Byrne nació en Buffalo, en el estado de Nueva York.

El disco de la semana: ‘Not Even Happiness’, de Julie Byrne

El segundo álbum de la cantante y compositora estadounidense celebra su crecimiento personal y la belleza cotidiana con una lucidez elegante.

2017/02/09

Por Revistaarcadia.com

Julie Byrne creció con un padre guitarrista en el norte del estado de Nueva York, estudió ciencia ambiental y trabajó como guardabosques en 2016, dos años después de lanzar su primer disco Rooms With Walls and Windows (Cuartos con paredes y ventanas).

La influencia de la naturaleza permea Not Even Happiness (Ni siquiera la felicidad) un disco onírico pero elegante. Es difícil precisar su estilo: Byrne funde el folk, el new age, sonidos naturales como olas, arreglos orquestales y hasta un toque de bluegrass en su obra.

Con nueve canciones, con nombres como Morning Dove (Paloma de mañana) y Sea as It Glides (Mar mientras fluye), Byrne invita a acompañarla en un largo viaje personal durante el cual indaga en la belleza cotidiana que nos rodea. Sus efectivas y lúcidas letras evocan emociones sin caer en melodrama. Recuenta viajes a Kansas, Arkansas, Montana y Wyoming, estados lejos de su hogar conocidos por sus impresionantes paisajes, reflexionando “I have dragged my lives across the country/And wondered if travel led me anywhere” (He arrastrado mis vidas a lo largo del país / y me he preguntado si viajar me ha llevado a alguna parte). Como implica el título del disco, no ha alcanzado la felicidad pero no quiere decir que está triste. Hay un toque de melancolía en su hechizante voz, pero es más la consecuencia natural de una cuidadosa meditación sobre su crecimiento emocional.

La última canción del disco se llama I Live Now as a Singer (Ahora vivo como cantante) un tema lento y maduro, que representa la cumbre de emocional de Not Even Happiness. El camino la ha llevado a su destino: cantar.

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