RevistaArcadia.com

Beirut y Bogotá, Ciudades hermanas.

Un artículo a propósito del vínculo con el artista Ali Cherri, originario de Beirut, a quién recordé a raíz del lanzamiento, en septiembre del año pasado, del libro Art cities of the future: 21st century Avant- Gardes, de la editorial Phaidon.

2014/01/14

Por Daniel Salamanca

*Vancouver, Bogotá, San Juan, Sao Paulo, Lagos, Cluj, Johannesburgo, Estambul, Beirut, Nueva Delhi, Seúl y Singapur.


Aunque distantes, Bogotá y Beirut son ciudades hermanas. La primera está asentada, o mejor, enclavada, en una extensa sabana entre 2 cordilleras andinas, a 2600 metros de altura sobre el nivel del mar y en el centro de un país tropical como Colombia, mientras que la segunda, capital del Líbano, es una ciudad portuaria que bordea el mar mediterráneo y colinda al este con la región que conocemos como el oriente medio. Hasta ahí, nada en común. Pero esta hermandad no se debe precisamente a la posición geográfica, ni a las similitudes que puede haber en el paisaje, sino que se debe, según lo entiendo, a lazos culturales, y a vínculos, digamos etéreos, que uno desconoce. Lo que si salta a la vista es que Beirut, al igual que Bogotá, ha sido víctima de un mal que bien conocemos: la violencia. Allá, a causa de las pugnas entre religiones y de las intromisiones de los países vecinos que luego derivaron en una larga guerra civil (25 años). Acá, por la incesante amenaza de las mafias que durante años cometieron numerosos actos terroristas (bombas, asesinatos, secuestros, etc), sumado al escalofriante suceso de la toma del palacio de justicia, esto sin contar, el saqueo sistemático de las arcas públicas. Aún así, tanto allá como acá, y a pesar de la destrucción, en sentido literal y figurado, la sociedad ha seguido su rumbo y, por increíble que parezca, la cultura ha tomado la batuta de un cierto renacer. 

Y bien, hace 2 años y medio estuve participando en el 17º festival de arte contemporáneo Sesc_ Videobrasil en la ciudad de Sao paulo. Y allí, de entre los 90 artistas participantes de todo el mundo, con uno de los que más hubo empatía, coincidencialmente, fue con un artista libanés, de 36 años, nacido en Beirut: Ali Cherri. Ali había estudiado en un liceo francés de su ciudad, era diseñador gráfico de profesión y luego se había ido a vivir a Paris en donde ejerce como video-artista y diseñador. Y aunque nunca me fui a Paris, sí estudié en un Liceo Francés, también me dedico tanto al arte como al diseño y tuve una novia de origen Libanes (dato curioso). Así que ahí estábamos, en Brasil, dos artistas que jamás se habían cruzado, provenientes de 2 ciudades que lo único en común son los titulares noticiosos, hablando en francés como si nada y coincidiendo en muchas opiniones con respecto al arte y a nuestros países. Tal vez algo de cierto tenga eso de la hermandad entre ciudades. 

Tan cierto tal vez que la reconocida editorial Phaidon, en septiembre del año pasado, lanzó un libro titulado Art cities of the future: 21st century Avant- Gardes, que pone a Bogotá y a Beirut como eje central de una nueva camada de 12 centros del arte a nivel mundial. La lista la completan Lagos, Nueva Delhi, Estambul, Johannesburgo, San Juan de Puerto Rico, Sao paulo, Seúl, Singapur, Vancouver y Cluj. Si esto es cierto, o falso, no se sabe. Lo que si es verdad es que el mundo del arte, en su afán por renovarse, por hablar de nuevas vanguardias, y por sentirse menos mainstream, está intentando desviar la atención hacia afuera de Nueva York, Londres o Paris dando como resultado la posibilidad de un nuevo, y tímido, orden mundial. A nivel local lo que es evidente es que se empiezan a remodelar edificios con la intención de ser centros culturales, se reactivan zonas usualmente marginadas, se renueva la agenda cultural, se planean estrategias de difusión y se empieza a consolidar un pequeño mercado del arte, entre muchas otras cosas. 

A mi por mi lado me gusta creer que mi encuentro con Ali, al cual no veo desde entonces, pero sigo en Facebook, es un derivado de toda esa nueva construcción de conexiones culturales invisibles y del inusitado interés por lo que anda pasando en la periferia.  

Aquí la página de Ali Cherri

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.