James Hetfield, vocalista de la banda. Foto: Alejandro Acosta/Arcadia.

Metallica sacude a Bogotá

El primero de noviembre, en el Hipódromo de los Andes, 30.000 espectadores vieron por cuarta vez en la capital a Metallica, la mítica banda de thrash metal que lanzará el 18 de noviembre su décimo álbum de estudio: ‘Hardwired... to Self-Destruct’. Hablamos sobre el evento con Andrés Durán, de Radiónica.

2016/11/02

Por Santiago Serna Duque

Lars Ulrich, 16 años, tenista danés. James Hetfield, 18 años, miembro de una secta religiosa cristiana. Dave Mustaine, 20 años, hijo de una familia de testigos de jehová. Cliff Burton, no importa la edad, prodigio del bajo: niños buenos, los fundadores de Metallica en 1982. Aquellos jóvenes, a comienzos de los ochenta, asumieron el papel de transgresores en un género que se valía del maquillaje y la pomposidad en el escenario para convocar devotos. Apareció Metallica y el thrash, para convertir al metal en una corriente musical sucia, rápida, cargada de mensajes políticos. Los chalecos de cuero, el pelo largo y los tenis Nike Air Force se instalaban como la nueva estética en la costa este de Estados Unidos.

El primero de noviembre ‘Los cuatro jinetes del thrash’, por cuarta vez en Colombia, sin dos de su miembros originales, dejaron la piel sobre el escenario en un concierto impecable. Chaquetas de cuero humeantes, un vaho a mierda y barro que subía del piso, las nucas quebrantadas y los celulares -¿no les gusta ver el show en vivo?- acompañaron las canciones de la banda (Creeping Death, Battery, Hardwired, Whiskey in the Jar, For Whom the Bell Tolls). 

Hablamos horas antes del concierto con el melómano Andrés Durán, de Radiónica, experto en todos los subgéneros del rock, para entender tanto la importancia como el culto que genera Metallica. 

¿Qué diferencia al thrash metal de las otras corrientes del metal?

El metal aparece porque en los sellos discográficos decidieron hacer una separata de lo que se venía sirviendo como heavy metal, prácticamente el thrash metal es una extensión del metal pesado que se sirvió en el mundo a finales de los años sesenta y durante todo los años setenta. A principios de los ochenta comenzaron hacerse presente unos subgéneros más fuertes, con letras enfocadas en lo político. Ahí es cuando comienza a surgir lo que conocemos como thrash metal.

El thrash es uno de estos subgéneros que surge después de los setentas como extensión de lo pesado, cuyo texto es mucho más rápido, las voces son guturales -no tanto como las del death metal y el hardcore metal-, el tempo es más veloz y, ante todo, la parte poética de sus melodías es evidente. Habla de las dificultades del ser humano (One, Nothing else matters) para sobrevivir en un sistema en el que hay privilegios para los que tienen todo y otros que no tienen nada, por ese motivo gustó cuando salió al mercado.

Hablando de los inicios de Metallica, ¿por qué cree que un joven como Lars Ulrich, que llega desde Dinamarca buscando una carrera profesional en el tenis, y James Hetfield, hijo de una familia cristiana, pudieron crear la banda más mítica del Thrash metal hasta ahora?

Corrige la pregunta. Ellos no armaron Metallica. El que logró formar y potenciar a Metallica se llama Cliff Burton, el bajista que murió. James Hetfield y Lars Ulrich estaban ya con Metallica y todavía no eran conocidos, eran una banda de barrio y fueron a San Francisco a unas giras y vieron el grupo donde tocaba Cliff Burton, le dijeron que si quería tocar con ellos para comenzar un proyecto llamado Metallica. Él sí era famoso, era un músico sobresaliente, un prodigio no solo por ser bajista, sino por su proyección musical, por su aporte en tan poco años a lo que es el thrash.

Metallica en el año 82 era un grupo igual a todos los de hardrock o heavy metal. Cuando estos muchachos ven a Cliff -querían deshacerse de su bajista-, él acepta tocar con ellos, con la condición de que Lars y James se trasladen de Los Ángeles a San Francisco. Se miraron el uno al otro y dijeron: "nos vamos para San Francisco y comenzamos la banda porque éste es el duro". Así comienzan. Quien logró consolidar el grupo no fue ni el tenista, ni el hijo de cristianos, fue el duro, el bajista, el que tenía la visión: Cliff Burton. Él era el cerebro del grupo. Infortunadamente murió y muchas personas, en las generaciones de los noventa y del siglo XXI, piensan que los duros son James Hetfield y Lars Ulrich, pero no fue así.


Foto: Alejandro Acosta

¿Cuál es la importancia de Dave Mustaine en los inicios de Metallica?

Los aportes de un buen guitarrista. Lastimosamente una de las drogas legales más poderosas es el alcohol y este muchacho tenía sus problemas etílicos. Todos tomaban mucho, como buenos jóvenes que eran, pero Mustaine rebasaba los límites y estaba afectando a la agrupación. Cuando sale el primer disco Kill ‘Em All, podemos ver que, pese a los problemas de alcoholismo de Mustaine, él podía hacer su trabajo. Es triste que no haya seguido en Metallica, ya que sus aportes fueron invaluables. Canciones como The Four Horsemen, una de las mejores, con riffs durísimos dan cuenta de la influencia de Mustaine. El que sabe de Metallica entiende a lo que me refiero.

Después de la muerte de Cliff Burton en la gira en Suecia de 1986, ¿usted cree que la mística de la banda y su potencia se perdió?

Totalmente. Es triste, pero lo más brillante que ha hecho Metallica después de la muerte de Cliff Burton es Death Magnetic, él era su tutor. Tras su muerte perdió la directriz. Lo viví muy de cerca en Los Ángeles, vi a Metallica con Cliff Burton, abriendole a Ozzy Osbourne; y luego tuve el infortunio de verlos tocando el And Justice For All con Jason Newsted. No tenía nada que ver. Por qué lo digo en esos términos, porque el Metallica que nosotros conocimos, la banda real de thrash dirigida por Cliff, no iba hacer baladas ni videos para MTV. Cosa respetable.

Pero fijate que grupos como Megadeth nunca se vendieron, nunca perdieron el ímpetu del trash metal y lo siguen manteniendo hoy. A mi me parece una carrera mucho más clara y sensata la de Dave Mustaine y Megadeth, que la de Metallica.

Como sabemos, ellos tuvieron la honestidad de mostrarnos en el documental Some Kind of Monster el daño que hace el dinero, se encargaron de evidenciar el porqué de su crisis. Pocos grupos han salido a decirle a sus fans: “perdimos el norte porque somos millonarios y ya no nos importa la música”. Un acto de valentía notable.

Para algunos puristas de Metallica, los discos Load, ReLoad y Garage Inc son basura. ¿Eso es cierto?

No, para nada. Si tú me dices que la música de los noventa es basura comparada con la de los sesenta, te tengo que decir que estás equivocado. Cada década tiene sus grupos duros y buenos que han hecho felices a muchos y hay que respetarlos. 

Tengo que decir que nada es basura. Cuando una persona se toma el trabajo de meterse a un estudio y ofrecer un producto musical realizado con amor y cariño no puede ser catalogado como basura. Lo que pasa es que, cuando tú has seguido la carrera musical, como en mí caso de Metallica, te das el derecho de opinar, porque has visto cómo comenzó con Kill Em All, Ride the Lightning -mi disco favorito-, Master of Puppets, And Justice for All (donde no se escucha el bajo), Garage Inc; y cuando cayeron bajo con el Black Album. Uno lo ve todo desde otra perspectiva porque lleva muchos años montado en tren de Metallica. Pero eso no se llama ser purista, ni tampoco que discos como el Load y ReLoad sean basura.


Foto: Alejandro Acosta

¿Qué opina de St. Anger, el disco que lanzaron con su último bajista Robert Trujillo?

Ese me parece un disco experimental. Quisieron ofrecer una batería solista cuyos redoblantes sonaban como tarros. Un trabajo que sintieron era el indicado, pero más para acomodarse a la época. Los medios denominaron un género llamado new metal que va de 1995 al 2003, donde la moda era omitir los solos de guitarra, entonces los grupos optaron por esa idea de música. En esa movida cayó el St. Anger.

Aunque hubo muchas bandas del trash que no lo hicieron, como Testament, Megadeth, Slayer. Metallica sí lo hizo, ya sea porque le dio la gana o porque perdieron el norte. Pero en definitiva eso es respetable.

La industria musical ha debido adaptarse al internet para subsistir, en el 2000 Metallica demandó a Napster...

Fue una decisión apresurada. Pero ellos tenían en parte razón, porque a nadie le gusta que le roben su trabajo. Hablando de Colombia, descargar música pirata es un hecho aceptado, pocas veces penalizado, pero la realidad es que bajar música sin derechos de autor es lo mismo que meterte a un almacén, robarte algo y salir corriendo. En varios países europeos como Alemania y España la descarga no autorizada de material musical es un delito. Pero en un país como el de nosotros, donde no existen leyes que penalizan los crímenes humanos, mucho menos van a castigar a los que descargan música ilegal.  

¿Por qué a las personas ajenas al thrash metal les gusta Metallica?

Porque ellos se encargaron de hacerlo, eso no cae del cielo gratis. Como te dije, en la época del And Justice for All y el Black Album, duraron dos años en una gira por el planeta, eso es una cosa animal que pocas bandas han logrado. Gracias al trabajo duro llegaron a personas alejadas del metal. Fuera de eso vendieron unos 200 millones de álbumes que no desaparecen en el tiempo: trabajos que pueden llegar fácilmente a las manos de tu abuela o de un amigo en Barranquilla. También, los sellos disqueros como Vertigo y Elektra -que están desaprendiendo- se encargaban de promocionar a grandes estrellas del rock en países como Paquistán, Bangladesh, Colombia, Bolivia. Ahora, súmale a eso que fueron unos pioneros en hacer videoclips comerciales para MTV. Ese tipo de celebridades del rock hoy no existen, quizás el último fue Marylin Manson, otro fenómeno popular.


Foto: Alejandro Acosta

¿Es Robert Trujillo el nuevo Cliff Burton?

No, nada hermano. Con el respeto que se merece el señor Robert Trujillo, que para mi es uno de los mejores bajistas del mundo, tengo que decir que cinco Roberts no hacen un Cliff.

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