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"AMOUR" Y "LA CAZA": Lo mejor de Cannes 2012

“Amour” de Michael Haneke y “La Caza” de Thomas Vinterberg. La primera, ganadora del la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2012, mientras que la segunda recibió el premio a la mejor interpretación masculina en el mismo evento.

2012/12/03

Por Jorge Salgar

Varios meses han pasado desde la última vez que se escribió en este espacio. No por falta de buenas películas, hubo buenas historias: “Killer Joe”, “Les Enfants de Belle Ville”, “En busca de Ruby”, por citar solo unos ejemplos. La excusa, si puede haber alguna, fue la espera de encontrar una película que lograra sacudir los huesos, los recuerdos y las posiciones  morales del espectador. Y a falta de una, en cuestión de sólo treinta días se estrenaron dos enormes filmes: “Amour” de Michael Haneke y “La Caza” de Thomas  Vinterberg. La primera, ganadora del la Palma de Oro en el Festival de Cannes 2012, mientras que la segunda recibió el premio a la mejor interpretación masculina en el mismo evento. 

 

AMOUR:

Hablar de amor invita, de entrada, a pensar en otro verbo: sufrir. Así lo interpreta y representa Haneke en este drama sobre una pareja de octogenarios que debe enfrentarse al peor enemigo del hombre, quizás el más violento y cruel de todos: el tiempo. La furia del paso del tiempo sobre el cuerpo de un ser humano es quizás la mayor evidencia de nuestra fragilidad. Pero más difícil que eso es ver al ser amado perdiendo la batalla y no poder hacer nada. Georges, interpretado por Jean-Louis Trintignant (quien regresa al cine luego de dieciséis años de ausencia), no puede hacer algo diferente que acompañar, alimentar y cambiar los pañales de Anne (Emmanuelle Riva), víctima de un ataque cardiovascular que la condenó a perder parte de su movilidad. Georges y Anne, ambos maestros de música retirados, deberán aprender a vivir con el silencio, la angustia y el dolor.

 

Haneke, filósofo  y psicólogo de la Universidad de Viena, ha hecho de su obra una reflexión sobre la violencia y las diferentes manifestaciones de ésta. En “Amour” las preguntas que plantea director austriaco es ¿qué es amar cuando ya el cuerpo es frágil y la muerte es una inquilina más en la casa? ¿El amor en la vejez es también una fragilidad, un cansancio, una debilidad acumulada con el paso del tiempo? ¿Hasta qué punto el amor es más grande que la crudeza de la realidad?

 

“Amour” es una película lenta, pausada, agónica, retratando paso a paso el camino hacia la muerte en medio de la invalidez: invalidez física en Anne y emocional en Georges. Y como espectadores también estamos condenados a la invalidez e impotencia de pensar que los horrores que vemos no son del todo ajenos a nosotros.

  

LA CAZA

En días donde tanto se ha escrito sobre Javier Bardem como el mejor villano Bond de la historia, pocos se recuerdan que hace apenas unos años un enorme actor danés interpretó al magistral Le Chiffre en “Casino Royal”. Ese hombre es Mads Mikkelsen. Su carrera cinematográfica comenzó en 1996 en “Pusher” de Nicolas Winding Refn (“Drive”), siguiendo con películas como “Valhaala Rising” del mismo director, “Coco Chanel and Igor Stravinsky”, y algunas producciones en Hollywood como “El Rey Arturo” y “Clash of the Titans”.

 

Ahora Mikkelsen se une a Thomas Vinterberg, director de culto danés, uno de los padres del movimiento Dogma junto a Laars Von Trier y quien en 1998 ganase el premio especial de la crítica en Cannes por la impactante “Festen”. Juntos han creado un cuento macabro y fascinante llamado “La Caza”.

 

Lucas es maestro en la escuela preescolar de un pequeño pueblo, miembro del club de caza local y lucha por la custodia de su hijo adolescente. Lucas es un buen hombre, un buen amigo, un buen colega. Los niños ven en Lucas al complice de sus juegos, el gigante que se tira al suelo con ellos para hacerlos reir. Uno de esos niños es Klara, la hija de su mejor amigo y quien ve en Lucas algo más que un maestro. Al confesarle su amor en una tarjeta, y ver que Lucas no le corresponde, Klara utiliza toda su imaginación y acusa a Lucas ante la directora de la escuela de haberle mostrado su sexo. Una grave acusación de pedofilia de la cual la pequeña Klara no es consciente, y más aún: no comprende las consecuencias de sus palabras.

 

“La Caza” es la historia de cómo un hombre que ha construido una imagen digna a lo largo de su vida, puede perderla en cuestión de segundos. De nada sirve que el pueblo lo conozca a Lucas, que su amigo lo conozca, que su ex mujer lo conozca: cuando se da por sentado que un niño nunca miente (a sabiendas de que mienten con enorme facilidad), y menos en un caso tan grave como es la pedofilia, la destrucción moral de un hombre es instantánea. Lucas no tiene escapatoria, nadie desea verle, escucharle. E incluso si la pequeña Klara se retracta constantemente, son los mismos adultos quienes la incitan a seguir mintiendo, son los adultos quienes en verdad gozan viendo a un individuo resquebrajarse poco a poco.

 

Lucas deberá aprender a luchar por su verdad, por ser escuchado. Y quizás en una de las escenas más conmovedoras de la película, este hombre nos demostrará que la dignidad puede golpearse y escupirse, pero jamás destruirse.

Y Mads Mikkelsen nos probará una vez más por qué es uno de los mejores actores de su generación: en su interpretación encierra todo el dolor, la rabia y la frustración, pero jamás nos permite dudar. Mikkelsen le da a Lucas la dignidad que merece, nos permite ver a través de sus ojos, de sus gestos y palabras la fragilidad emocional de su personaje, pero a la vez la grandeza humana de éste.  

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