambiaron. Loy le reclamó que estaba demasiado pesada para ponerse un vestido negro de coctel que según él era un elemento clave para el concepto con el que estaba trabajando. Voigt terminó en la calle.

Cuando la noticia llegó a los medios, el mundo de la ópera se escandalizó. Para muchos fue un caso más de discriminación, que señalaba la preocupante banalidad de las sociedades contemporáneas y cuestionaba las dudosas prioridades de los directores. Voigt, por su parte, no recibió la noticia con tanto dramatismo: ella había sufrido por su peso durante muchos años y sabía que debía hacer algo en beneficio de su salud. Adicionalmente, el incidente había logrado que su nombre fuera todavía más popular.

La soprano se sometió a una cirugía de bypass gástrico, cambió sus hábitos alimenticios y luchó contra la adicción a la comida. Rebajó 61 kilos, pasó de una talla 30 a una 14, y volvió a ser llamada por la Casa Real de la Ópera en Londres para que se pusiera en los zapatos de Ariadna. Ahora se siente más cómoda en su cuerpo y más confiada en el escenario: “Interpreté el papel de Helena, de Strauss, hace unos años en Londres –comentó Voigt al diario 'The Independent'–. El texto dice una y otra vez que ella es la mujer más hermosa del mundo. Pero cuando se tienen todos esos kilos de más no hay forma de que uno se lo crea”.  

Algunos temían que su voz cambiara, pues muchos especialistas en el tema consideran que el brillo de la voz de María Callas nunca fue el mismo después de que adelgazó, pero Voigt no cree que esto haya ocurrido. Para ella lo diferente es la técnica: “Tengo que pensar en el proceso un poco más –dice–. Antes estaba tan pesada que, cuando tomaba aire, el peso automáticamente presionaba mis músculos abdominales y el sonido salía volando. Ese ya no es el caso”.  

Cuando adelgazó y recuperó su papel, Voigt decidió burlarse del asunto del pequeño vestido negro e hizo un video en el que intenta reconciliarse con un vestido que cuelga de un gancho (lo subió en youtube y al final de este artículo lo compartimos con ustedes).    

Voigt se encuentra en el mejor momento de su vida y justo ahora viene a Colombia, después de haber compartido el escenario con nombres como Plácido Domingo, Luciano Pavarotti y Leonie Rysanek. Dará un concierto en el Teatro Mayor Julio Mario Santodomingo con la Orquesta Filarmónica de Bogotá, bajo la dirección de Enrique Diemecke.

El evento se hará en beneficio de la Fundación Notas de Paz, una institución  musical conformada por 140 niños y niñas entre los 7  y los 17 años, del Barrio Bellavista de la ciudad de Cali, que, a través de su Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil, utiliza la música para generar espacios en los que los niños en riesgo social desarrollen capacidades para tener una vida mejor.

Mayo 29, 8:00 p.m.

Precios: $70.000, $200.000, $300.000 y $350.000.

 

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