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Los pequeños monstruos del Estéreo Picnic: día 2

A pesar de que la presentación más esperada de la noche fue la de la agrupación Kings of Leon, hubo algunas bandas más pequeñas que excedieron todas las expectativas y se posicionaron como las mejores presentaciones de la noche.

2015/03/14

Por María Alejandra Peñuela

Alt-J

“Indochina, Capa jumps Jeep, two feet creep up the road
To photo, to record meat lumps and war,
They advance as does his chance – very yellow white flash.
A violent wrench grips mass, rips light, tears limbs like rags,
Burst so high finally Capa lands,
Mine is a watery pit. Painless with immense distance
From medic from colleague, friend, enemy, foe, him five yards from his leg,
From you Taro.”

Taro, la reconocida canción del grupo inglés, se llevó los honores de la noche. Narra una historia de amor en tiempos de guerra entre los fotógrafos Robert Capa y Gerda Taro, quienes murieron ejerciendo su carrera, ella durante la Guerra Civil Española y él por una mina antipersona en la guerra de Indochina.

 La banda, con la naturalidad que los caracteriza, interpretó otras reconocidas canciones entre ellas Fitzpleasure, Hunger of the Pine y Tessellate, y terminó con su canción más reconocida, Breezeblocks. La presentación de la agrupación fue fiel a la personalidad de la banda y a pesar de la euforia del público siempre mantuvo un juego dicotómico entre la vivacidad y la melancolía. No necesitaron un show excesivamente novedoso para demostrar su calidad musical, pues la impecable interpretación de cada una de sus canciones fue más que suficiente.  

La más grande sorpresa de Alt-J fue su baterista que aunque ha perdido ya el 80% de su audición ha demostrado que las discapacidades no siempre son un obstáculo. Según una entrevista a la banda, Thom Green, el baterista ha tenido una vida difícil pues sufre de un desorden genético que no solo le ha causado su sordera sino también problemas de riñón.

El grupo compuesto por Gus Unger-Hamilton, Thom Green y Joe Newman se despidió del público agradeciendo su primera invitación a Sur América y diciendo que esperan ser invitados de nuevo.

Superlitio

"No sé si volverá 
No sé muy bien, si va a volver 
A conseguir, que otra vez 
Vuelva a sentir, igual que ayer"

A pesar de estar entre las primeras bandas del día, el escenario estaba lleno de sus seguidores, quienes cantaron emocionados cada una de sus canciones. Superlitio es una banda de rock caleña que interpreta a mucho honor la música colombiana. Con influencias muy notorias de la música del Caribe, el rock interpretado por esta agrupación es innegablemente colombiano.

La banda presentó algunas de sus canciones más reconocidas como “Perro come perro”, “Sexo con amor” y “No sé si volverá”. La presentación de la agrupación fue una de las mejores del segundo día pues su música es completamente genuina. Superlitio no pretende ser una banda que no es. No intenta cambiar sus raíces sino que por el contrario las resalta. De esa mezcla entre rock tradicional y música caribeña nace esta innovadora propuesta.

Chet Faker

"The rhythm was all
I needed to hear
A woman can treat my heart
Dododododo dododododo dodo"

La sensualidad de la música de este australiano cautivó al público del festival. Su presentación espontánea y su maleabilidad en el escenario son uno de los principales atractivos de este artista. Lo interesante de esta presentación es que, al igual que la de Alt-J, requirió muy poco aparte de su música.

Es imposible no pensar en Chet Baker, el jazzista estadounidense, al ver el nombre de este cantante y después de oírlo es fácil percibir la influencia de este grande del jazz. El estilo íntimo y la voz entrecortada son característicos de la música de Baker y esta es tal vez la apuesta de Faker. Con una fusión entre la electrónica, el house y algo de jazz presenta un estilo frágil que logra cautivar.

Aterciopelados

"No llevo para mi casa
una mujer baracunatana
porque pueden pensar
que estoy loco locolocolo"

Andrea Echeverri y su grupo Aterciopelados son tal vez las personas más colombianas en este país. Su pasión al interpretar históricas piezas musicales colombianas y la clara influencia de la música autóctona en sus composiciones dejan claro el valor de lo nacional en este Festival Estéreo Picnic. Aterciopelados tiene un fenómeno interesante en Colombia y es que tanto chicos como adultos conocen su música. Al empezar con tradicionales canciones como “Baracunatana” el escenario se fue llenando de gente que cantaba cada palabra de las canciones.

 El espacio de la agrupación colombiana comenzó con la interpretación de “Soy colombiano” del compositor Rafael Godoy y como si se tratase del mismo género de música hizo una transición en un instante a sus propias canciones de rock. En las pantallas se veía un grupo de campesinos que seguramente bailaban al son de un joropo, pero que acelerados y con colores sicodélicos parecían gozarse la música de la agrupación.

Echeverri con su particular estilo y buena vibra cerró la noche de las agrupaciones colombianas en el segundo día del Estéreo Picnic, demostrando el valor de lo nacional en un festival tan criticado por no tener más presentaciones extranjeras.

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