RevistaArcadia.com

Habladurías

2012/07/19

NOCHE DE CINE

Bajo una enorme carpa blanca, con las fuentes que flanquean el Palacio de Nariño encendidas e iluminadas, y ante unas seiscientas personas, el pasado 11 de julio el presidente Juan Manuel Santos presidió el acto de celebración de la sanción de la nueva Ley que busca impulsar el territorio colombiano como escenario para filmaciones de producciones cinematográficas internacionales. Las cosas salieron muy bien. El discurso del Presidente fue inteligente, bien informado y muy gracioso (qué cambio, qué alivio), y la Orquesta Filarmónica se lució interpretando las bandas sonoras de varias películas, desde los dibujos animados de Walt Disney hasta La estrategia del caracol. Manolo Cardona representó al gremio con un discurso correcto, y —ante la inminente boda de Cardona con Valeria Santos— el Presidente le dio la bienvenida a la familia y le advirtió que “no es una familia fácil”. Sin duda, se apuntó un hit la Ministra de Cultura. Y también Claudia Triana de Proimágenes, al hacer coincidir el evento con el Mercado Audiovisual de Bogotá (BAM), que trajo a cien potenciales inversores. Y es verdad. En el evento no solo estaba la crema y nata del cine nacional, sino que se oía inglés por todas partes.

¿COMO LE FUE A ROCK AL PARQUE?

Terminó la edición dieciocho de Rock al Parque. Tres días soleados que dejaron en el olvido el inclemente granizo de años anteriores. El público, que en esta ocasión fue menor que en las pasadas versiones, quedó encantado con las presentaciones de Dub Incorporation, Vicente Gayo, Los Malditos, Blonde Redhead y Las Robertas. Otros, como suele pasar, se quejaron de que Rock al Parque invitara a grupos no estrictamente roqueros, aunque ¿qué es el rock hoy en día? También hubo críticas por las fallas de sonido en la transmisión y la falta de nuevas bandas. De hecho, la gente del grupo bogotano 1280 Almas agradeció el pastel de cumpleaños que el Festival le entregó, pero pidió que no los volvieran a invitar, pues preferían ceder ese espacio a propuestas menos conocidas. Mientras esto ocurría, en otro escenario se presentaba Siniestro Total, la banda gallega de punk, que fue uno de los grandes conciertos de la jornada. El cierre corrió por cuenta de Charly García quien, aunque sin la voz de sus mejores años, logró conmover a los miles de espectadores, y de los punkeros californianos de Nofx que, además de su buena música, ofrecieron un derroche de incorrección política en medio de las bien intencionadas consignas de “La fuerza de la diversidad” del Festival.

CUENTOS DEL TIO VAINA

Vale la pena leer el libro de cuentos Tío Vaina del escritor bogotano Francisco Barrios, Premio Nacional de Cuento Ciudad de Bogotá 2011, que se presentó el pasado 28 de junio en La Madriguera del Conejo. El buen humor fue el plato fuerte de la noche en la concurrida librería, primero, porque el encargado de presentar el libro fue el siempre hilarante Ricardo Silva y, segundo, porque al decir de Silva “Barrios tiene una capacidad de reírse de sus personajes sin burlarse de ellos”. Barrios leyó el cuento que da título al libro, cuyo protagonista, Vaina, al parecer está basado en un tío suyo: “Un tipo que en serio apaga los cigarrillos en el cubrelecho”, dijo. Silva hizo un análisis tan sencillo como profundo sobre cómo las historias narradas son pequeñas épicas, sin mayor importancia para el resto pero trascendentales para quien las vive. Destacó la forma de mostrar a un personaje en una sola línea “como en una canción” y, al final, animó a Barrios a leer otro cuento porque “de todas formas ya nos perdimos lo de Pablo Escobar”.

EL CINE EN BARICHARA

Barichara celebró la segunda versión de su festival de cine. Cuarenta cortos hicieron parte de la competencia oficial, hubo una muestra de largos colombianos recientes y otra de cine español, además de conferencias y talleres. El haber sido realizado en un puente, entre el 28 de junio y el 1 de julio, pudo haber contribuido a que hubiera casi seis mil asistentes. Sorprendió el espacio donde se realizaron la mayoría de los eventos: la Ciudad Cine, ubicada en un complejo de bodegas antiguas. También hubo fiestas, y allí se vio feliz al caricaturista Vladdo. Pero no faltaron los descuidos. Los organizadores tuvieron que tranquilizar a Arturo Ortegón, director de la película colombiana Apatía, quien amenazó con irse del festival al ver que en el catálogo su película aparecía bajo la dirección de otra persona. En cambio, Fernando Trueba no pareció preocuparse cuando vio que su película La niña de sus ojos tenía la sinopsis de Celda 211 de Daniel Monzón. Trueba estuvo muy animado y habló de su carrera en una concurrida charla con el cineasta Víctor Gaviria.

PREMIO DE NOVELA INÉDITA

Frente a pocos asistentes se lanzó Olfato de perro de Germán Gaviria Álvarez, Premio Nacional de Literatura 2011 del Ministerio de Cultura en la librería del FCE de Bogotá. Con el ruido de fondo de una sirena de un carro, el presentador, Isaías Peña Gutiérrez, elogió la técnica narrativa del autor. Aunque Peña hizo un análisis interesante, terminó sobre el tiempo y cuando llegó el momento de oír al autor este, tranquilo, agradeció sus palabras y aclaró que los interesados en oírlo podían acercarse más tarde.

DOS NUEVOS ESPACIOS

Muy movido ha estado el mundo del arte en Bogotá. El mes pasado se inauguró Rojo Galería, con una charla del artista Santiago Vanegas sobre su exposición Antarctica, una impresionante muestra de catorce fotografías tomadas durante una expedición al sur del planeta. También abrió sus puertas DelInfinitoArte, una galería argentina de arte contemporáneo que lleva doce años en Buenos Aires, en la que se puede ver el trabajo del artista Martín Reyna. Y por último, pero no por ello menos importante, imperdible la exposición Fotografía Iberoamericana Contemporánea en la Galería El Museo. Artistas consagrados como el español Pedro Meyer, los brasileros Mario Cravo Neto y Vik Muniz, el argentino Marcos López y el colombiano Carlos Duque son los protagonistas, acompañados de una generación más joven.

NOTAS DE LA MARCHA GAY

El pasado domingo 1 de julio se celebró la Marcha del Orgullo Gay en Bogotá. Cálculos pesimistas cifran su asistencia por lo menos en diez mil personas, lo que la convierte en una de las manifestaciones más concurridas de Latinoamérica. Cierto, es colorida: hay vestidos, luces, disfraces y travestismos para todos los gustos. Carrozas, músicas y performances. Militantes ortodoxos y público general. Sin embargo, un lunar empañó la fiesta: el distrito presentó un remate más bien desorganizado y con escasa creatividad. Una serenata improvisada que brilló por lo desafinada. Y unos presentadores sexistas y de muy bajo nivel en el acto de la Plaza de Bolívar. Parecía digno de Candela Estéreo. Si bien la marcha por la ciudadanía elegebeté ha ganando adeptos, también asisten espectadores y curiosos más por la estética del desfile que por su contenido político. Muchos coincidieron en que, a diferencia de otras ciudades como San Francisco o Madrid, en Bogotá no se concentran actividades culturales alrededor de la marcha: conciertos, exposiciones y obras de teatro que agrupan no solo el interés de los activistas, sino de promotores de eventos, industriales y turistas. La marcha enfrenta cada año la tensión entre la militancia política y los intereses de bares y otros negocios enfocados en el público gay masculino. ¿Por qué no explorar posibilidades que conjuguen las dos?

EN LA RED

El pasado 21 de junio se cumplieron cincuenta años de la muerte de Jorge Gaitán Durán, una de las figuras intelectuales fundamentales del siglo XX colombiano. Ensayista y poeta, obsesionado por la ética y la política, y enérgico editor del más ambicioso proyecto intelectual colombiano, la revista Mito, que mantuvo hasta su muerte a los treinta y ocho años en un accidente aéreo en la isla de Guadalupe en 1962. Baste recordar que según García Márquez, Mito es el punto de partida de la historia de la cultura colombiana. Espere en www.revistaarcadia.com un artículo más extenso sobre su vida.

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.