Ramón Andrés fue invitado especial al Premio de Periodismo Simón Bolivar.

Leer la música. Escuchar las letras

Ramón Andrés, uno de los escritores más importantes de España, estuvo en Colombia como invitado especial a los Premios de Periodismo Simón Bolivar. Arcadia conversó con él sobre música clásica, periodismo y medios digitales.

2014/12/02

Por RevistaArcadia.com

 

 

 

En un oficio permeado por la publicidad, las influencias gubernamentales y las presiones empresariales, el escritor español Ramón Andrés ha dedicado su vida a difundir temas culturales con investigaciones arduas y tiempos lentos de escritura.

 

En 1988 fundó la revista Archipiélago. Cuadernos de crítica de la cultura, que se convirtió en un referente cultural en España y, hoy en día, seis años después de su último número, hace parte de la bibliografía utilizada por docentes universitarios de su país. Además, ha colaborado con diversas publicaciones internacionales y elaborado reseñas para sellos discográficos.

 

Su relación con la música inició desde su niñez y se fortaleció durante su juventud, época en la que se dedicó al canto de repertorio medieval y renacentista. Es experto en la vida y obra de Johann Sebastian Bach, al punto que escribió una suerte de biografía del compositor, a partir de los libros que hicieron parte de su biblioteca personal.

 

Arcadia conversó con Ramón Andrés quien, a sus 59 años, se ha destacado como músico, ensayista, poeta, crítico y hasta escritor de obras infantiles.

 

 

La revista ‘Archipiélago’ produjo su último número en el año 2008, tras diez años de existencia. ¿Qué desafíos afrontó durante esta etapa y por qué terminó el proyecto?
Archipiélago
fue una revista muy importante de pensamiento y crítica. Un amigo y yo fuimos los fundadores y la llamamos así porque estaba constituida por un verdadero archipiélago de amigos, cada uno estaba en una ciudad. Como cosa extraña en España, la revista no se disolvió por problemas económicos, sino por problemas de debate y diferencias ideológicas. Mientras unos abogaban para que la revista tuviera una mayor intervención social y política, había otro grupo que defendía que se mantuviera como una referencia de pensamiento teórico y dejáramos al margen la intervención social.

 

 

¿Actualmente, cómo percibe el panorama del periodismo cultural en España?
Es una odisea. Yo percibo que la verdadera crisis está siendo provocada por el Gobierno como castigo a los ciudadanos. Lo que en época del franquismo y el posfranquismo costó tanto trabajo construir, está siendo desmontado. Tengo compañeros valiosísimos, críticos musicales y periodistas culturales que están viviendo una situación realmente dura.

 

 

Mientras tanto, internet ofrece un escape a las presiones estatales o empresariales ¿Qué opina de los nuevos medios de comunicación, como los blogs o los sitios web independientes?
Esos pequeños espacios son imprescindibles, porque los grandes medios están contaminados por grupos financieros y políticos. En Archipiélago no teníamos dinero, todo era gratis et amore, pero esa voluntad es necesaria. Yo instaría a la gente a crear sus propias plataformas.

 

 

Usted ha hecho un trabajo de investigación musical muy fuerte. ¿Qué lo llevó a desenvolverse en este campo?
Para mí la música siempre ha supuesto un lenguaje paralelo, me ha hecho entender cosas que no se ven a primera vista. La música me ha acercado mucho al desarrollo del espíritu humano en cada tiempo, porque a través de ella se podría escribir una historia de las mentalidades de la humanidad.

 

 

¿Qué compositor cree que no fue lo suficientemente valorado en la historia?
Johann Sebastian Bach no eran tan conocido en su época. Jan Dismas Zelenka, en cambio, fue conocido en su momento, pero hoy apenas se recuerda. También está el caso del clavecinista Johann Jakob Froberger, cuya obra era impresionante.

 

Invito a los lectores a no quedarse con los nombres de siempre, porque incluso en época de Mozart y Beethoven, hay otros fantásticos artistas.

 

 


Usted invita a los lectores de Arcadia a conocer estos artistas, porque sabe que es posible acompañar este artículo de algunas composiciones o videos. Con estas ventajas de las plataformas digitales, ¿qué sentido tiene seguir hablando sobre música en los medios impresos?

Es verdad que el periodismo digital puede completar un texto con sonidos, pero creo que la lectura sobre papel tiene una función todavía importante, pues invita a un tipo de reflexión y silencio especial. Nuestra mentalidad –aunque tengamos sistemas digitales o sofisticados equipos en nuestra mano– viene de una forma de lectura relacionada con la intimidad y el tiempo.

 

Aclaro, igual, que soy un defensor de la lectura y, por lo tanto, de cualquier sistema. Creo que esas luchas entre el libro de papel y el libro digital son un poco gratuitas, porque lo importante es el texto, sin importar dónde se lea.

***

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