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Arrancacorazones

El 23 de junio de 1959 falleció Boris Vian, escritor, poeta, músico y periodista (además de ingeniero) que murió con tan solo 39 años, fulminado por un ataque al corazón en una sala de cine. Sus últimas palabras: “¿Y se supone que esos son americanos? ¡Mi trasero!”

2012/06/26

Por Andrés Laverde Ortiz

El 23 de junio de 1959 falleció Boris Vian, escritor, poeta, músico y periodista (además de ingeniero) que murió con tan solo 39 años, fulminado por un ataque al corazón en una sala de cine. Sus últimas palabras: “¿Y se supone que esos son americanos? ¡Mi trasero!”.


Un hombre cuyo carácter multidisciplinario era, quizás, espejo de las múltiples caras que tenía: fue Boris Vian, pero también el escritor de novelas negras Vernon Sullivan. Fue Honoré Balzac, Bison Duravi, Boriso Viana, Gérard Dunoyer y Vernon Sinclair entre decenas de pseudónimos y alteregos suyos, habitantes tal vez de diferentes mundos ¿por qué no?

 

De uno de esos tantos mundos que deben existir, uno muy parecido socialmente a este, nació la inspiración para la última novela del francés y quizá la más incomprendida de todas: El arrancacorazones. Una historia que tiene lugar en un pueblo donde los viejos son subastados como esclavos y los hombres pueden dejar toda la vergüenza que les causan las atrocidades de su sociedad en las fauces de un hombre que cobra por tragársela. Todo lo anterior visto desde los ojos de Jacquemort, un psicoanalista extranjero sin capacidad de sentimiento que busca personas que le expresen sus emociones para absorberlas, (o “arrancar sus corazones” aunque este término nunca es usado en el texto).

 

Tal vez no parezca similar a nuestro mundo al principio, pero el libro demuestra la capacidad de Vian para imaginar (que no es lo mismo que inventar) una piel diferente para un mismo animal; para crear una metáfora ácida del cruel costumbrismo sin argumentos que reina nuestra sociedad desde hace siglos.

 

Sabía que Vian era cáustico, lo admiro desde antes, pero luego de leer este título, sentí tensión.

  

Leer la obra del francés puede resultar alegremente surrealista como en El Lobo-Hombre (recopilación de cuentos que, entre otras cosas, inspiró las primeras canciones del grupo español La Unión –escuchar el álbum “Mil Siluetas” de 1984-) un libro lleno de alegorías un poco más juguetonas. Escuchar su música es encontrarse con un Vian intenso y muy satírico. (escuchen Mozart avec nous, La complainte du prògres o On n'est pas là pour se faire engueuler, tres recomendadas). Pero pasar de eso a El arrancacorazones deriva en un fuerte golpe, y así se entiende la extensión del multiverso de su obra.  Esta última novela es mucho más seria de lo que parece tras unas pocas líneas, con una crítica más profunda, pero tan hilarante y fácil de leer que parece una burla. Burla que algunas editoriales, como Gallimard, se tomaron muy en serio y por ello rechazaron su publicación inicial.


Sobre esto escribió Vian a su última esposa, la actriz suiza Ursula Kübler (fallecida en 2010): “Qué raro, cuando escribo en broma parezco sincero y cuando escribo de verdad, creen que bromeo…”.

 

Vian tiene un legado artístico tan diferente, disperso y aparentemente inconexo, que resulta difícil acercarse a él, más cuando hay tan pocas referencias a su obra y conseguir sus libros en Colombia a veces resulta imposible (aunque es mucho más sencillo que conseguir una recopilación musical suya). Obtener El arrancacorazones en estos días puede parecer un poco más fácil de lo que me resultó a mi (recomiendo la edición de Tusquets, traducción de Jordi Martí, me la regalaron para navidad el año pasado).

 

Espero que esta breve reseña y esas canciones que mencioné y que adjunto al final, a manera de "bonus track", le sirvan para acercarse a este artista fugaz, uno de mis favoritos, uno de tantos. De tantos que hay en tantos otros mundos.

 

Nota: Celebro enterarme mientras escribo esta entrada que pronto será realidad una adaptación cinematográfica del libro La espuma de los días, también de Vian, con el nombre de Mood indigo. Dirigida por Michel Gondry (La science des reves y Be kind rewind) y protagonizada por Andrey Tautou y Romain Duris. ¡Hay que ver!


Bonus track!!!


1. On n'est pas là pour se faire engueuler




2. Mozart avec nous


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