El conglomerado francés Vivendi, filial de Universal, adquirió hoy la división de música grabada de la disquera EMI

Se reduce la contienda

En una importante transacción comercial, el conglomerado francés de telecomunicaciones Vivendi compró la división de música grabada de la disquera EMI por 1.9 mil millones de dólares. La transacción implica la configuración de un nuevo panorama para el mundo de la industria discográfica, pero genera dudas por su tendencia a fortalecer los monopolios en el sector.

2011/11/11

Por revistaarcadia.com

Dentro del mundo de la música el rol del sello disquero ha tenido un peso determinante en el contexto del  marketing y la distribución de los productos y el trabajo de los artistas. Se les divide en dos grupos: los Majors, o grandes sellos, y los Indie (independientes), que se cuenta por miles en el mundo y poseen todo tipo de tamaños y estructuras empresariales - existen desde sellos no constituidos legalmente, que operan en el entorno de una sola ciudad, hasta grandes corporaciones internacionales con un impacto considerable dentro de la configuración del mercado musical global -.  

Su diferencia con los sellos Major, sin embargo, radica en que no se encuentran bajo el amparo de un conglomerado, o holding company, que les brinde un espacio aún más grande en el mundo de la industria del entretenimiento. Las Majors hacen parte de corporaciones que controlan a su vez sus propios mercados en los mundos del cine, la televisión y la tecnología, entre muchos otros: en la actualidad cuatro disqueras Major (Sony, EMI, Warner y Universal) controlan el 70% del mercado musical global y el 80% del mercado musical norteamericano, avalados en el caso de los cuatro por la posibilidad que tienen sus artistas de aprovechar la enorme plataforma  de difusión y distribución que les ofrecen los conglomerados de los que hacen parte. Sony, Warner y Universal, por ejemplo, poseen sus propios negocios en la televisión y el cine.

El día de hoy el grup francés de telecomunicaciones Vivendi, filial del Universal Music Group y de la empresa de videojuegos Activision Blizzard, compró por 1.9 mil millones de dólares la división de música grabada de EMI, en una negociación que incluyó también ofertas realizadas por Sony. Este hecho implica que el catálogo de EMI, casa de artistas como Coldplay o The Beatles, va a pasar a estar bajo el mismo dominio corporativo de Universal.

Monitorear el comportamiento de las grandes casas disqueras desde 1988 hasta el 2009, que en algún momento incluyó nombres como los de Polygram y BMG, permite ver como el número de participantes en la contienda se ha reducido de 6 a 4. Esto indica por una parte el proceso de declive que vive este sector de la industria musical - que por factores como el tráfico de información por internet redujo su nivel de ventas a la mitad durante la primera década del siglo XXI – y por otro la reiteración de una actividad que algunos califican como monopolista.

Helen Smith, directora del grupo de sellos independientes Impala, declaró que las disqueras implicadas en la transacción (Sony, EMI y Universal) "son demasiado grandes para que se les permita ganar más poder". A su juicio, "hacer un monopolio aún más poderoso iría completamente contra los principios básicos de la competencia en los mercados culturales".

La transacción se da en el contexto de operaciones recientes similares. Ya en 2007 la fusión entre Sony y BMG había recibido la revisión de la comisión Europea, y, para algunos críticos, con esta suerte de fusión entre EMI y Universal, la concentración del poder en la industria se fortalece aún más.


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