Daza tiene una maestría en Musicología de la Universidad de la Sorbona de París.

Un año de conciertos en Bogotá

La tercera parte de nuestra serie para celebrar los mejores sonidos de 2016 cuenta con la participación de Angélica Daza, maestra con énfasis en música antigua. Desde su perspectiva, compartimos cinco momentos claves de la música en Bogotá a lo largo del año.

2016/12/14

Por Angélica Daza*

Acaba un año más de programación de la Sala de Conciertos de la Biblioteca Luis Ángel Arango. Un año de conciertos, conversatorios, entrevistas. Un año de emociones e intercambios entre los músicos y su público, algunos muy jóvenes, otros ya no tanto, algunos que vienen de lejos o simplemente de aquí mismo. Un año de intenso trabajo para todos aquellos que se esmeran porque cada encuentro con la música sea mágico, y porque los artistas invitados se lleven una buena imagen de este país.

¿Será también un año más para esa pequeña catedral como me gusta llamarla, que es la Sala de Conciertos? Aquella que ha visto desfilar durante 50 años artistas que sin duda han estremecido sus paredes y han hecho brotar de sus entrañas sonidos que no sospechábamos. ¿Si las paredes hablaran, que nos contarían? Podemos empezar por preguntárselo al libro publicado este año por el Banco de la República y que lleva precisamente este nombre Si las paredes hablaran. Este conmemora los 50 años que cumplió la Sala de Conciertos este año y que se celebraron con gran pompa, como debe ser, con un concierto realizado el 12 de abril en el cual participaron distintas figuras como los pianistas Blanca Uribe y Sergei Sichkov, el organista Pascal Marsault, el Cuarteto Q-Arte y la oboísta Viviana Salcedo, todos ellos ligados  a la historia de este recinto.

Después de acompañar a la Sala de Conciertos durante un año, bien sea escribiendo reseñas o presentando conversatorios acerca de  los conciertos, ha llegado el momento de presentar nuestra selección de los 5 mejores conciertos, tarea difícil a decir verdad porque todos fueron de altísima calidad. La siguiente selección está más motivada por la emoción del encuentro musical y el recuerdo de ese maravilloso momento que por la trayectoria del artista, aunque por supuesto la experiencia de cada músico es fundamental para lograr llegar al público, como lograron hacerlo estos cinco.

Puesto número 5: el ensamble Bituin conformado por la hermanas Añez y los hermanos De Mendoza que se presentó el pasado jueves 10 de noviembre con una de las propuestas más audaces que vi este año. Dos hermanas gemelas con unas voces muy sorprendentes, un rango muy amplio de posibilidades tímbricas y, lo más sorprendente, una creatividad musical puesta al servicio de un repertorio como lo es el latinoamericano, dando por resultado un concierto del que salí maravillada. Con una audacia casi atrevida estos jóvenes colombianos se apropiaron la música y la expresión vocal e instrumental invitándonos a participar de su propio universo musical.

Puesto número 4: el miércoles 19 de octubre vino a visitarnos desde el Reino Unido uno de los conjuntos de música antigua con mayor trayectoria en Europa, el consort de violas Fretwork. Este conjunto ha sabido mantenerse desde hace 30 años en la escena musical como una referencia en la interpretación de música para consort de violas pero también ha sabido llevar esa interpretación a la música moderna, con instrumentos del Renacimiento. Esta audacia musical le ha valido el respeto y admiración de la escena internacional. Es música antigua con instrumentos antiguos que reclama su espacio dentro de las manifestaciones musicales modernas. Estoy segura que ninguno de los asistentes al concierto habrá podido olvidar ese momento en que para cerrar tocaron Colombia tierra querida interpretada por un consort de violas da gamba. Fue uno de esos momentos que marcaron sin duda el año musical de la Sala de Conciertos. Salimos maravillados y conmovidos. Inolvidable.

Puesto número 3: el domingo 28 de agosto en la Sala de Conciertos hubo un concierto enmarcado por la emoción. El clarinetista colombiano Benito Meza junto con el pianista ruso Alexandre Moutouzkine, llenaron de música este auditorio con una técnica muy pulida y un trabajo de conjunto admirable. Vehemencia, virtuosismo, pasión, se dieron cita dejándonos apreciar el trabajo serio y minucioso de estos dos músicos que daban la impresión de total desenvoltura. Sonido limpio y una gran generosidad es el recuerdo que tengo de Benito Meza. Alexander Moutouzkine nos regaló una impresionante interpretación de la Balada No. 1 en sol menor de Frédéric Chopin, que quienes hayan estado allí, de seguro no lo olvidarán. Nos robó el aliento.

Puesto número 2: el miércoles 31 de agosto subió al escenario “el prestidigitador” como lo llamé en mi reseña escrita para la Sala de Conciertos. Emmanuel Ceysson, nos encantó con ese instrumento maravillosos que es el arpa clásica. Apasionado y entregado en su interpretación, no supimos en qué momento nos dejamos atrapar por este joven músico francés que con la única compañía de su instrumento hipnotizó al auditorio. Con un repertorio especialmente emotivo, en el cual se encontraban Smetana, Tchaikovsky, Debussy y Fauré, entre otros, nos recordó la dulzura y virtuosismo que posibilita el arpa, la belleza de su timbre y el despliegue de sensaciones que puede generar.

Puesto número 1: en esta posición se encuentra un concierto sorprendente. Más allá de lo que hubiéramos esperado. De Francia llegó el flautista colombiano Gaspar Hoyos acompañado por el panista Hugues Leclère. Gaspar, quien tiene una carrera internacional, es un músico de referencia para los flautistas colombianos de varias generaciones. Y nos recordó porqué. Un sonido limpio, brillante, son la marca del artista. Generoso en su interpretación, junto con su pianista llegaron a un nivel de entendimiento tal que la experiencia de escucharlos y verlos fue transformadora.

Este año en la Sala de Conciertos tuvieron lugar más de 62 conciertos de los cuales hemos nombrado solo algunos. Quizá porque algunos causan mayor impresión que otros, lo que es desde luego un criterio completamente subjetivo. Aprovecho para felicitar a todos aquellos y aquellas responsables del funcionamiento de la sala y desearles que el próximo año sea otro año más de excelente labor. Que la sala de conciertos siga cumpliendo muchos años más, enorgulleciendo a Bogotá como el maravilloso centro cultural que es. Estamos ansiosos de compartir y conocer otro año más de programación musical.

*Maestra en música con énfasis en música antigua. Tiene una maestría en Musicología de la Universidad de la Sorbona de París. Cantante y violista, ha realizado investigaciones sobre organología barroca y tiene un diploma como directora de canto gregoriano. Se ha desempeñado como traductora y maestra. Actualmente colabora en la biblioteca de la orquesta Filarmónica Joven de Colombia y la Biblioteca Luis Ángel Arango dentro de los conversatorios del ciclo La música se habla.

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