Jacqueline Nova en el Centro de Altos Estudios Musicales de Buenos Aires (1967).

Mujeres de la música ‘contemporánea’

Compositoras las hay, y siempre las ha habido, pero sus nombres han permanecido casi en el anonimato por culpa de una sociedad patriarcal que tradicionalmente ha percibido la composición como un oficio exclusivo ‘para los hombres’. ¿Quiénes son estas pioneras menospreciadas de la música ‘académica', y cuáles han sido sus obras maestras?

2017/06/29

Por Alexander Klein*

Cuando una persona promedio escucha la palabra “compositor”, inmediatamente se le vienen retratos antiguos de hombres empelucados – como Johann Sebastian Bach o Wolfgang Amadeus Mozart – con elegantes trajes de la Europa del siglo XVIII. Algunos iniciados en la música quizás incluyan dentro de estas imágenes al rostro inconfundible de Ludwig Van Beethoven – y su melena despeinada – junto con una pluma sobre un pentagrama.

Muy pocas personas, sin embargo, incluirán dentro de estas imágenes el rostro de una mujer, de esa figura que tradicionalmente ha sido relegada del oficio del compositor – y de un sinnúmero de otros empleos – e identificada más con las labores domésticas que todavía marcan – como el sello imborrable de un fierro – al mal llamado ‘sexo débil’.

Increíblemente, este prejuicio sexista todavía permanece vivo hoy, en pleno siglo XXI. A pesar de que mujeres las hay y siempre las ha habido en el mundo de la música ‘académica’ (mal llamada ‘clásica’), su presencia se ha limitado tradicionalmente a la interpretación de instrumentos y al canto (dos oficios que, a su vez, han sido utilizados como medios para que el hombre contemple a la mujer como un objeto de deseo).

En cambio, sus voces como compositoras, y su presencia en el podio de un director de orquesta, siguen siendo conceptos un tanto atrevidos y exóticos para un mundo todavía dominado por la figura autoritaria del hombre.

Jean Rondeau en concierto. Crédito: Gabriel Rojas.

En tal contexto, es fácil pasar por alto el hecho de que la mujer, como el hombre, creó música desde los propios inicios de la humanidad, y la continuó creando detrás de escena durante los siglos altamente patriarcales que conformaron los periodos de la tradición musical europea que hoy denominamos como ‘edad media’, ‘renacimiento’, ‘barroco’, ‘clasicismo’ y ‘romanticismo’.

Nombrar a todas estas mujeres – casi mártires – que se arriesgaron a escribir notas sobre el pentagrama durante estas épocas sería una labor titánica.

Por este motivo, la siguiente guía se limitará a aquellas mujeres cuya música encaja dentro de los calificativos de ‘moderna’ y ‘contemporánea’, compositoras cuyas voces forman parte de un periodo histórico más cercano a nosotros que puede situarse desde el siglo XX hasta el presente.

Como toda guía, habrá nombres que merecen estarlo y no lo están por falta de espacio, así como habrá nombres que serán sujeto de debate por su importancia en relación con los demás.

En últimas, que sea esta una oportunidad para asomarnos tímidamente hacia un mundo musical todavía desconocido para la mayor parte de melómanos, un mundo conformado por mujeres que tuvieron y han tenido el coraje de hacerse escuchar en una sociedad que ha sido casi sorda a la voz femenina.  

Ethel Smyth (1858 – 1944), Inglaterra

A pesar de que su música está encajada en una estética conservadora para los oídos de un melómano del siglo XXI, Ethel Smyth merece un puesto en esta lista por haber sido una abanderada de la causa feminista de la primera mitad del siglo XX.

Ethel Mary Smyth, ca. 1925. Foto: Sasha/Getty Images.

Como la mayoría de mujeres compositoras, Smyth no solo tuvo que sobreponerse a una familia de corte tradicional que se opuso a que ella siguiera una carrera como compositora sino que fue juzgada por la sociedad inglesa (hasta el punto de ser encarcelada) por apoyar el movimiento de suffragettes, iniciativa conformada por organizaciones feministas para conseguir el derecho al voto femenino.  

Además de haber escrito seis óperas, un ballet y un amplio repertorio instrumental (tanto para orquesta como para cámara), Smyth compuso una “Marcha para las mujeres” que terminó convirtiéndose en el himno del movimiento feminista inglés.

Escrita en una estética neo-clásica (como la mayoría de su obra), esta marcha fue una vez dirigida por la propia Smyth – utilizando un cepillo de dientes como batuta – desde la ventana de su celda mientras una multitud de mujeres disidentes la cantaba en el patio de la cárcel.

Ruth Crawford Seeger (1901 – 1951), Estados Unidos

Probablemente la primera compositora occidental en escribir música politonal (de varias escalas superpuestas) y en utilizar sonoridades altamente disonantes, Ruth Crawford ejerció una grande influencia sobre compositores más conocidos como Elliott Carter.

Lo que más impresiona de la música de Crawford es su uso de técnicas serialistas (series de notas) y su aplicación matemática en elementos como el ritmo y la estructura formal de sus obras, práctica vanguardista que ella utilizó primero que muchísimos compositores ‘hombres’.

Su catálogo de obras, además de incluir un amplio repertorio instrumental de cámara, incluye su “Cuarteto de Cuerdas 1931”, cuyo uso novedoso del volumen y de la acumulación progresiva de disonancias la convirtió en su obra más influyente.

Como muchas mujeres compositoras, la carrera artística de Crawford se alejó de la creación musical cuando ella contrajo matrimonio. Irónicamente, su esposo – el académico Charles Seeger – siempre la apoyó en su carrera como compositora,  pero aún así Crawford decidió concentrarse en los últimos años de su vida a la recolección y catalogación de música folklórica estadounidense, labor académica que culminó con la publicación de una amplia colección auspiciada por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos.

Jocelyn Pook (n. 1960), Inglaterra

De un vanguardismo discreto y en ocasiones conservador, la música de Jocelyn Pook logró salir del anonimato gracias a su inclusión en varias películas, entre ellas Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick y The Merchant of Venice de Michael Radford.

Entre las técnicas experimentales utilizadas por ella está el uso de textos de la liturgia ortodoxa al revés y la mezcla de instrumentos y técnicas vocales orientales junto con instrumentos y técnicas de la tradición europea.

Todavía activa como compositora, Jocelyn Pook ha concentrado sus fuerzas creativas en la composición de música aplicada al ballet contemporáneo y a la música de estética posromántica, casi siempre mezclando lo oriental con lo occidental para conciliar dos culturas tradicionalmente vistas como antagónicas.

Jacqueline Nova (1935 – 1975), Colombia

A pesar de haber nacido en Bélgica, Jacqueline Nova creció en Bucaramanga, ciudad en la que recibió su formación musical básica antes de iniciar sus estudios musicales formales en la Universidad Nacional de Colombia en Bogotá. Posteriormente, Nova continuó sus estudios en el Instituto Torcuato di Tella en Argentina, lugar donde pudo recibir formación por parte de influyentes compositores como Luigi Nono y Gerardo Gandini.

La vida y obra de Nova – cuya importancia en Colombia no puede subestimarse – es fascinante y única pero todavía poco estudiada en el país.

Su inclinación homosexual y la estética vanguardista y experimental de su música la convirtió en una verdadera pionera no únicamente del movimiento artístico contemporáneo sino del movimiento activista de igualdad de género. Su catálogo de obras incluye un importante repertorio de música vocal y de cámara, siempre caracterizado por el uso de técnicas extendidas (técnicas en las cuales los instrumentos son interpretados de maneras no convencionales) y por el uso de recursos electroacústicos, estética que todavía hoy irradia gran originalidad por las combinaciones sonoras únicas que posee.

Lamentablemente, la vida de Nova fue cortada prematuramente por un cáncer de huesos que la llevó a la tumba cuando apenas contaba con 40 años de edad, y la mayor parte de su obra continúa inédita (como es el caso desafortunado de la mayor parte de compositores colombianos).

Roxanna Panufnik (n. 1968), Inglaterra

Probablemente la compositora de música vocal más reconocida de la actualidad, Roxanna Panufnik podría considerarse como la versión femenina – aunque más ecléctica – del famoso compositor estoniano Arvo Pärt.

La mayor parte de su catálogo está conformado por obras vocales de corte religioso, escritas con una amplia variedad de recursos y estéticas, desde una bitonalidad disonante (dos escalas superpuestas) hasta un post-romanticismo lírico reminiscente de las escuelas musicales de la Europa nórdica.

La originalidad de la música de Panufnik radica principalmente en su uso de armonías densas, muchas veces conformadas por acordes de ocho hasta diez notas, y su aprovechamiento de los recursos vocales, exigiendo bastante de las capacidades de sus intérpretes. Sus ricos recursos armónicos han causado que varios críticos musicales se embriaguen en su música, hasta el punto de otorgarle calificativos propios de la psicodelia, lo sobrenatural y lo infinito.

Catalina Peralta Cáceres (n. 1963), Colombia

Una de las compositoras vanguardistas más importantes de Colombia, Catalina Peralta ha tenido una extensa carrera que ha incluido menciones honoríficas y premios de composición tanto en Europa como en su país natal.

El rasgo más sobresaliente de su música es una permanente inquietud de explorar las capacidades sonoras de los instrumentos y de los medios electroacústicos, abarcando una amplia variedad de técnicas experimentales que siempre apuntan a buscar nuevas formas de expresión.

Adicional a su labor como compositora, Peralta se ha destacado por más de dos décadas en el campo de la docencia, tanto en la Universidad Nacional de Colombia como en la Universidad de Los Andes, instituciones en las que se ha encargado de la cátedra de composición acústica y electroacústica.

Su legado para el país, por lo tanto, es doblemente importante, pues además de su obra musical Peralta también ha sido responsable de la formación musical de varios compositores vanguardistas, artistas cuyas obras han sido interpretadas y galardonadas en varios países del mundo.


* Profesor del programa infantil y juvenil de formación musical de la Universidad de Los Andes. Autor y editor de las Obras Completas de Oreste Sindici.

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