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Cámaras Lomo: ¿las salvadoras de la fotografía analógica?

Foto tomada con una Lomo y mostrando una Lomo.

Fotografía

La fotografía analógica o química vivió tiempos de angustia cuando las cámaras digitales salieron al mercado en la década de los 90. Entonces, parecía que desaparecerían por completo.

Por: BBC

Publicado el: 2012-12-03

Sin embargo, con la ayuda de Vladimir Putin -entonces vicealcalde de San Petersburgo- la pequeña cámara Lomo se convirtió en un clásico retro de culto y demostró que la película aún ofrecía un futuro brillante.

 En 1991, un grupo de estudiantes de arte de Austria realizaron un viaje a la cercana ciudad de Praga, en la República Checa, y encontraron una curiosa cámara en una tienda de fotografía.

Negra, compacta y pesada, se trataba de un equipo rudimentario. La lente estaba protegida por una tapa deslizante. Tanto la carga de la película, como el enfoque y el rebobinado debían realizarse manualmente.

Después de efectuar el primer disparo, los estudiantes descubrieron que la cámara realizaba imágenes muy distintas a cualquier otras que hubieran visto antes.

Los colores eran ricos y saturados, un efecto acentuado por la tendencia de la lente a oscurecer las esquinas del marco y crear un efecto de viñeteado similar a un túnel. Había dramáticos contrastes entre la luz y la oscuridad.

Los austriacos se engancharon y sus amigos hicieron lo mismo cuando les mostraron los resultados, de vuelta a casa en Viena.

La pequeña cámara era la LOMO LC-A, construida en la era soviética por la Unión de Ópticos y Mecánicos de Leningrado (LOMO, por sus siglas en ruso). Muy pronto la locura había comenzado. La Lomo se convirtió en el Instagram análogo durante los días previos a la fotografía digital.

Esta moda podría haber ayudado a resguardar la fotografía análoga, salvándola de un final prematuro.

En 1992, los estudiantes crearon la Sociedad Lomográfica Internacional y mostraron fotos tomadas con Lomos que habían sido compradas en todas partes de Europa.

Luego, a mediados de los años 90, después de que se agotara el inventario de Lomos que estuvieron acumulando polvo en Budapest, Bucarest y Berlín Oriental durante años, acudieron en la búsqueda de los fabricantes de la cámara -que seguían en San Petersburgo- y los persuadieron para reiniciar la producción. Esas negociaciones lograron concretarse gracias al apoyo de Putin.

Este 23 de noviembre, la lomografía celebró su 20 aniversario con una serie de fiestas en algunas de sus 36 tiendas de todo el mundo.

La lomografía

El movimiento de arte está definido por las 10 reglas de oro de la lomografía, que ponen énfasis en la espontaneidad, la experimentación y el rechazo de algunas de las leyes básicas de composición y enfoque de la fotografía. Es común que los lomógrafos intervengan los negativos con productos químicos para añadir un estímulo adicional a los colores y al contraste, y también para jugar con filtros de color.

La original LC-A ahora forma parte de una serie de cámaras por el estilo. Aunque algunas son rediseños de la LC-A, también hay varios modelos de "juguete" con lentes de plástico, como la Sprocket Rocket, que expone la marca de los agujeros del carrete de la película en la fotografía, y la Spinner, que gira al efectuar el disparo y logra capturar imágenes de 360 grados. La adición más reciente es una retro de mediano formato conocida como Belair.

Como la gama de películas de los gigantes Kodak y Agfa ha disminuido, la lomografía también ha rescatado las viejas emulsiones que se encontraban en extinción e incluso ha creado nuevas. Se ha especulado acerca de que podría comprar los derechos de algunas de las fórmulas de Kodak, ya extinguidas, si el gigante -ahora en bancarrota- llega a vender su división de rollos (películas) de fotografía.

Toby Mason, fotógrafo de la ciudad de Brighton en Reino Unido, dice que las debilidades de la lomografía -las cosas que los fotógrafos convencionales podrían considerar aberraciones- son las que la vuelven atractiva. En su opinión, la fotografía se convierte con demasiada frecuencia en una búsqueda estéril y técnica.

"No puedo dejar de pensar en que el énfasis se pone más en la calidad (y el costo) de los equipos, el zoom y la capacidad del fotógrafo para manipular una imagen en Photoshop o Lightroom, que en el acto de tomar fotografías que evoquen un sentimiento ", dice.

"El mundo que nos rodea no está retocado y a todos nos haría bien maravillarnos con las peculiaridades de las escenas cotidianas y la avistamientos casuales. Me gusta usar película porque siento que le otorgan más carácter a las fotografías, de la misma manera que la música en vinilo no es tan "perfecta" como la digital en un CD. Está claro que tiene más alma".

Encanto

El fotógrafo Kevin Meredith se sintió atraído por la LC-A porque quería una cámara que cupiera en el bolsillo "y tomara fotos decentes por la noche".

Él compró su primera cámara Lomo a finales de los 90, antes de que las cámaras digitales compactas salieran al mercado. "Una 35 mm decente podía costar US$470, de modo que pagar $140 por LC-A era una baratija".

"Me desarrollé como fotógrafo porque tenía esta pequeña cámara conmigo todo el tiempo, lo que significa que nunca perdí una oportunidad de foto. Luego, al revelarlas, utilizaba procesos químicos que conseguían que las imágenes tuvieran un toque único y se destacaran entre la multitud".

El auge de la fotografía digital ha provocado que la fotografía analógica se vuelva redundante. En lugar de tener que esperar para revelar los rollos de película, los fotógrafos digitales ahora pueden revisar y modificar sus fotos al instante. Las cámaras Lomo también han sido ridiculizadas por algunos como un accesorio de moda, que es comprado por la gente que está más preocupada por las tendencias que por el amor al arte de la fotografía.

Pero la lomografía también tiene entre sus fanáticos a distintas celebridades como el protagonista de la película "El Señor de los Anillos", Elijah Wood, hasta la banda de rock The White Stripes.

Incluso ha logrado colarse en la fotografía de boda. La británica Emma Case utiliza cámaras de este tipo -incluso de juguete- para retratar este tipo de conmemoraciones.

"Aunque principalmente utilizo una cámara digital en las bodas, también tengo cámaras lomográficas que acostumbro a usar en ciertos momentos del día. Tiendo a usar mi Diana (con lente de plástico), mi LCA+ y mi Polaroid, para obtener piezas más creativas. En los retratos de parejas, por ejemplo, se puede tener más tiempo para jugar o encontrar la luz adecuada".

Los devotos de la lomografía parecen despreocupados por el surgimiento de imitadores digitales de Lomos, como Instagram o Hipstamatic.

"Cuando todo nuestro alrededor está buscando una solución y resultados inmediatos e imágenes que se pueden tomar, ver y borrar en un instante, queda claro que la lomografía está haciendo algo grande por ir contra la corriente", dice Mason.

Y es que también existe un tipo de emoción que los fotógrafos digitales han olvidado, o que quizás nunca han experimentado: la espera a que la película salga del laboratorio.